Después del lucio de 12 kilos pescado por el amigo Víctor prosigo con el catálogo de
excepcionales capturas de mis colegas de pesca. Sólo quiero reseñar que en
estos artículos, además de la posible enormidad del pez en sí, se busca su
excepcionalidad, es decir, según en qué escenario o masa de agua o río una
misma especie puede llegar a la excepcionalidad mencionada siendo en otro lugar
una pieza común. Ejemplo: una carpa de 10 kilos en el Pantano de Alarcón sería algo tan inusual, que casi se podría
calificar de sobrenatural (no conozco de nadie que haya sacado una de este
tamaño), mientras que en Buendía, Mequinenza u Orellana, por poner algún ejemplo de lugares idóneos para el
carpfhising, esta carpa podría calificarse como “grande y buena”, pero no
inusual.
Y este es el
caso de la captura que muestra la foto que adorna este artículo, un enorme carpín de casi 2 kilos de peso que tuvo
la fortuna de pescar mi amigo Palacios.
¿Suerte? Ya dije en el artículo sobre el lucio de 12 kilos que siempre hace
falta una buena porción de ésta para sacar uno de estos bonitos y preciados,
por lo raro, peces (por cierto, llamado por algunos “tontón”, no sé si por su
supuesta timidez en la picada y candidez en la lucha que nos puede ofrecer,
como, y cosa que no tengo nada clara, porque es una supuesta hibridación
entre carpa y carpín, y así poder diferenciar la “supuesta” nueva
especie de las anteriores), pero en el caso de Palacios, el extraordinario conocimiento del escenario y de las
artes de la pesca al coup con enchufable hacen que se minimice el factor suerte
a favor de la habilidad y buen hacer del pescador. Enhorabuena por tan extraordinaria
captura.




