4º Concurso Coto La Torre 2012


Campeón: Javi con el jamón.
Este domingo hemos llevado a cabo el 4º concurso de la regularidad en el coto La Torre. Inmediatamente de darse la salida (7:45 A.M.), la presa situada en la parte superior del coto tuvo a bien -inducida por la mano del hombre, claro está, pues hasta ahora, que sepamos, y mira que pasan cosas raras en el coto La Torre, esta vetusta presa no tiene vida propia- cerrar en parte sus compuertas, y dejó a nuestro pobre y maltratado Júcar con muy escaso caudal donde las truchas hicieran lo que se espera de ellas en un intensivo, es decir, atacar sin mesura a cualquier señuelo o cebo que apareciese por su campo visual o fuera detectado por su línea lateral. Así que, y debido a esta repentina bajada de nivel y caudal de las aguas, la actividad de los salmónidos no fue la deseada, quedando en el río gran cantidad de truchas, entre ellas bastantes de buen porte –algunas rozando, probablemente, los dos kilos-. Aunque esto no fue obstáculo para que los buenos pescadores que en el concurso hay realizaran pescatas de mérito, aunque menos, como apunto, de lo que habrían hecho si el río bajara con su caudal sin  restringir.

Carlos: 2º
En el plano personal: mal. Cada vez pesco peor las truchas. ¿Y por qué? ¿Estaré embruteciendo mi técnica de pesca de salmónidos por mi dedicación más exclusiva a los ciprínidos? ¿O será al revés, que necesitando una técnica más depurada para sacar estos últimos hace que me olvide de la rudimentaria forma de pescar a las truchas? ¡No lo sé! El caso es que, conforme noto el avance con las carpas y sus congéneres, también noto el retroceso con la arcoíris.

Lo más anecdótico y reseñable de la jornada fueron dos hechos acaecidos con sendas truchas “gordas”:

-          El primero: estando el amigo León Valera, y según relato del mismo, intentando sacar alguna arcoíris en la tabla de arriba, pescando con veleta, vio como una hermosa trucha surgía violentamente del agua y atacaba su boya, y creyendo éste que se la había tragado pegó un tirón tan violento a la caña que hizo que su anzuelo se clavara en la cola del pez, teniéndolo prendido un buen rato, pero no pudiendo cobrarlo al no llegar el gancho que tiene habilitado para las capturas de grandes piezas hasta su objetivo, desprendiéndose la gran trucha del anzuelo que la sujetaba, y emprendiendo la misma una feliz huida lejos de su cariacontecido captor.

-          El segundo: hallándome yo con una desgana sin igual, y sólo pensando en el término del concurso para dar inicio al suculento almuerzo, y haciendo pasar el tiempo en amigable charla con los compañeros, en éstas que me encontraba con Rafa Martínez –el jugador de baloncesto no, el de la colada-, el cual estaba tentando a una gran trucha, que vagueaba con notable desidia en superficie, con un gusano de la miel con técnica de buldó. Yo hacía de espectador, y en esto la trucha picó desganadamente al gusano, lo que provocó que el intento por parte de Rafa de clavar fuera infructuoso, no notando el gordo salmónido ni un ligero pinchazo. Esto provocó en mí el instinto depredador que todo pescador llevamos dentro, e inconscientemente lancé mi cucharilla hacia la arcoíris, picándome ésta hasta dos veces sin poder clavar en ninguna de las ocasiones. Un poco después, y jurándome Rafa venganza eterna –más de cachondeo que en serio- por el infortunado suceso de intentar desposeerlo de su pieza, y utilizando la misma técnica, sí logró prender al salmónido, pero después de unos segundos de lucha éste se soltó. Más tarde, en la entrega de trofeos, a Rafa le correspondió el jamón por ocupar la 13ª posición, el cual no hubiera conseguido si hubiera cobrado al hermoso pez protagonista de este relato, y que yo, en cierto modo, contribuí a que no pudiera pescar. Así se lo recordé al amigo Rafa, retirándome éste, o eso espero, la venganza prometida.

Patiño: 3º
Al final, sólo pude sacar 6 truchas que ni me fijé en lo que pesaban. Sólo tenía ojos para la barbacoa por el hambre que arrastraba. Supongo que ocuparía del puesto 12º para abajo.

Merecido ganador: Francisco Javier Díaz Pasaron, Javi para los amigos, extraordinario pescador –sólo mencionar que fue 4º en el Campeonato de España con cola de rata- y que, si no mal recuerdo, sólo ha participado en dos concursos con esta sociedad, logrando un primer y segundo puesto en cada una de sus participaciones; segundo: Carlos Blanco, creo que con 21 piezas, empatado con el primero; tercero: Patiño; cuarto: Fernando Molinero; quinto: Alberto Benita; y sexto: Carlos López. Para terminar sólo destacar que el único valiente que pescó a cola de rata fue Miguel Visier, sacando 5 peces y perdiendo otros tanto; y que la única trucha “gorda” la capturó Fernando Molinero.

4º Fernando
5º Benita
6º Carlos
Y, ¡por fin! La barbacoa. Ahí sí que ocupé un lugar destacado en el pódium. ¡Qué hambre! Y qué buena estaba. Forro, chistorra, hamburguesas artesanas de Carnicería Jesús, morcillas, salchichas y contramuslos de pollo. ¡Qué maravilla! ¡Viva el colesterol! Después de almorzar me volvieron las ganas de pescar… pero ya no me dejaron.
Representación de la sanidad: Carlos con el queso al 2º y Rafa:
jamón para el puesto 13º
 

Comentarios

Fernando molinero ha dicho que…
No se si es que te ha abducido alguna de las hamburguesas del estimable carnicero o es que has perdido la noción, el saber o el conocimiento. Pero creo que es una aberración que hables de las truchas como gordos ciprinidos. ¡¡¡ANIMAL!!!!
Un abrazo Fer Moli
JOSAN ha dicho que…
Efectivamente, amigo Fernando, como diría Goya: "el sueño de la razón produce monstruos"; y es que de tanto escribir sobre salmónidos, ciprínidos, esócidos, pércidos, percas y demás, ya mezclo unos con otros, churras y merinas incluidas, y voy creando en mis escritos alguna nueva especie de pez de forma inconsciente. Bienvenida la corrección,y ya subsanada la misma, sólo indicar que me alegra enormemente que alguno de los pescadores concursantes en el campeonato del coto la Torre se digne a dar algún tipo de opinión en estos artículos-resumen del concurso. Espero que no sea el último, aunque lo dudo.
Por cierto, una vez de regreso al pueblo me acordé que no había hecho una foto con el "ciprínido", digo... la trucha más gorda que sacaste tú, Fernando. Craso error. Otro día no se me olvidará para así dar más lustre a la entrada.