domingo, 6 de enero de 2013

Los Reyes de Alarcón


¡No! No me refiero con este título a los dos pescadores protagonistas de esta crónica que, aunque nos consideremos buenos pescadores, y sabiendo fehacientemente que el pensamiento propio en innumerables ocasiones está muy alejado de la realidad, no quisiera ser presuntuoso y considerarme tal, aunque es de reconocer que mi compañero, Julio, sí es uno de los grandes conocedores de este pantano y uno de sus más reputados pescadores. Ni tampoco creo tener  sangre real, ya que siempre que me hiero mi sangre es de un rojo vulgar, propio de la plebe, a la que pertenezco, y no azul, además de que nunca he asistido a una cacería…


2,5 kg
 Me refiero a que siendo el día que es, 5 de Enero, festividad de los Reyes Magos, no sería coherente con la tradición no pedir algún regalo… por si acaso. Y, como apasionado de la pesca, qué mejor que pedir el ansiado presente de una pescata descomunal para iniciar este 2013. Pero, no pudo ser. Los Magos de Alarcón no tuvieron a bien agasajarnos con una fructífera jornada de pesca. ¿Será por nuestro mal comportamiento en el pasado año? ¿Será porque no existen? ¿Será porque…? Sea por lo que fuere, el caso es que no fue un día pródigo en capturas, ya que Julio pudo hacerse con 4 luciopercas (una de 3 kilos) y un lucio –pescata muy meritoria, y si no que se lo pregunten a tantos y tantos pescadores que estos últimos años han frecuentado este pantano; pero como últimamente nos tiene mal acostumbrados…- ; y yo sólo pude cobrar 1 lucio y otra lucioperca. Eso sí, sobre todo por la mañana estos “depredadores alarconienses” mostraron cierta actividad, aunque los ataque a nuestros señuelos no eran tan agresivos como en días pasados, lo que provocó que perdiéramos varias piezas ya clavadas, concretamente a mí se me fueron cuatro peces y dos a Julio. La tarde fue horrorosa y ni mi querido “mogambito” pudo arreglarla, no siendo capaz de conseguir provocar una sola picada de los recelosos habitantes de este pantano. A mi compañero sí le fueron más benévolas las últimas horas del día, pudiendo sacar –siempre con el Storm- tres de las cinco piezas del total de la jornada, una de las cuales era el mencionado pércido de 3 kilogramos.

Gran pércido: 3 kg.
No sacamos un gran número de peces, sin duda, aunque si hubiéramos acertado a la hora de clavar todas las picadas producidas la pescata hubiera sido más que notable. Pero, aun sin que hubiéramos sacado un solo pez, compartir una jornada de pesca, un buen almuerzo y el paraje tan espectacular y hermoso con un amigo… no tiene precio. Seguro que otro día sacaremos más peces; por mi parte considero un muy prometedor inicio de la temporada de pesca 2013.

Sólo un pero. Aún lloro la pérdida de mi magnum rapala color violeta, gemelo de uno perdido, también en acto de servicio, en las aguas del Pantano de Buendía. Pobre pez artificial y pobres los 15 “eurazos” que pagué por él. Esta vez ni el perrillo o pulpo patentado por Julio, que tan buen servicio había prestado a mis artificiales en el pasado, pudo liberarlo de las ramas que lo apresaban. Habrá que pedir otro a los Reyes Magos.

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....