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domingo, 4 de octubre de 2015

"Isabelino" o Salmón del Pantano de Alarcón

Hace escasos días he podido escribir dos artículos para CotodePezca sobre el salmón atlántico del Pantano de Alarcón o “Isabelino”, como desde siempre se ha llamado en las riberas de los pantanos donde más ha aparecido: Bolarque, Entrepeñas, Buendía y, sobre todo y ahora mismo donde más abundancia hay de este “misterioso” pez, en Alarcón. Y debido a ello me he enzarzado en un debate vano, y ya de inicio imposible de ganar, con uno de los “expertos” que existen sobre todas las materias habidas y por haber y cuyas tesis son únicas y verdaderas, irrefutables y su palabra es doctrina. Y a ver quién puede con éstos.
Realmente, como escribo en los dos artículos que adjunto a continuación, mis conocimientos de biología, piscícola y general, son altamente reducidos, así que quien se digne a ver las fotos, el vídeo y el texto quizá sí se pueda hacer una más cierta idea de ante qué especie nos encontramos.

Ah, un “Isabelino” estoy casi seguro que no es. Pero vete tú a saber.




martes, 15 de septiembre de 2015

Pescando en pantano con fuerte corriente

Quien pretenda iniciarse el mundo de la pesca, entre en YouTube y empiece a ver vídeos de pescatas descomunales, peces extraordinarios y capturas gigantescas pensará que “todo el monte es orégano” y que lo que se ve en estos vídeos va a ser la tónica general y habitual de nuestras jornadas de pesca. ¡Pues no, hijo, no! Habrá días buenos, regulares, malos y muy malos: el “bolo” es un término con el que debemos familiarizarnos los pescadores deportivos de inicio para no llevarnos decepciones futuras.

Y es esto, uno de los días regulares... y gracias, lo que se puede ver en éste, mi último vídeo, en el que, pretendiendo pescar con enchufable en una fuerte corriente, y no teniendo ni medios ni conocimientos suficientes para llevar a cabo este tipo de pesca, los resultados no fueron tan positivos como otras veces, en orden a capturas, aclaro, ya que sólo con pasar una jornada al aire libre lejos del mundanal ruido, como afirma tan manida frase hecha, sacar algunas carpas — que, como apunto de inicio, no siempre ocurre— y coger algo más de experiencia y práctica de pesca en corriente, la jornada se puede considerar bien aprovechada.




lunes, 7 de septiembre de 2015

El Blog abandonado

Lo cierto es que los bloggeros, supongo que en general, aunque yo sólo dedique mis escritos en exclusiva a la pesca, muchas veces caemos en el hastío debido a múltiples cuestiones (hay que tener en cuenta que el 95% de los blogs se abandonan por sus creadores), y cada vez nos cuesta más hacer algún relato medianamente coherente. Lo cierto es que, perdido el interés e ímpetu inicial, nos cuesta cada vez más trabajo ponernos al teclado a relatar nuestras vivencias y experiencias, de pesca en el caso que a mí me ocupa. Pero como no quiero abandonar este proyecto, o más bien entretenimiento, que no deja de ser sólo esto último, al que he dedicado tantas horas, me propongo, por lo menos de vez en cuando, subir algún relato que dé algo, no tanto de “lustre y esplendor”, que eso se lo dejaremos a la Real Academia de la  Española de la Lengua, como de “vidilla” a esta página.

Así que, y a modo telegráfico cuento una de mis últimas jornadas de pesca: Fondo clásico. Plomo y bajo con anzuelo. Acompañado de mi amigo José Luis, algo oxidado por la falta de entrenamiento. Yo pesco con dos cañas, él con una. Echo engodo, él no. En tres horas tengo dos picadas y saco 2 carpas. Él tienen 8 picadas y saca 6 carpas. Resumen: ¡palizón, palizón! Moraleja: no siempre el que más medios posee o utiliza triunfa. Mejor, por eso la pesca tiene ese encanto que no tienen otras actividades o aficiones. Además, uno siempre se alegra que un amigo que retoma esta actividad disfrute sacando peces. Esto sí que es pescar; los concursos... no tanto.

viernes, 7 de agosto de 2015

Moscas que sí pescan

Con las "moscas" para pescar todo tipo de peces ocurre como con la mayoría los señuelos: todas suelen ser bonitas, coloridas e, incluso, en extremo realistas o, por el contrario, de unas formas tan estrambóticas que parecen lo más alejado que se pueda imaginar de la apetencia de los peces a la hora de comer. Pero todo esto no importa, ya que, sea por la causa que fuere, unas pescas y otras no.
Olvidemos la perfección en su creación o elaboración, aunque al "hacedor de moscas" es un asunto que muchas de las veces trae de cabeza en su búsqueda constante y casi obsesiva de la excelencia y centrémonos en lo básico: la efectividad, el que sean capaces de atraer al pez.
Y esto último es lo que muestra el vídeo que os enseño a continuación, una relación de moscas que son efectivas y sacan peces, sea mayor o menor la perfección de su elaboración, que en el caso que nos ocupa (las moscas "adolferas") hay que reconocer que están muy bien hechas y logradas, pero, como digo, su virtualidad más destacable es que todas y cada una de ellas son del gusto de los peces, y en este caso más concretamente de las carpas.


lunes, 3 de agosto de 2015

Probando la caña-bolígrafo

Pulula por internet una caña-bolígrafo, seguramente Made in China, objeto o artilugio meramente decorativo... ¿o no? Hace tiempo que tenía dudas sobre la posibilidad cierta de sacar un pez de buen tamaño con este invento, así que, y aprovechando una jornada de pesca al coup con enchufable, es lo que me propuse comprobar. Y en el siguiente enlace podréis ver si la prueba se saldó con éxito o el más rotundo de los fracasos: Vídeo de cómo pescar con "Caña-Bolígrafo".


sábado, 18 de julio de 2015

Pesca al Coup con Caña Fija

Cada día me cuesta más pescar a enchufable, y no porque no sea una pesca entretenida y efectiva, que lo es, sobre todo en lo relativo a esto último: la efectividad; pero cargar con caña, trípodes, montar kits y el sinnúmero de labores que necesitas para ponerte en acción de pesca, cada vez se me hace más duro; sin mencionar que todavía queda lo peor... desmontar el “chiringuito”, encima ya sin la ilusión de la futura y presumible pescata que de inicio te insufla ánimos para montar lo más rápido posible y empezar a sacar peces.
Así que, relegada la caña enchufable, imprescindible en competición pero no tanto por libre, cuando me apetece echar una jornada de pesca al coup “agarro” la fija y me evito un buen rato de preparativos. Sacaré menos peces con ella, sin duda, pero la comodidad no tiene precio y es básica en una actividad de ocio como es la pesca. Es más, si me pudiera deshacer también del panier, con lo que pesa, cuesta trasladar y transportar, lo haría, pero, con el “caloret” actual y lo bien que se sujeta la sombrilla en él, hay catalogarlo de elemento imprescindible para pescar. Con más fresquito, la silla plegable de toda la vida y arreando.

Y ya habiéndome extendido en demasía, a lo que iba: Os presento mi último vídeo de pesca de carpas al coup con caña fija.


jueves, 16 de julio de 2015

Cómo pescar carpas a mosca

No penséis que yo lo tengo muy claro tampoco, y ni mucho menos soy un experto, pero alguna voy sacando, e incluso ya me he animado a hacer mis propias moscas, pescar con ellas y tener algún éxito que otro. Pero una cosa sí tengo clara: a día de hoy no hay ninguna otra técnica de pesca que me atraiga y satisfaga más que ésta. De todos modos, y dicho lo dicho, aunque se me pueda tachar de osado en extremo, y no sin razón, me permito dar unos consejos de la pesca de este querido ciprínido, dirigido, sobre todo, a pescadores que se inician en esta técnica, en el siguiente enlace de la revista digital Coto de Pezca: Pesca de carpas a mosca para principiantes.


Además, cómo no, os dejo unas fotos y el vídeo de una extraordinaria jornada de pesca de carpas a mosca en superficie, siempre acompañado de mi compañero Adolfo, y cuyas moscas fueron las culpables de que lográramos hacernos con un buen número de estos peces, casi todas carpas royales con alguna común para dar el contrapunto a la abundancia de las primeras en el ya mítico Pantano de 
Alarcón.






viernes, 10 de julio de 2015

El montaje más básico y sencillo de flotador o veleta de inglesa

Poco me extiendo últimamente en los artículos que escribo en este blog, y no va a ser éste una excepción, remitiéndome al enlace que adjunto a continuación de un artículo para Coto de Pezca si alguien está interesado en saber las 5 pautas básicas para iniciarse en la pesca de inglesa
Ahí os dejo, además, el correspondiente vídeo, que siempre se entenderá algo mejor que una mera descripción escrita.


lunes, 29 de junio de 2015

La Pesca y las Aves

Llevo muchos años practicando la pesca deportiva, pero nunca he tenido una relación estrecha con las aves que suelen poblar los lugares que visito, exceptuando la contemplación, más de una vez, de la majestuosidad en el vuelo de águilas, buitres y varios tipos de aves acuáticas, por cierto, muchas de las cuales fuera de su hábitat natural, que solía ser el mar; pero en un corto lapso de tiempo he tenido varias anécdotas con estos seres alados, tiernas en algún caso y crueles en otras, como la naturaleza misma. Así que, aprovechando la última foto que me pude hacer con este polluelo de pato que se acercó a nuestra barca, me permito aconsejaros que leáis este artículo en Coto de Pezca dedicado a la interrelación entre aves y pescadores que de vez en cuando nos ocurren:   Historias de aves mientras pescas 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Pescar Carpas a Fondo. VÍDEO.

Indagando y escudriñando en lo más recóndito de internet me he encontrado este magnífico y extraordinario vídeo -claro que puede que tanto elogio desmedido se deba a que es mío, ja, ja, ja...- de pesca de carpas a fondo con cebador, de muelle con elástico en este caso. Os recomiendo su visualización. Puede que no sea muy instructivo, aunque también puede que sí, pero creo que, y al fin y al cabo es de lo que se trata, resulta por lo menos entretenido. Además... te dejará, sin duda, los oídos pitando.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Fondo, coup e inglesa a la vez. ¡Sí se puede!

Una osadía, sí. Algo exagerado... también, pero a modo de prueba, por una vez, hay que reconocer que tiene su aliciente.
Intentar llevar a cabo una jornada de pesca de carpas utilizando las tres técnicas o modalidades más habituales en la pesca de este ciprínido es, en muchos aspectos, una demasía. Tienes que hacer tres cebaderos para atraer a los mismos a los peces: en este caso, uno a 12 metros para pescar al coup con caña fija; otro a 25 para pescar a inglesa; y el último, para la pesca a fondo, lanzando perpendicular al panier, y lo más alejado posible de los anteriores para no desperdigar mucho a las carpas cercanas, a unos 20 metros de la orilla. Sólo se puede pescar con dos cañas a la vez (además la ley no permite otra cosa), por lo que tenía que alternar inglesa y coup, teniendo siempre la caña de fondo puesta con una alarma de las que se utilizan en carpfishing debido a que, si prestas atención continua, como así debe ser, a las veletas de coup, unas veces, y de inglesa, otras, no puedes controlar la de fondo, siendo el pitido de la alarma lo que te avisará de la picada. Aun así, un par de veces casi acaba la caña de fondo dentro del pantano arrastrada por una carpa, pero también pude hacer un doblete, esta vez a inglesa y fondo, aunque la dificultad de completarlo con dos peces tirando a la vez de sus respectivas cañas es notable.


¿Se sacan más carpas así que concentrándonos sólo en una técnica? No sé. Pero la cuestión es que la prueba se saldó de forma positiva al sacar 4 carpas a inglesa, 9 al coup y 8 a fondo, aunque esta última modalidad fue la vencedora, ya que tuve clavadas 17 carpas, aunque 9 de ellas lograron zafarse del anzuelo. Todo esto y más en el vídeo adjunto.

jueves, 21 de agosto de 2014

La COLMIC 6800 menguante

Años, y muchos, han pasado desde que este modelo era nuevo, moderno y se hallaba en la cúspide de las cañas de alta gama, si es que alguna vez lo fue; también los mismos años hace que medía 13 metros, incluso 14,5 (con un tramo ya en desuso, aunque visto lo que pesa lo que queda de ella, el que tuviera la fuerza suficiente para manejar esta mole con los 14,5 metros habría que considerarlo casi un superhombre, ya que es tal su peso que yo, no considerándome un tipo enclenque, si tuviera que pescar con toda su longitud seguramente no podría ni presentarla, y, si así fuere, sólo podría pescar con un único gusano de cebo, ya que el ínfimo peso que sumaríamos al añadirle otro supondría, seguramente, que fuera arrastrado junto a ella al fondo del pantano).
Faltan dos carpas que huyeron antes de la foto y posterior suelta de sus congéneres
Así que, ya se me vendió con 12,4 metros por los múltiples remiendos que llevaba a sus robustas espaldas de carbono, y roturas varias acaecidas en estos tres años que la poseo la han reducido a 12 -adjunto de nuevo vídeo de su penúltimo percance-, pero... aguanta, aunque someterla a jornadas intensivas de pesca, como esta última en el Pantano de Alarcón, le van pasando factura, como así fue este lunes en el que saqué, en 6 horas, 41 carpas royales que pesarían –no pesé- sobre los 55 kilos (la mayor sí: 2,5 kilos). Une una caña vieja a un kit cortísimo, un elástico muy duro y un bajo del 0,20 para sujetar a estos enérgicos ciprínidos, sobre todo en su arrancada inicial y, resultado de la ecuación: la caña “casca” a la vez por el tercer tramo y la parte más gruesa del kit, llevándose a éste último el pez a las profundidades del embalse y quedándome con cara de gilipollas. ¡Mierda, cada vez me queda menos caña! –exclamé, aunque supongo, no me acuerdo, pudiera ser, que la imprecación fuese más escatológica o rayana lo blasfemo-. Eso sí, de inmediato lo que me embargó fue una sincera preocupación por la incierta salud de la carpa con un trozo de caña colgado de su boca. Espero que con el tiempo se deshaga del artefacto y prosiga una larga vida en las aguas que la vieron nacer. Las cañas se pueden remplazar, pero la vida de un pez, no. Captura y suelta.

He pensado en añadirle un palo de escoba para aumentar la longitud de la caña, pero con lo poco dotado que estoy para el bricolaje y las manualidades, y muestra de ello es el vídeo adjunto, casi, que no.




viernes, 18 de julio de 2014

Cómo arreglar mal una caña, y aun así pescar

Mi último artículo en Coto de Pezca versa sobre el relato de una jornada de pesca de carpas con enchufable variopinta, en la que se describe y, sobre todo muestra con el vídeo que se adjunta en el mismo, cómo no se debe arreglar una caña rota; aunque, también es cierto que, pese a la chapuza llevado a cabo por no meditar a tiempo sobre la manera más lógica de proceder en esta tesitura, la necesidad aguza el ingenio y con un apaño, que llamaremos así: "rocambolesco", se puede aprovechar la jornada e, incluso, hacer una gran pescata sin caer en el desánimo y abandonar por el infortunio sufrido a las primeras de cambio. Si os interesa el relato de esta peripecia y su consiguiente documento videográfico lo podréis ver y leer en el siguiente enlace: Carpas a enchufable, rotura de caña, arreglo chapucero y gran pescata.

domingo, 29 de junio de 2014

Pesca al coup frente a pesca a inglesa

Otra vez, o como dicen por estos lares: “Vuelta la borrica al trigo”, me propongo hacer una comparativa –no me canso de manifestar que sui géneris, sin valor probatorio alguno, ni tendente a sentar cátedra ni doctrina, sólo a modo de entretenimiento- entre pesca de carpas a coup con caña fija (9 metros en este caso) y pesca a inglesa. El escenario elegido, como casi siempre, mi querido Pantano de Alarcón, y para la primera técnica haciendo un cebadero a unos 12-13 metros y para inglesa a 25.
Lo único incuestionable en la pesca de ciprínidos en general, y de la carpa en particular, que tendrás más facilidad la mayoría de las veces en lograr cebar a estos peces a más larga distancia, siendo un poco más complicado hacerles comer más cerca de la orilla debido a multitud de factores, sobre todo que es más fácil que las carpas detecten antes al pescador, hábitos alimenticios, etcétera, aunque normalmente la pesca más cercana se torna, en la mayoría de los casos si logras atraer ahí a los peces, más precisa y efectiva.

Esta prueba se saldó con la victoria del coup sobre la inglesa 16 a 10, pero señalando que siempre le dedicas más tiempo a una que otra, y este fue el caso de la fija, pero lo importante es que pasé una tarde agradable, pudiendo sacar 26 carpas (2 comunes, cosa raro en este escenario), que pesaron 39 kilos, lo que supone una buena media de 1,5 kilos por captura. Tarde muy entretenida, con un solo “pero”, y es que dejé la pesca en el momento que al coup pasaban sólo escasos segundos antes de producirse la picada por irme a ver jugar a la selección española contra Chile en el Mundial de Brasil, cosechando, como todos sabréis, una nueva y bochornosa derrota 2-0 que nos mandó de regreso a casa –bueno, a mí no, a ellos- eliminados de Brasil 2014. ¿Pero a quién se le ocurre? ¡Picando los peces y me voy a ver el fútbol! ¡Nunca máis!





jueves, 19 de junio de 2014

Pesca para principiantes: inglesa contra fondo con cebador

Competir consigo mismo no es sinónimo de mucha sensatez y cordura, aunque he de advertir que, por ahora, no estoy lelo, por lo menos en demasía, y lo que trato con este vídeo explicativo de estas dos técnicas es hacer una comparativa nada académica y cuyos resultados son muy cuestionables, más a modo de entretenimiento que de desprestigiar una técnica u otra, es más, y si veis el vídeo, en él comento que, y así revelo el resultado, que la superioridad en este caso de la pesca a inglesa se debió en gran medida a que con ésta pesqué con relativa finura, pudiendo centrar en el pesquil a las carpas, mientras que pescando a fondo con cebador no tuve el día y la precisión necesaria para poder hacer un cebadero para los ciprínidos, ya que no fui capaz de hacer prácticamente ni un lance en el mismo punto espacial previsto de antemano. Por tanto, lo que trato es sólo de disfrutar de dos técnicas que me gustan, sin querer –cosa que sería por otra parte un sinsentido- aupar a una técnica sobre otra en grado de efectividad. Ya sabemos todos que la superioridad de una forma de pescar sobre otra se basa en muchos condicionantes: escenario, forma de comer los peces y, muy importante, habilidad del pescador. Por eso gano yo de vez en cuando... porque me gano a mí mismo; eso sí, por lo menos no me hago trampas.


lunes, 14 de abril de 2014

La Julito l, Reina de la lucioperca

No importa su imponente eslora, ni su velocidad de crucero, ni sus pequeñas o grandes dimensiones, ni el material en que esté realizada; hay embarcaciones que tienen un don –nadie sabe el por qué- para la pesca de un cierto tipo de depredador. Esta gracia es la que posee la Julito l para la pesca de luciopercas –acompañada, claro está, por el innegable conocimiento e intuición de su patrón, Julio, para localizar a estos peces-. Es montarte en ella y tienes la seguridad que tus señuelos serán atacados por los pércidos. También se sacan “a lomos” de la misma otros depredadores que pueblan nuestras aguas embalsadas, lucios y basses más concretamente, pero es con la lucioperca con la que esta barquichuela muestra más fehacientemente su innegable poder de atracción.
Y así fue, que después de varios “bolos” consecutivos en busca de los depredadores patrios –aunque ahora, después de tantos años asentados en nuestras aguas resulta que son “exóticos”... ¡Manda huevos!- pude concluir una mañanera jornada entretenida sacando luciopercas; no muy grandes –entre algo menos del kilo y kilo y medio-, ni luchadoras, como todo el mundo sabe, pero que me devolvieron de nuevo la fe en la pesca de depredadores con sólo notar la sutil picada de unos pocos de estos pércidos en mi caña.
Cuatro pescadores afrontamos la jornada y cuatro sacamos peces. La Julito l se impuso a la imponente Victoria 1934 (Alex y Alejandro eran sus navegantes), pero debido a que esta última el don lo posee para el black-bass, lo que atestigua la foto de Alejandro con un buen ejemplar de esta especie sacado el pasado fin de semana en el que compartimos jornada, y en la que yo me vine compuesto, sin captura y sin apenas señuelos. Además esta mención se la debo, y pido públicas disculpas por ello, porque, y desgraciadamente, no me acordé de darle al botón de “grabar” cuando filmaba –o eso creía yo en ese momento- la captura del majestuoso bass que aparece en la foto.


El almuerzo, a base de “huevada” y pisto, insuperable. Gracias María Rosa.




sábado, 21 de septiembre de 2013

Pesca al coup con caña de 9 metros


Cierto es que la pesca de la carpa este año en el Pantano de Alarcón ha sido muy agradecida conmigo, pero también cierto que ha sido muy difícil acercar a los peces a la orilla. Un par de grandísimo días a enchufable, uno de ellos memorable, pero era echar la caña de coup de 9 metros para poder hacer algún documento videográfico del evento y me era totalmente imposible cebar a los ciprínidos a tiro de la misma. Claro, que siempre me llevaba la de inglesa, y en cuanto no tenía resultados probaba con ésta que era la que este año nunca ha fallado. ¿Qué problema había? Seguramente de insistencia, así que, y pese lo avanzado de las fechas para tentar a las carpas en este pantano, ya que en el mismo abandonan la cercanía de las orillas muchísimo antes que en otros escenarios, me propuse completar una jornada entera al coup con este tipo de caña, así que solo me llevé a la misma para evitar caer de nuevo en la tentación de “la inglesa”.

Así que, acerté, ya que sin hacer una gran pescata sí conseguí el objetivo de grabar esta modalidad de pesca, la cual ocupa en mi clasificación de esta actividad  la segunda posición de mis preferencias, tras la pesca a inglesa y precediendo a la enchufable y la pesca a fondo con cebador o feeder agreste.

Resumiendo la jornada: clavé 23 carpas, escapándoseme después de una enconada lucha 5 y rompiéndome 4 (las dos primeras el bajo del 0,18, lo que me hizo cambiar a bajos del mismo grosor que la línea, es decir, 0,205, partiendo en este caso la línea debido, seguramente, al estar más deteriorada por el tiempo que lleva montada y por haber llevado alguna que otra jornada con el mismo aparejo), dado el empuje y la potencia de los bichos y que el elástico era algo duro. De todos modos, objetivo cumplido: pude pesar 14 royales (19 kilos) e inmortalizarlas en un, creo, digno vídeo, que es de lo que se trataba.
 
 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

El desquite del pescador



 Después del varapalo terapéutico del domingo anterior, no era cosa de quedarse con el regusto amargo de la exigua pescata –recordemos que 6 truchitas-, por lo que para resarcirme me di un garbeo por Alarcón para probar  un nuevo lugar y para intentar sacar algún pez. Para asegurar pesco de nuevo a inglesa, ya que es sabido que los peces más adentro se encuentran más tranquilos. No pasarían más de 10 minutos de cebado el pesquil cuando veo la veleta hundirse, clavo y al otro extremo del sedal empieza a tirar de forma furibunda algo que pensé que podría ser una carpa descomunal. Pero no. Resulta que el freno del carrete estaba un tanto flojo, lo que hacía que el ciprínido podía sacar hilo con bastante facilidad y con poco esfuerzo, además de que mis sensaciones habían cambiado al haber tenido que “luchar” el día anterior con enormes truchas de 250 a 300 gramos, lo que hizo que al notar esta carpa –que pesaría sobre el kilo y medio- me diera la sensación que era un atún de 250 kilos debido a la desproporcionada diferencia entre la lucha que ofrecen estas respectivas especies y también, claro está, a su notable diferencia de peso.

Así que, como en el fútbol, después de una mala jornada rápidamente llega otra en la que desquitarse. Jornada de ciprínidos a inglesa muy entretenida, ya que en apenas 3,5 horas pude clavar 18 carpas, aunque sólo pude capturar 13. No sé porqué en esta zona están más fuertes que en otras, llegando la última a partirme la línea por encima del plomeado (seguramente por algún roce anterior del sedal), lo que hizo que mi querida veleta quedara a la deriva arrastrada por el oleaje, seguramente ya cerca de los regadíos de Levante.
 
* Además, aprovechando esta crónica sobre pesca a inglesa, ahí os dejo mi último vídeo pescando con esta técnica. Se trata de PICADAS espectaculares producidas por las carpas de Alarcón.
 

martes, 20 de agosto de 2013

Engodo bueno, barato y efectivo.


Como no sólo de pescar a inglesa vive el sufrido pescador de ciprínidos, y pese al notable éxito que en mis últimas jornadas me acompaña utilizando esta técnica, además de mi clara preferencia por este tipo de pesca, decidí este miércoles 14 de Agosto probar con la enchufable en el mismo lugar de mis últimas jornadas, aunque lo cierto era que dudaba mucho que a esta distancia y en este escenario se me pudieran cebar las carpas.

 
Después de preparar todo el tinglado de “trastos” que conlleva esta pesca puedo cebar el pesquil a las 16:45, no siendo hasta casi media hora después que podré situar la caña en acción de pesca. Y… ¡Sorpresa mayúscula! No pasarían dos minutos cuando tengo la primera picada. Mi intención era hacer un vídeo, aunque no me fiaba de ponerlo a grabar dada la escasa duración de la batería, por lo que vuelto a meter la caña por si la primera picada era la excepción a la tarde. No. Al poco… otra. Presiento que ya se han cebado y me pongo a grabar, así que la siguiente hora y media fue un trasiego de capturas, pérdida de peces y cambios continuos de posición de la cámara para intentar captar la pesca con este tipo de caña desde diferentes perspectivas. ¡Vamos, un sin vivir!

Ya terminado el rodaje, allá sobre las 19:00, me pude centrar únicamente en la pesca, aunque ya a esa hora llevaba 11 royales pese a la gran pérdida de tiempo que supone la cámara. A partir de este momento y hasta las 21:00 que di por concluida la jornada pude sacar 20 más, lo que hizo un total de 31 carpas que pesaron 39 kilos. Tarde muy, muy bien aprovechada.

*Nota: para mis amigos de la Puebla de Almoradiel que piensan que saco más peces que ellos por el engodo, al inicio del vídeo que acompaña a esta crónica desvelaré el “secreto” de mi engodo milagroso, aunque seguramente se lleven una decepción porque no hay ningún aditivo mágico que acerque a las carpas a mi puesto a comer. Quizá sí haya uno, pero no se puede comprar, y se llama “suerte”, que es la base primordial para que malos pescadores como yo puedan hacer razonables pescatas, incluso cercanas a las de algún profesional que se tiene en demasiada alta estima.
 
 
 

martes, 13 de agosto de 2013

Tres jornadas de carpas a inglesa



Primer día
En ocho días, de lunes a lunes, he concadenado tres tardes de pesca de la carpa a inglesa. El primer día, lunes 5 de Agosto, pesco durante unas 3,5 horas en una zona del pantano donde los amigos de La Puebla de Almoradiel habían hecho un concurso el día anterior. Resultado: 29 carpas clavadas y 23 sacadas (26 kilos). Ellos, entre 16 pescadores, sólo fueron capaces de sacar 3 de estos ciprínidos. ¿Por qué esta diferencia? ¿Soy yo un extraordinario pescador y ellos muy malos? No, incluso me atrevería a afirmar todo lo contrario, pero es que en este pantano, y con estos peces acostumbrados a la tranquilidad, la congregación de tal número de pescadores, con el ruido que esto conlleva, unido al estrépito ocasionado por la ingente cantidad de engodo echado a las aguas al unísono, hacen que los peces se alejen despavoridos de la orilla. Si cualquiera con unas nociones básicas de pesca va al día siguiente solo, con todo un escenario cebado para sí, realizará, casi seguro, una gran pescata.
Segundo día: común de 2,5 kg
Segundo día: viernes 7 de Agosto. Acompañado por Anastasio y Sergio. No sé si porque tres pescadores hacen más ruido, porque alejé unos metros el lugar donde iba a pescar y el fondo era menos regular –lo que noté al resultarme más difícil buscar la profundidad- o porque ese día los peces estaban menos activos… el caso es que las picadas fueron muy escasas pese a que la jornada fue la más larga (7 horas), con diferencia, de las tres, pudiendo clavar 7 peces sacando sólo 5, aunque una de las carpas fue una común –pese a su nombre, rara en este pantano- que representó mi récord personal de esta especie en este escenario (2,5 kg).
Tercer día: pequeña común albina: escasísimas.
Tercer día: lunes 12 de Agosto. Mismo lugar, solo, misma técnica, aunque esta vez me vengo a 2 metros más cerca de la orilla donde sé fehacientemente que el fondo es más uniforme. Pesco durante 4,5 horas. No pasarían 5 minutos de echado el engodo cuando comienzo a tener las primeras picadas. Al final, 28 carpas clavadas y 21 sacadas (28 kilos).

¿Qué influye más? El poco ruido, un fondo uniforme libre de obstáculos, la actividad de los peces. Difícil cuestión. 

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....