viernes, 28 de octubre de 2011

Carp Fishing Agreste 3ª Parte

Esto se alarga. Otra carpa royal y más grande que las dos anteriores. El carp fishing agreste me sigue proporcionando buenas capturas. Ésta, a ojo de buen cubero, pesaría más de ocho kilos sobradamente; el no tener báscula te puede confundir, pero lo que es indudable es que cada una de las tres que he sacado pesaba más que su antecesora..
Técnica utilizada: igual que los días anteriores; la única diferencia es que esta vez el libro que leía esperando a que picaran era "El mal amor" (Fernando Fernán Gómez, 1987), aunque la picada y posterior captura se produjo oyendo música, concretamente en ese momento sonaba en mis cascos la canción "Babe Jane" de Rod Stewart, por lo que no pude oír el cascabelito -pesca tradicional de toda la vida- pero sí pude ver como se curvaba la caña hasta casi besar el agua debido a la potencia de esta hermosa royal, cuya captura supuso superar mi record personal carpero.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Carp Fishing Agreste 2ª Parte

Sacadera algo pequeña
Espero no convertir el título de esta entrada en una saga como los Torrentes, Rockys, Rambos y similares, que se saben por que película empiezan pero no se sabe por cual van. Lejos de mi ánimo alargarme en el tiempo, pero como la ociosidad es la madre de todos los vicios, puede que caiga, no es descartable, en el de la repetición, reiteración o "cansinismo" puro y duro. También añadir a mis escasos lectores -que ya sé que algunos abren este blog pero sólo miran los "santos"- que me hace ilusión regocijarme en mis triunfos, aunque éstos sean de una nimiedad tal que puedan mover a la hilaridad a expertos pescadores con piezas mucho más importantes que las mías.
Paso a contar: ayer estuve, de nuevo, intentando sacar una hermosa carpa del lugar de cuyo nombre no quiero acordarme -o poner aquí, por si los depredadores localizan el sitio. La técnica es la relatada en el primer episodio y el resultado fue una sola picada, como es habitual, una buena carpa prendida del anzuelo y, después de una buena lucha en la que el ciprínido se "aberronchó" contra la juncada, de la cual pude sacar en dos ocasiones, sola, sin ningún fallo que se pudiera achacar a quien la intentaba sacar, o sea a mí, debido a mi bisoñez en este tipo de pesca, se soltó del anzuelo. Disgusto, vuelta a lanzar las cañas y ya sin otra picada.

Con el regusto amargo de la pérdida del día anterior, vuelvo con las mismas herramientas y, mientras acabo la lectura de un libro, en este caso "El viaje del elefante" de José Saramago (hay que culturizarse), espero tranquílamente la picada diaria, la cual se produce sobre las 19:00 horas, cuando el sol ya desaparecía del horizonte y el frío otoñal se hacía notar. Gran nobleza del ciprínido, que no intenta perderse entre la maleza, y después de unos minutos de lucha logro meterla en la sacadera a duras penas, ya que no cabía en la misma. Final felíz, foto de rigor  y  otra vez de vuelta a su acuático medio. Bonita royal que pesaría sobre los 8 kilos. Y mérito añadido porque la pude sacar con la caña que me rompió el pez perdido en el día de ayer, reparada por mí, y el montaje artesanal tipo "hair" de elaboración propia.

domingo, 23 de octubre de 2011

6º Concurso Regularidad 2011 en Coto La Torre

4º Puesto
Se cumplieron los pronósticos más agoreros y este año no he sido capaz de llevarme ningún jamón. ¿Habré sido maldecido por algún Mago? No sé, no sé...aunque me temo que sí.
Está claro  que en un concurso de estas características no se puede ir con la relajación con la que hoy he afrontado esta competición. Es mejor equivocarse de sitio en el que comenzar, que dejar que los rivales vayan posicionándose en sus puestos preferidos y quedarse uno con los puestos sobrantes. Resultado: que el mejor sitio, sin lugar a dudas, no te lo van a ceder alegremente.
Montoya: 2º
 Así las cosas, empezado el concurso a las 8:15, no fui capaz de sacar el primer salmónido hasta pasadas las 9:00, lo que redujo drásticamente mis posibilidades de triunfo. Pero a partir de esa hora, cual Ave Fénix, renacido de mis cenizas de pescador, fui capaz de arrancar de las calmas y escasas aguas del Júcar (estaba cortada por la presa reguladora de la parte superior del coto) 16 arcoiris que me proporcionaron una meritoria 4ª plaza que, teniendo en cuenta el mal inicio de la jornada y la nefasta temporada que llevaba hasta el momento -sigo insistiendo en si no habrá algún Mago haciendo vudú a mi costa, o si el mismo me habrá echado mal de ojo, o incluso tenga dedicadas a mi menda un par de hermosas velas negras, ¡qué daño ha hecho la televisión, y en concreto la bruja Lola! ¡En fin!- me dejaron un buen sabor de boca y renacidas esperanzas en que el próximo año sea más fructífero en capturas y triunfos; ya, si eso, voy buscando un exorcista, por si acaso.
León versus Trucha

The Champion: Rafa
El almuerzo, como siempre, sabroso y abundante; y esta vez la bebida no se puede decir que faltara, como ocurrió el concurso pasado, algo escasa (en este apartado animo a quien lo desee, y en concreto a la organización, a comentar lo que estime oportuno si en alguno de los comentarios, hechos todos desde el respeto y para el bien común, no está de acuerdo).
Felicitar a los primeros clasificados: Rafa, como campeón, que ha cogido la forma en el último tramo de la competición; Montoya, segundo, y al que felicito especial y efusivamente, y me congratulo, dada nuestra amistad de años, por este merecido y meritorio puesto; y, por último, a León, tercero, que me superó, no en capturas, pero sí en la puntuación total al ser capaz de sacar la trucha más grande del día. Los puestos de honor los completaron: Patiño, como quinto y Lorenzo, sexto.
León, Lorenzo, Josan, Patiño, Montoya y Rafa con el "pernil de tocino".
Y el año que viene más y seguramente mejor.

viernes, 21 de octubre de 2011

Carp Fishing Agreste

Localizadas las carpas, a primera vista enormes, me propongo intentar pescar alguno de estos ciprínidos con la técnica más utilizada para estos grandes peces, es decir, el carp fishing, pero en plan "agreste", osea, a lo basto.
Con unos conocimientos rudimentarios de esta modalidad de pesca me dirijo al lugar, cebo con unos botecitos de maíz y a esperar. He de apuntar el material que ulilizo:
       - Caña de ¿carp fishing? de Decathlon con un buen carrete Okuma, una línea de diámetro 0,28 y un bajo del 0,22 (sí leéis bien, pero es un sedal que supuestamente aguanta 9,1 kilos) con un anzuelo del 6.
     - Caña de Decatlon, carrete shimano 4000, sedal de 0,30 especial para carpas y el mismo bajo.
Pesco durante 3 horas el primer día y, sorpresa, a la hora me pica un carpón -debía ser, por la fuerza con la que sacaba sedal. En el primer momento no supe reaccionar, pues no acababa de creerme que me pudiera haber picado, pero inmediatamente cojo la caña, me cuesta trabajo sacarla del pincho donde apoyaba debido a la tremenda potencia del bicho, la sujeto durante unos segundos con el freno muy ajustado, en los que me saca más de 70 metros de línea, logro pararla y...se suelta; achaco esta circunstancia a la rotura del bajo, demasiado débil para este tipo de peces, pero no, simplemente se desanzuela.
Segundo día: me asesoro un poco sobre este tipo de pesca y un amigo pescador, Miguel, especialista en la misma, me aconseja que monte un bajo tipo "hair", para asegurar la captura si se produce la picada. Monto dos bajos artesanales con un trenzado del 0,18 y pesco durante otras 3 horas sin ningún resultado positivo. Cebo, de nuevo, con dos botes de maíz.
Tercer día: otro bote de maíz, y a pescar. Y cuando ya las esperanzas de tener una picada se desvanecían y las moscas me comían, veo la caña curvarse y oigo el ronco sonido del carrete quejarse cuando la potente carpa común hacía que el hilo saliera de la bobina pese a lo ajustado del mismo. Una buena lucha, varios intentos del ciprínido de perderse entre las juncadas y, poco a poco la acerco, mansa ya, cansada y rendida, a la sacadera. No es que sea una captura de record, pues calculo que pesaría sobre los 6 kilos (aunque las fotos desmerezcan a la pieza), pero la satisfacción ha sido inmensa al dar por buenas las 10 horas, aproximádamente, dedicadas a esta pesca. Lástima de la primera. Seguramente habría batido mi record de ciprínidos. Puede que otra vez, mientras me leo un buen libro, le dedico un tiempo a esta pesca y a estas hermosas carpas, que todavía están ahí... esperándome.

martes, 18 de octubre de 2011

Fin de la temporada de Carpas en Alarcón

El día 17 de Octubre doy por finalizada la temporada de pesca de la carpa en el Pantano de Alarcón.
Todavía hay zonas, si sabes buscarlas, o si te las indican, como es mi caso, donde se te pueden cebar y así  pasar una agradable tarde sacando ciprínidos.
Así que, este lunes, durante cinco horas, estuve despidiéndome hasta el año que viene de las carpas de Alarcón, que tantos buenos ratos me han hecho pasar este 2011. Al final pude sacar 25, de un peso entre un kilo y kilo y medio, todas pescadas con enchufable, aunque me quedó el regusto amargo de no haber podido sacar cuatro o cinco, seguramente más grandes, y que me rompieron, unas el bajo e incluso otra directamente me partió la goma. Pero bueno, es lo de menos, gran despedida y, ¡Hasta el año que viene!
La foto que adjunto no es de una pieza descomunal, pero es la última que he pescado este año en este pantano, esperando que el año que viene me pueda encontrar de nuevo con ella, como con los cientos de su especie y género que he devuelto al agua esta temporada.

domingo, 16 de octubre de 2011

Club de Pesca de Montalbo

CLUB FISHING TROUT MONTALBO. Tío Julio, Josan, Montoya y Hacha.
Cada uno mostrando una estupenda arcoiris de más de dos kilos de peso.
Bueno... 2 kilos más o menos.
Este pasado sábado, día 15, el Club de Pesca de Montalbo en pleno (Presidente, Vicepresidente 1º, Vicepresidente 2º y Tesorero) nos dirigimos al Coto de La Torre (http://pesca.elveril.com/es/lugar.php?i=190) para llevar a cabo una de nuestras, antaño, habituales jornadas de pesca.
Respecto a la pesca en sí, sólo mencionar que todos, excepto uno de los miembros del Club montalbeño -no hay que urgar en la herida, y no voy a decir quién- logramos sacar el cupo de 10 truchas. La técnica más fructífera fue "al arrastre" tanto con masilla, como con gusano de la miel. La cucharilla y los peces artificiales no nos proporcionaron ninguna captura y la pesca con veleta, sólo una.
Las truchas eran todas arcoiris y de pequeño tamaño: entre 250 a 300 gramos.
Cada uno de los componentes de este Club domina todas las técnicas conocidas en el mundo de la pesca de la trucha y alguno incluso ha inventado alguna.
     - Tío Julio (Bustos, para los del Coto): especialista en la pesca en "automático" o "manos libres": poner la caña en un pincho, esperando la picada del salmónido mientras se fuma un cigarro.
     -Montoya: otro especialista en "automático", aunque también utiliza otras técnicas con razonable éxito.
     - Hacha: la tranquilidad en estado puro a la hora de pescar. Domina la pesca "al arrastre" y lance ligero con peces artificiales.
     - Yo: mi preferencia es pescar con la cucharilla, aunque últimamente esta modalidad me ha proporcionado pocas capturas. Más efectivo: pesca "al arrastre".
Y después de pescar...¡a comer! Y es aquí donde nuestras habilidades innnatas, entrenadas durante duras jornadas gastronómicas, entran en acción (hay que tener en cuenta que los cuatro componentes del club superamos holgadamente la centena de kilos).
Menú del día:
                       - Langostinos (de entrante).
                       - Forro o careta de cerdo.
                       - Chuletillas de cordero.
                       - Butifarra conquense.
                       - Chistorra.
                       - Morcilla de cebolla.
                       - Salchichas.
                       - Ensalada: tomate, lechuga, pepinillo, atún.aceitunas y cebolleta.
                       - Postres variados: flan, cuajada, profiteroles y tiramisú.
                       - Todo ello regado con estupendos caldos de las más afamadas bodegas españolas.

Descansando después de la dura labor del almuerzo.
                      Sólo añadir que la comida la compartimos con dos buenos amigos-pescadores conquenses, socios del coto: León y Fortunato, y además de agradecerles la grata compañía, no sería justo dejar de señalar que la excelente barbacoa la hizo el amigo León, con gran éxito de crítica y público. Además, como siempre nos ocurre, dada la excesiva abundancia de viandas, sobró gran parte de las mismas.
Así que, estupenda jornada de pesca, llena de risas, de riñas entre nosotros, como siempre (yo con el Tío Julio, Montoya conmigo, Montoya con el Tío Julio, el Tío Julio y Montoya contra mí, yo y Montoya contra el Tío Julio, el Tío Julio y  y yo contra Montoya y el Hacha con nadie); pero al final, de vuelta a Montalbo en paz y armonía (bueno, todo el viaje discutiendo los tres, también como siempre), tan amigos y contentos de la jornada vivida.
Espero repetir lo antes posible. Si alguien se quiere unir al grupo, no tiene mas que decirlo y lo apuntamos.

jueves, 13 de octubre de 2011

El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde

Así era la boga "gigantesca" que se me escapó.

Josan Jekyll (el bueno)

Hoy, 12 de Octubre, día de la Hispanidad, hemos estado pescando en el embalse de Vallehermoso. El día ha resultado muy satisfactorio, no tanto en lo que respecta a la pesca que yo haya podido sacar, escasa, todo hay que decirlo, pero he disfrutado de la compañía de tres grandes amigos: Rafa, Chema y Montoya y una estupenda comida.

Hay que reconocer que hoy, tanto Rafa como Chema, nos han dado una lección magistral de cómo se pesca un escenario difícil. Este embalse, en condiciones normales,  es muy propicio para la pesca, abundando en él muchas especies, pero este día, no se sabe: si por la masiva afluencia  de pescadores, al ser el día festivo;  por la luna llena, que estaba en su apogeo;  o por cualquier otro motivo desconocido para los mortales pescadores, los peces no han entrado en los pesquiles –sobre todo en el de los torpes, como es mi caso-  como habitualmente lo hacen en este embalse.

Y  es ahí donde aparecen los buenos pescadores (Rafa y Chema), destacándose sobre los mediocres (Montoya y yo mismo);  es ahí donde aparece la sapiencia del pescador, su experiencia demostrada  año tras año y concurso tras concurso;  es ahí donde el buen pescador busca la técnica adecuada, el cebo correcto, la profundidad donde el pez come, la veleta idónea, el plomeado equilibrado, en definitiva, donde desaparece el hombre y aparece la excelencia y se distancia de la vulgaridad y la mediocridad del pescador común.

¡Qué dos grandes pescadores! ¡Cómo sacan un pez tras otro! ¡Con qué gracilidad fluye la caña en sus expertas manos! ¡Qué soltura, qué elegancia, qué rapidez, sincronización, perfección al presentar el cebo, exactitud al dejar el mismo siempre en el lugar donde se ha de producir la picada! ¿Qué se puede hacer ante esto? Os lo digo: sólo intentar deleitar los sentidos ante la contemplación de esta sinfonía de movimientos perfectos, que hasta los Dioses del Olimpo inclinarían sus regias cabezas en señal de respeto y admiración ante tales dioses, pero de la pesca.

Así que, en mi caso, obnubilado, extasiada la mirada ante la contemplación de tamaña armonía, no pude sino mirar con embeleso como estos dos grandes maestros me daban una lección de pesca, sacando cada uno de los dos más de sesenta peces y yo sólo unos quince. Montoya, no se nos olvide, sacó también bastantes más que yo, aunque la mayoría de ellos de los odiados peces gato.

Mi rendida admiración ante la lección de maestría dada.

Josan Hyde (el malo)

¡Y una mierda! ¡Qué sincronía, ni qué leches! ¡Anda, no me jodas! Perfección, ¿de qué? ¿Habilidad? Pura suerte. ¡No te jodes! Si yo tuviera su material de pesca, sus engodos caros, iban a sacar estos más peces que yo. ¡Vamos, ni de coña!

Gracilidad, sincronización, elegancia…ya los quisiera ver yo manejando mi caña de octava mano que pesa más que el martillo de Thor.

Sí,  la verdad es que me quedé embelesado viéndolos meter la caña enchufable en el agua. Pero no por la fluidez, gracilidad, rapidez y demás zarandajas. ¡Qué va! Sino todo lo contrario, es decir, por la torpeza, lentitud y falta de puntería,  y ya que no me picaban a mí decidí aprovechar la labor didáctica que me ofrecían  para aprender lo que nunca se debe hacer con una caña enchufable pescando al coup. Por lo menos aproveché el día.

¡Anda Ya! Si tenemos en cuenta el valor del material utilizado y lo dividimos por el número de capturas, el coeficiente resultante sería muy favorable a la pesca que yo saqué, en contraposición a la que sacaron los “dioses de la pesca”. Dioses de la pesca, dioses de la pesca…más suerte que un quebrao es lo que tienen, además que me dejaron en el peor puesto a sabiendas, ya que llegaron antes y estuvieron media hora tirando piedras en mi pesquil para espantar a los peces. ¡Vaya amigos!

Además he de recordar a algún desmemoriado que el único miembro del Club Fishing Carp de Honrubia que ha subido a 1ª División Regional he sido yo, Josan Hyde, y sin necesidad de tantos "apechusques" caros. ¡Perdedores!


¿Qué es lo que pienso realmente? Espero comentarios.

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....