Las luciopercas no han participado en la pesca esta tarde y, cuando ya me resignaba a no poder ver hoy una de nuestras sandras, prácticamente a punto de irme, sobre las 17:45, me picó una a un vinilo color rosa a una notable profundidad -calculo que sobre los 25 metros- por lo que con tranquilidad y parsimonia para evitar que se le saliera la vejiga natatoria por la descomprensión y así poderla soltar en perfecto estado de salud, completó otra buena jornada de pesca en este querido Cerro Julico.
Sólo reseñar que el tercer lucio que saqué, al picarme prácticamente en la orilla, y al no haber tenido que luchar durante muchos metros, al cogerlo estaba cual toro sin picar, conservando intactas su fuerza y ferocidad innatas en su especie, lo que provocó que al intentar desansuelarlo pegó un brusco coletazo, cerró su bocaza y me dejó un bonito recuerdo en forma de múltiples cortes producidos por sus afilados dientes.
| ¡Lucio malo! |
3 comentarios:
josico hay que joderse lo que estas disfrutando de mi cerro , aprovecha este año , pues el que viene tengo pensado de poner cuota y limite de piezas ..""por el tema de la crisis , ya seves....""
¡¡enhorabuena por el dia ""
Pero si sabes que yo no me los llevo, y además cebo a los lucios con señuelos de toda clase y color. Seguro que tú el domingo sacas tropecientos gracias a mi cebado masivo, y si no, ya me contarás.
¡Hasta dono sangre para los lucios malheridos! Y de muestra la foto, y el chorro sangre que quedará para siempre impreso en las piedras del Cerro Julico.
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