martes, 12 de noviembre de 2013

Pantano de Bolarque. Nuevo artículo en CotodePezca.

Pantano difícil pero con muchas posibilidades, aunque sólo su agreste belleza hace que merezca la pena pasar una jornada tentando a las numerosas especies que habitan sus aguas. Si quieres saber más sobre este pantano y su población piscícola, sólo tienes que pinchar el siguiente enlace: Rincones pezcaleros: el Pantano de Bolarque, un reto para los pescadores.

martes, 5 de noviembre de 2013

El tonto el bote. Nuevo artículo en Coto de Pezca.

Este artículo versa sobre la pesca de depredadores con barca, pato, kayak o cualquier otro artilugio que nos permita navegar de algún modo u otro buscando a estos peces y las vicisitudes y riesgos que algunas veces conlleva esta práctica debido, en alguno de los casos, a un personaje conocido de todos y que deambula por muchas masas de agua navegables. Para más información sólo tienes que pinchar en el siguiente enlace: El Tonto del Bote. Réquiem por el mogambito.

domingo, 20 de octubre de 2013

El Vicario ha muerto, ¡Viva Vallehermoso!



Bonita común
Teletipo: Anterior jornada. El Vicario. Bolo. Ninguna picada. ¿Lo bueno de la pesca? El pronto desquite. Puerto de Vallehermoso. Tiempo perfecto. Ausencia de viento. Buena jornada. 26 carpas. Mayoría por encima del kilo. Alguna cercana a los dos. Fuertes y luchadoras. Bastantes roturas. Necesario bajo 0.20 debido a precario y pobre equipo. Pido donación inminente de caña enchufable. Gardones a granel. Facilísimos de pescar. Sólo hace falta cebado constante de gusano. En un momento, otros 26. Pesca poco atractiva. Gran esfuerzo metiendo tamaña caña para tan poco animal. Mejor bicho grande. El pesaje infructuoso. No posible. Carpas revoltosas que se me salían constantemente de los cubos. Rodaban entre saltos y coletazos hacia el agua. Nunca pesar cuesta abajo. Consiguieron desesperarme e hicieron me rindiera sin pesar. Sobre los 35 kilos de peso. Último bolo vengado. Habrá otros, seguro. Hasta entonces… a disfrutar de la pesca.
 

miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Sabes pescar carpas a inglesa?


Si   dominas esta técnica ni siquiera sigas leyendo este artículo; mejor haz algo de provecho. Si algo sabes sobre la misma puedes seguir leyendo, ya que te puede aportar algo o te puedes reír un rato si constatas algún error de bulto, que seguro los hay. Si no tienes ni idea de la misma seguro que algo aprenderás y siguiendo los pasos que describo, aunque estén muy alejados de la perfección técnica de esta modalidad, te puedo asegurar que pescarás. ¡Pesco, hasta yo!

Para ello, adjunto los siguientes enlaces sobre las distintas fases a seguir en esta pesca: 1º Material y cebo.  2º Montaje. 3º Técnica

domingo, 13 de octubre de 2013

Pesca sin muerte de truchas en El Tablazo


Para desintoxicarnos un tanto de lucios, carpas y similares, nos propusimos desempolvar las cañas de mosca y pasar una jornada agradable pescando truchas. ¿Y cuál puede ser el lugar donde dos pescadores no demasiado diestros en el manejo de la cola de rata tengan la certeza de poder hacer una buena pescata? Sin la menor duda: El Tablazo. Este hotel-restaurante sito en el Villalba de la Sierra, a 15 minutos escasos de la capital, Cuenca, ya en plena Serranía, representa una opción segura para divertirte sacando truchas arcoíris. En él disponen de un acotado para la pesca de este salmónido en el que te ofrecen la posibilidad de pescar “con” y “sin muerte”. En nuestro caso la opción elegida es la segunda, la cual sólo se puede practicar con caña de cola de rata o buldó, siempre con anzuelos sin muerte.
Adolfo
Acondicionado el recinto con pasarelas estratégicamente repartidas y zonas preferentes para la pesca “sin muerte”, hacen en extremo cómoda la práctica de esta modalidad. Lugar ideal para principiantes –cierto es que no es lo mismo aprender sacando peces que sin hacerlo, ya que esto último, en muchos casos, lleva a la desesperanza y a dejar la nueva afición

 prematuramente, cosa que no ocurrirá en este lugar dado que, es tal la abundancia de peces que en cuanto el novel pescador sea capaz de sacar la línea unos pocos metros ya tendrá la posibilidad de clavar una de estas bonitas y luchadoras arcoíris-; pero también para pescadores un poco más avezados, pero con una técnica todavía un tanto “rústica”, como sería nuestro caso; aunque tampoco es mala opción para pescadores expertos en estas lides, ya que encontrarán un lugar idóneo para probar sus últimos montajes.



Entorno precioso rodeado de árboles donde el sonido de la pequeña cascada que produce la entrada del río Júcar en el recinto nos mecerá plácidamente durante toda la jornada. La limpieza y claridad del agua nos permitirá notar perfectamente la presencia de la ingente población de salmónidos y así poder ver nítidamente, muchas de las veces, cómo estas agresivas truchas toman la mosca, sea ésta emergente, ninfa, estrimer y, cómo no, seca.
Panorámica del Tablazo
Y a comer
Población, como ya he dicho, muy numerosa debido a las periódicas y constantes repoblaciones que llevan a cabo los responsables de las instalaciones, no siendo difícil poder clavar alguna enorme arcoíris; en alguna anterior visita a este coto de cristalinas aguas, y pese a mis clamorosas y notables limitaciones técnicas, tuve la inmensa suerte de que alguno de estos enormes salmónidos tuviera a bien picar, proporcionándome así una emocionante y tenaz lucha gracias a la gran  fuerza de estos peces debido, tanto a su buen tamaño –algunos sobre los 3 kilos-, como a que, al llevar tiempo introducidos, van recobrado fuerzas conforme se van adaptando a esta amplia y bien oxigenada laguna. Alguna jornada, y no es exageración, he podido entablar denodada lucha con más de diez de estas poderosas arcoíris, aunque la picada, lucha, saltos y cabriolas de las pequeñas al intentar desasirse del anzuelo no son nada desdeñables, proporcionándote un divertimento asegurado.

Si quieres saber cuántas has sido capaz de sacar en una jornada pescando este lugar no olvides llevar algún tipo de contador, porque, si no… pronto perderás la cuenta. 

* Y aquí tenemos el vídeo de la jornada:




jueves, 26 de septiembre de 2013

Extraordinaria pescata en El Vicario




Rafa
Como yo no soy mucho de mentir, más bien poco, y ya que me gusta divulgar mis éxitos deportivos –de pesca, otros no uso-, también me gusta que se sepan mis fracasos, que suelen ser muchos y algunos, como este último, sonoro y estrepitoso.

Jornada en El Vicario (Ciudad Real). Día espléndido para la pesca. ¡Mejor imposible! Temperatura benigna, ligeramente calurosa, y escaso viento, sólo alguna brisa de vez en cuando, pero que se agradecía. ¿Y la pesca? De pena. Habíamos oído que habían vuelto los peces a este escenario, pero, por lo que se ve, o se habían ido: probable, o que no llevo ni idea de pescarlos: casi seguro.

La gran pescata
Resumiendo: mi compañero Rafa aún disfrutó un tanto la jornada, ya que entre treinta y tantos alburnos, percasoles y un bassito, más un par de hermosos carpines y una buena carpa, fue sacando pesca. Yo, ante mi negativa de pescar minitalla –no por nada, pero no voy a estar metiendo y sacando mi Colmic 6800, que pesa más que un palo de los chorizos bien surtido de los mismos, una y otra vez para sacar percasoles y “eslomarme” para nada- me negué en redondo a utilizar gusano y me empeciné en seguir con el maíz por si aparecía un orondo carpín y una lustrosa carpa; resultado: ¡ni una picada! Adjunto la foto del cubo con mi extraordinaria pescata. Ya hacía tiempo que no me comía un “bolo”. Casi me hacía falta, sobre todo como una especie de cura de humildad, así que sólo por ello doy por bien empleada la jornada. Eso sí, espero vengarme de tamaña afrenta.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Pesca al coup con caña de 9 metros


Cierto es que la pesca de la carpa este año en el Pantano de Alarcón ha sido muy agradecida conmigo, pero también cierto que ha sido muy difícil acercar a los peces a la orilla. Un par de grandísimo días a enchufable, uno de ellos memorable, pero era echar la caña de coup de 9 metros para poder hacer algún documento videográfico del evento y me era totalmente imposible cebar a los ciprínidos a tiro de la misma. Claro, que siempre me llevaba la de inglesa, y en cuanto no tenía resultados probaba con ésta que era la que este año nunca ha fallado. ¿Qué problema había? Seguramente de insistencia, así que, y pese lo avanzado de las fechas para tentar a las carpas en este pantano, ya que en el mismo abandonan la cercanía de las orillas muchísimo antes que en otros escenarios, me propuse completar una jornada entera al coup con este tipo de caña, así que solo me llevé a la misma para evitar caer de nuevo en la tentación de “la inglesa”.

Así que, acerté, ya que sin hacer una gran pescata sí conseguí el objetivo de grabar esta modalidad de pesca, la cual ocupa en mi clasificación de esta actividad  la segunda posición de mis preferencias, tras la pesca a inglesa y precediendo a la enchufable y la pesca a fondo con cebador o feeder agreste.

Resumiendo la jornada: clavé 23 carpas, escapándoseme después de una enconada lucha 5 y rompiéndome 4 (las dos primeras el bajo del 0,18, lo que me hizo cambiar a bajos del mismo grosor que la línea, es decir, 0,205, partiendo en este caso la línea debido, seguramente, al estar más deteriorada por el tiempo que lleva montada y por haber llevado alguna que otra jornada con el mismo aparejo), dado el empuje y la potencia de los bichos y que el elástico era algo duro. De todos modos, objetivo cumplido: pude pesar 14 royales (19 kilos) e inmortalizarlas en un, creo, digno vídeo, que es de lo que se trataba.
 
 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Récord personal de lucio en Bolarque


Desde que monté en la "Victoria 1934" de mi amigo Alejandro tenía el convencimiento de que batiría mi récord personal de lucio en Contreras, aunque debo apuntar que el mismo estaba en cifras modestísima (unos 4,5 kilos en Buendía años ha); pues no, ¡lo batí en Bolarque! Este sábado estuve en este espectacular pantano acompañando a Adolfo. Como siempre en este escenario trabajamos la espadaña con peces de poca profundidad. Algún lapicero enano iba saliendo, siendo una captura calificable de “descomunal” cuando el esócido se acercaba al medio kilo. Fue pasando así la jornada plácidamente entre lance y lance disfrutando del entorno y de la temperatura agradable del día.

6 kilos
La hora de la comida, como siempre yendo con Adolfo, no llegaba nunca y ya casi sobre las 4 de la tarde, cuando el hambre hacía mella en mi cuerpo y en mi espíritu, saqué la pitanza y me negué a seguir pescando. Ni desembarcamos siquiera. Mientras yo comía mi amigo se puso al curricán con un rapala verde atigrado de 18 centímetros y con babero metálico. En poco tiempo clavó dos  lucios, estos ya más hermosos que los pequeñines anteriores; concretamente el primero fue de 3 kilos y el segundo de 2 con lo que también me fastidió la comida, teniendo que soltar de entre mis hambrientas fauces el bocata cada vez que le picaba uno para grabar la captura.

4 kg
Menos mal que, y ya rondando en mi mente la posibilidad de no volver a este dificilísimo pantano, tuve la inmensa suerte de poner un pikie color verde y clavar un buen ejemplar de esócido que representó mi récord personal histórico: 6 kilos y pico, lo que hizo que me embargara una profunda emoción, cercana al llanto, e hiciera que la consideración de la jornada en pocos minutos pasara de mala a buenísima.

Después sacamos algún lapicerete más y mi compañero otro bonito ejemplar de 4 kilos también al curricán y con el mismo artificial. Así que la jornada concluyó con la captura y… de unos 12 lucios Adolfo (todos pequeños excepto los tres mencionados) y 4 yo (todos enanos excepto el “gordo”). Habrá que darle otra oportunidad a Bolarque por si vuelve a sonar la flauta.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

El desquite del pescador



 Después del varapalo terapéutico del domingo anterior, no era cosa de quedarse con el regusto amargo de la exigua pescata –recordemos que 6 truchitas-, por lo que para resarcirme me di un garbeo por Alarcón para probar  un nuevo lugar y para intentar sacar algún pez. Para asegurar pesco de nuevo a inglesa, ya que es sabido que los peces más adentro se encuentran más tranquilos. No pasarían más de 10 minutos de cebado el pesquil cuando veo la veleta hundirse, clavo y al otro extremo del sedal empieza a tirar de forma furibunda algo que pensé que podría ser una carpa descomunal. Pero no. Resulta que el freno del carrete estaba un tanto flojo, lo que hacía que el ciprínido podía sacar hilo con bastante facilidad y con poco esfuerzo, además de que mis sensaciones habían cambiado al haber tenido que “luchar” el día anterior con enormes truchas de 250 a 300 gramos, lo que hizo que al notar esta carpa –que pesaría sobre el kilo y medio- me diera la sensación que era un atún de 250 kilos debido a la desproporcionada diferencia entre la lucha que ofrecen estas respectivas especies y también, claro está, a su notable diferencia de peso.

Así que, como en el fútbol, después de una mala jornada rápidamente llega otra en la que desquitarse. Jornada de ciprínidos a inglesa muy entretenida, ya que en apenas 3,5 horas pude clavar 18 carpas, aunque sólo pude capturar 13. No sé porqué en esta zona están más fuertes que en otras, llegando la última a partirme la línea por encima del plomeado (seguramente por algún roce anterior del sedal), lo que hizo que mi querida veleta quedara a la deriva arrastrada por el oleaje, seguramente ya cerca de los regadíos de Levante.
 
* Además, aprovechando esta crónica sobre pesca a inglesa, ahí os dejo mi último vídeo pescando con esta técnica. Se trata de PICADAS espectaculares producidas por las carpas de Alarcón.
 

domingo, 8 de septiembre de 2013

Cómo desengancharse de los concursos de pesca


Arcoíris pescada con cucharilla vibrax
Para desintoxicarse de cualquier tipo de adicción –y mira que hay muchas- no es recomendable ni saludable hacerlo de sopetón. Hay que hacerlo despacio, gradualmente. Aun así tendremos alguna puntual recaída. Alguna vez nos entrará “mono” de concurso. ¡No hay que alterarse! Te apuntas a uno de ellos, tranquilo, sin agobios y sin pretensión alguna de conseguir resultado positivo alguno; totalmente laxo. Si luego suena la flauta por casualidad… bien, y si lo que consigues es un puesto entre los últimos de la clasificación… todavía mejor. Esto último te hará tomar conciencia de la futilidad de los mismos porque, ir “pa ná”, es una tontería, así que lo que en épocas pretéritas, cuando te carcomía el vicio de la competición, te cabreaba y abochornaba, ahora te resultará beneficioso y terapéutico para poder eliminar esta perniciosa perversión.

Y así fue como me presenté este 8 de Septiembre al 5º Concurso de la regularidad 2013 en el Coto La Torre, que, por cierto, el premio final me lo tendrían que dar a mí, ya que si es “de la regularidad”, más regular que yo… ¡Imposible! Entre el puesto 14 a 15 siempre (de 19 a 20 pescadores). Conste que épocas más gloriosas tuve, pero he de apuntar, pese a que alguno lo considere rencor proveniente de mi actual mediocridad, que no lo hago por el despecho del perdedor; además, puedo asegurar y aseguro, que los concursos se viven mucho más a gusto desde la parte más baja y recóndita de la clasificación. Además, a los últimos se les tiene en alta estima, ya que no representan peligro para ningún pescador ávido de triunfo y ayudan al mantenimiento del estatus quo del evento. Sólo harás amigos en estas posiciones, pero en la parte alta de la competición las relaciones personales se tornan un tanto más, digámoslo así, incómodas.

En lo estrictamente competitivo sería reiterarme al nombrar a los primeros; resumiendo: los de siempre. Y en la parte menos noble, es decir, en el grupo de los torpes: Yo, en compañía de otros.

¡Ah, se me olvidaba! Sólo un último apunte: no me fui “bolo”; saqué 6 truchitas (1,8 kg). La técnica utilizada me la guardo, no sea que me la copien. ¡Como me funciona tan bien!

Nota: este artículo está escrito en tono jocoso e irónico, que hay muchos que estas cosas se las toman muy en serio.

martes, 3 de septiembre de 2013

¿Te gustan los concursos de pesca?

Iberian Master 2012
¿Qué prefieres, pasarte una plácida jornada de asueto esperando la picada de algún pez o buscas la emoción, la adrenalina propia de la competición? Cada pescador es un mundo y cada cual el divertimiento lo concibe de un modo distinto. ¿A ti qué te gusta más? ¿Si tuvieras que elegir, por qué te decantarías? De estas cuestiones versa mi último artículo en Coto de PeZca, así que si te interesa este interesante debate sólo tienes que pinchar en el siguiente enlace: Concursos de pesca, ¿sí o no?

martes, 20 de agosto de 2013

Engodo bueno, barato y efectivo.


Como no sólo de pescar a inglesa vive el sufrido pescador de ciprínidos, y pese al notable éxito que en mis últimas jornadas me acompaña utilizando esta técnica, además de mi clara preferencia por este tipo de pesca, decidí este miércoles 14 de Agosto probar con la enchufable en el mismo lugar de mis últimas jornadas, aunque lo cierto era que dudaba mucho que a esta distancia y en este escenario se me pudieran cebar las carpas.

 
Después de preparar todo el tinglado de “trastos” que conlleva esta pesca puedo cebar el pesquil a las 16:45, no siendo hasta casi media hora después que podré situar la caña en acción de pesca. Y… ¡Sorpresa mayúscula! No pasarían dos minutos cuando tengo la primera picada. Mi intención era hacer un vídeo, aunque no me fiaba de ponerlo a grabar dada la escasa duración de la batería, por lo que vuelto a meter la caña por si la primera picada era la excepción a la tarde. No. Al poco… otra. Presiento que ya se han cebado y me pongo a grabar, así que la siguiente hora y media fue un trasiego de capturas, pérdida de peces y cambios continuos de posición de la cámara para intentar captar la pesca con este tipo de caña desde diferentes perspectivas. ¡Vamos, un sin vivir!

Ya terminado el rodaje, allá sobre las 19:00, me pude centrar únicamente en la pesca, aunque ya a esa hora llevaba 11 royales pese a la gran pérdida de tiempo que supone la cámara. A partir de este momento y hasta las 21:00 que di por concluida la jornada pude sacar 20 más, lo que hizo un total de 31 carpas que pesaron 39 kilos. Tarde muy, muy bien aprovechada.

*Nota: para mis amigos de la Puebla de Almoradiel que piensan que saco más peces que ellos por el engodo, al inicio del vídeo que acompaña a esta crónica desvelaré el “secreto” de mi engodo milagroso, aunque seguramente se lleven una decepción porque no hay ningún aditivo mágico que acerque a las carpas a mi puesto a comer. Quizá sí haya uno, pero no se puede comprar, y se llama “suerte”, que es la base primordial para que malos pescadores como yo puedan hacer razonables pescatas, incluso cercanas a las de algún profesional que se tiene en demasiada alta estima.
 
 
 

martes, 13 de agosto de 2013

Tres jornadas de carpas a inglesa



Primer día
En ocho días, de lunes a lunes, he concadenado tres tardes de pesca de la carpa a inglesa. El primer día, lunes 5 de Agosto, pesco durante unas 3,5 horas en una zona del pantano donde los amigos de La Puebla de Almoradiel habían hecho un concurso el día anterior. Resultado: 29 carpas clavadas y 23 sacadas (26 kilos). Ellos, entre 16 pescadores, sólo fueron capaces de sacar 3 de estos ciprínidos. ¿Por qué esta diferencia? ¿Soy yo un extraordinario pescador y ellos muy malos? No, incluso me atrevería a afirmar todo lo contrario, pero es que en este pantano, y con estos peces acostumbrados a la tranquilidad, la congregación de tal número de pescadores, con el ruido que esto conlleva, unido al estrépito ocasionado por la ingente cantidad de engodo echado a las aguas al unísono, hacen que los peces se alejen despavoridos de la orilla. Si cualquiera con unas nociones básicas de pesca va al día siguiente solo, con todo un escenario cebado para sí, realizará, casi seguro, una gran pescata.
Segundo día: común de 2,5 kg
Segundo día: viernes 7 de Agosto. Acompañado por Anastasio y Sergio. No sé si porque tres pescadores hacen más ruido, porque alejé unos metros el lugar donde iba a pescar y el fondo era menos regular –lo que noté al resultarme más difícil buscar la profundidad- o porque ese día los peces estaban menos activos… el caso es que las picadas fueron muy escasas pese a que la jornada fue la más larga (7 horas), con diferencia, de las tres, pudiendo clavar 7 peces sacando sólo 5, aunque una de las carpas fue una común –pese a su nombre, rara en este pantano- que representó mi récord personal de esta especie en este escenario (2,5 kg).
Tercer día: pequeña común albina: escasísimas.
Tercer día: lunes 12 de Agosto. Mismo lugar, solo, misma técnica, aunque esta vez me vengo a 2 metros más cerca de la orilla donde sé fehacientemente que el fondo es más uniforme. Pesco durante 4,5 horas. No pasarían 5 minutos de echado el engodo cuando comienzo a tener las primeras picadas. Al final, 28 carpas clavadas y 21 sacadas (28 kilos).

¿Qué influye más? El poco ruido, un fondo uniforme libre de obstáculos, la actividad de los peces. Difícil cuestión. 

jueves, 8 de agosto de 2013

El cine y la pesca

Algunas películas sobre la pesca en aguas continentales o agua dulce se han hecho o se han basado en esta actividad, algunas buenas, otras muy malas, pero en la mayoría los conceptos son muy erráticos e incluso basados en estereotipos de pescadores, la mayoría de las veces falsos. Aunque siempre se puede salvar alguna película en la que el director o el guionista, o saben algo de pesca, o se han documentado medianamente bien. En el siguiente enlace de un nuevo artículo mío en Coto de PeZca podréis encontrar una pequeña relación de películas cuya temática se basa en la pesca y que, algunas más que otras, se acercan a la realidad de nuestra afición: 4 películas sobre pesca que no te deberías perder.
Sea como fuere, aconsejo que las veáis. Seguramente paséis un rato entretenido.

sábado, 27 de julio de 2013

Gran pescata de carpas


Muchas veces, antes de la jornada de pesca, te haces una idea de lo que pretendes llevar a cabo, pero son los peces los que al final te dirán cómo tienes que afrontar el día si quieres disfrutar de su pesca. Así fue el día de hoy, que pretendiendo pescar con caña de coup de 9 metros, al final, el grueso de la jornada lo tuve que dedicar a la pesca a la inglesa debido a que los ciprínidos no quisieron acercarse a la orilla hasta muy avanzada la tarde. Pero que todos los días de pesca el inconveniente fuera éste.

39 kilos
Lo dicho, pese a cebar más adentro para inglesa como más cerca para pescar al coup, y debido a que desde inicio las picadas empezaron a producirse más alejadas de la orilla, me concentré en esta modalidad, sin obviar probar de vez en cuando más cerca, a unos 14 metros al coup, aunque cierto es que la insistencia no fue mucha debido a que a más distancia sabía que estaban comiendo los peces. Sería al terminar la jornada, sobre las 20.00 horas, cuando hice una última intentona con la caña de 9 metros y… ¡Voilà!, allí estaban. En una última hora pude contar multitud de picadas, aunque fue escasa la efectividad, clavando siete u ocho peces y pudiendo cobrar sólo 5, pero que unidos a las 22 royales que saqué a inglesa me proporcionaron la mayor pescata de esta temporada al sumar 27 carpas con un peso total de 39 kilos.
 
Estadísticamente la efectividad fue superior pescando a inglesa, ya que pude clavar el 60% de las picadas, aunque por roturas de bajos y carpas que se soltaron por motivos varios, las capturas representaron el 50% de las mismas. Gran jornada.

domingo, 21 de julio de 2013

Ruta de las Caras

Si la jornada de pesca no es muy pródiga en capturas tampoco hay que desesperarse. Nos podemos concentrar también en disfrutar del entorno, y más si vas en barca, o dejar simplemente que las pequeñas olas o el simple zarandeo de la misma te acunen y te mezan hasta el punto de llegar a un estado de ligera somnolencia que te hará más grata y placentera la lucha con la canícula veraniega. Y a eso nos dedicamos, ya que los peces no se mostraron muy activos, sobre todo por la tarde. Bonitos parajes y estupenda travesía por las calmas aguas del pantano de Buendía… hasta que una cansina nube se posó persistente sobre nosotros, descargando con cierta furia unos enormes goterones, que hizo que tuviéramos que dar por finiquitada la jornada antes de lo previsto.


Aún así, todavía pudimos sacar 7 luciopercas y un lucio. Casi todos a curricán excepto dos pércidos que pude sacar a lance con un Storm color perla y un “mogambito”, respectivamente.




jueves, 18 de julio de 2013

Pesca a la inglesa de carpas en Alarcón


Este año la pesca está difícil en la mayoría de los pantanos, y concretamente en Alarcón la de la carpa está bastante complicada. Las buenas pescatas que hace unos años eran tónica habitual, éste se han convertido en excepcionales. Ahora hay que trabajar mucho a los ciprínidos y así podremos pasar una jornada entretenida si la diosa fortuna tiene a bien acompañarnos, ya que, como todos los pescadores sabemos, ésta es fundamental en esta actividad. Esto es lo que me pasó ayer, que en cuatro horas de pesca, y aprovechando que el perenne y cansino viento típico de este pantano estaba un tanto aletargado, estuve pescando a la inglesa. Tarde entretenida, ya que entre varias  picadas fallidas, algún ciprínido que logra zafarse del anzuelo ya clavado y unas cuantas royales capturadas, se me pasó la tarde sin enterarme.


La pesca la llevé a cabo a unos 25 metros, en una profundidad de unos 5. De inicio diez bolas de engodo: no diré marcas, pero el más barato que encontréis, añadiendo pienso de pollos y un poco harina de trigo. Cebo: maíz. Bajos: 0,18. Anzuelo: 14. Resultado: 12 carpas, todas royales, que dieron una buena lucha y que pesaron 20 kilos, con lo que la media quedó en 1,66 kg por pieza. Gran pescata, no, pero jornada amena y divertida, sí, que es de lo que se trata.
 


domingo, 7 de julio de 2013

La jornada de pesca perfecta

Alex
Hay veces que no importa tanto lo que se saca y sí con quien se comparte la jornada y el entorno en que se lleva a cabo. Si fuera por estas dos últimas premisas la jornada se podría calificar de “perfecta”, si nos atenemos sólo a las capturas conseguidas–craso error, ya que la pesca se enriquece con otra serie de intangibles más allá de los peces sacados- la jornada la calificaríamos de “mala” para los Alejandros, acostumbrados a grandes pescatas, y “muy aceptable” para quien esto escribe, acostumbrado, por el contrario, a más mediocres resultados.
Así que, contento. Nuestra prioridad eran los basses, pero la de ellos era no picar a los múltiples señuelos de los cansinos pescadores que los atosigaban. No vimos muchos, aunque alguno divisamos, pero esquivos a más no poder. Tentando a los centrárquidos Alejandro Jr. clavó un luciete kilero a Texas con un cangrejo de vinilo y yo con una spinnerbait clavé y saqué un pequeñín de apenas 300 gramos; la oportunidad la perdió Alejandro Sr que cuando una de las pocas percas que se dignó a hacer caso a nuestros señuelos atacó en superficie a su vinilo, tuvo a bien, y en un alarde de generosidad impropia de los tiempos que corren para que el pez no se hiriera su enorme bocaza, quitárselo de la misma justo en el momento que el pez engullía el engaño. ¡Eso es verdaderamente la pesca sin muerte! ¡Y sin dolor, ja, ja, ja…! ¿O sería que el “ansia viva” le hizo adelantarse a la picada y por ello se perdió la pieza? Ya lo aclarará nuestro insigne capitán.
The Champion
Así que, ya que los “blases” pasaron de nosotros nos dedicamos al curricán, técnica más descansada por lo menos, y así Alex pudo sacar un bonito esócido de 4,7 kg; su padre y patrón de la embarcación clavó y sacó otros tres (de 2, 3 y 5 kilos, logrando así la pieza mayor); y yo pude sacar uno de 4,3 y otro que se escapó cuando ya lo rozaba con los dedos, por lo que debería contar como captura, aunque los “jueces de la competición” me desposeyeron del cómputo de la pieza por no haber subido a la barca. ¡Qué mala gente!

Fijaos en los ojitos del alburno dentro de la bocaza del lucio
No saldrían muchos peces, pero eso sí, las fotos muy buenas. Repito lo escrito en otros artículos: cada vez pesco menos y peor, pero, ¡qué fotos hago! Alejandro también, conste.

sábado, 29 de junio de 2013

Los mejores pescadores de La Puebla de Almoradiel

Ya hace bastante tiempo tenía previsto compartir una jornada de pesca en el pantano de Vallehermoso con estos amigos almoradienses, la cual, por algún motivo u otro, se iba posponiendo en el tiempo más de lo deseado. Así que, y por fin, y creyendo que el día podía ser propicio, quedamos en el mencionado pantano: Pablo, Sergio, su hermano David y yo mismo.
Pablo
Buena temperatura. Escasez de viento. Condiciones óptimas para la pesca en general y más aún para la pesca con enchufable. Pero… sería la luna; sería el sol; serían las mareas; sería que los astros se habían confabulado contra nosotros; serían estos cambios tan bruscos de temperaturas; sería que todavía algunas carpas y “carpos” (macho de la carpa) siguen, aunque parezca mentira, en época de desove… El caso es que no picaban o, para ser más concreto, picaban mal o éramos nosotros los que no sabíamos hacerles comer a los peces –seguramente esto último.
David
Así que, prevista la pachanga, y no es cuestión de glosarla con minuciosidad, apuntaré que, de inicio, tanto Pablo como Sergio, cogieron un relativo ritmo, más de picadas que de capturas, y yo, ubicado entre estos dos magníficos pescadores, ni me picaban ni, por ende, sacaba pez alguno. Fue avanzando el día y seguíamos igual, siendo Sergio el que se destacaba. Así que, previendo el duro correctivo que iba a sufrir por estos afamados y expertos pescadores, me decidí a olvidarme de la enchufable y pescar en corto con caña de inglesa y veleta de coup. ¡Gran acierto! Al final de la jornada pude pesar 28,5 kg, casi todo con peces mayores de un kilo. Sergio: 24. Pablo, que encontró a los peces lamentablemente a la hora de dar por finalizado el evento: 18. Y David sobre los 14 kilos –no los pesamos-, pero hay que mencionar en su descargo que él empezó a pescar tres horas, aproximadamente, más tarde que nosotros.
Carpa común
Resumiendo: el que más kilos sacó fui yo, sin duda –la báscula no engaña, pese a ser de los chinos-, pero si nos hubiésemos centrado en la pesca con enchufable el resultado hubiera sido totalmente distinto, siendo yo vilmente vapuleado, por lo que debemos dar como vencedor del lance a Sergio, aunque Pablo terminó jurando que se tomaría cumplida venganza la próxima jornada. Grandes pescadores y mejores compañeros. El día que den con la clave para que no les rompan constantemente el bajo las carpas grandes, darán un salto cualitativo muy estimable.

Sergio
Suelta
Así que, este vídeo va dedicado a Sergio. El próximo, si la batería de la cámara nos da de sí, intentaremos inmortalizar a Pablo.



Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....