jueves, 26 de septiembre de 2013

Extraordinaria pescata en El Vicario




Rafa
Como yo no soy mucho de mentir, más bien poco, y ya que me gusta divulgar mis éxitos deportivos –de pesca, otros no uso-, también me gusta que se sepan mis fracasos, que suelen ser muchos y algunos, como este último, sonoro y estrepitoso.

Jornada en El Vicario (Ciudad Real). Día espléndido para la pesca. ¡Mejor imposible! Temperatura benigna, ligeramente calurosa, y escaso viento, sólo alguna brisa de vez en cuando, pero que se agradecía. ¿Y la pesca? De pena. Habíamos oído que habían vuelto los peces a este escenario, pero, por lo que se ve, o se habían ido: probable, o que no llevo ni idea de pescarlos: casi seguro.

La gran pescata
Resumiendo: mi compañero Rafa aún disfrutó un tanto la jornada, ya que entre treinta y tantos alburnos, percasoles y un bassito, más un par de hermosos carpines y una buena carpa, fue sacando pesca. Yo, ante mi negativa de pescar minitalla –no por nada, pero no voy a estar metiendo y sacando mi Colmic 6800, que pesa más que un palo de los chorizos bien surtido de los mismos, una y otra vez para sacar percasoles y “eslomarme” para nada- me negué en redondo a utilizar gusano y me empeciné en seguir con el maíz por si aparecía un orondo carpín y una lustrosa carpa; resultado: ¡ni una picada! Adjunto la foto del cubo con mi extraordinaria pescata. Ya hacía tiempo que no me comía un “bolo”. Casi me hacía falta, sobre todo como una especie de cura de humildad, así que sólo por ello doy por bien empleada la jornada. Eso sí, espero vengarme de tamaña afrenta.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Pesca al coup con caña de 9 metros


Cierto es que la pesca de la carpa este año en el Pantano de Alarcón ha sido muy agradecida conmigo, pero también cierto que ha sido muy difícil acercar a los peces a la orilla. Un par de grandísimo días a enchufable, uno de ellos memorable, pero era echar la caña de coup de 9 metros para poder hacer algún documento videográfico del evento y me era totalmente imposible cebar a los ciprínidos a tiro de la misma. Claro, que siempre me llevaba la de inglesa, y en cuanto no tenía resultados probaba con ésta que era la que este año nunca ha fallado. ¿Qué problema había? Seguramente de insistencia, así que, y pese lo avanzado de las fechas para tentar a las carpas en este pantano, ya que en el mismo abandonan la cercanía de las orillas muchísimo antes que en otros escenarios, me propuse completar una jornada entera al coup con este tipo de caña, así que solo me llevé a la misma para evitar caer de nuevo en la tentación de “la inglesa”.

Así que, acerté, ya que sin hacer una gran pescata sí conseguí el objetivo de grabar esta modalidad de pesca, la cual ocupa en mi clasificación de esta actividad  la segunda posición de mis preferencias, tras la pesca a inglesa y precediendo a la enchufable y la pesca a fondo con cebador o feeder agreste.

Resumiendo la jornada: clavé 23 carpas, escapándoseme después de una enconada lucha 5 y rompiéndome 4 (las dos primeras el bajo del 0,18, lo que me hizo cambiar a bajos del mismo grosor que la línea, es decir, 0,205, partiendo en este caso la línea debido, seguramente, al estar más deteriorada por el tiempo que lleva montada y por haber llevado alguna que otra jornada con el mismo aparejo), dado el empuje y la potencia de los bichos y que el elástico era algo duro. De todos modos, objetivo cumplido: pude pesar 14 royales (19 kilos) e inmortalizarlas en un, creo, digno vídeo, que es de lo que se trataba.
 
 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Récord personal de lucio en Bolarque


Desde que monté en la "Victoria 1934" de mi amigo Alejandro tenía el convencimiento de que batiría mi récord personal de lucio en Contreras, aunque debo apuntar que el mismo estaba en cifras modestísima (unos 4,5 kilos en Buendía años ha); pues no, ¡lo batí en Bolarque! Este sábado estuve en este espectacular pantano acompañando a Adolfo. Como siempre en este escenario trabajamos la espadaña con peces de poca profundidad. Algún lapicero enano iba saliendo, siendo una captura calificable de “descomunal” cuando el esócido se acercaba al medio kilo. Fue pasando así la jornada plácidamente entre lance y lance disfrutando del entorno y de la temperatura agradable del día.

6 kilos
La hora de la comida, como siempre yendo con Adolfo, no llegaba nunca y ya casi sobre las 4 de la tarde, cuando el hambre hacía mella en mi cuerpo y en mi espíritu, saqué la pitanza y me negué a seguir pescando. Ni desembarcamos siquiera. Mientras yo comía mi amigo se puso al curricán con un rapala verde atigrado de 18 centímetros y con babero metálico. En poco tiempo clavó dos  lucios, estos ya más hermosos que los pequeñines anteriores; concretamente el primero fue de 3 kilos y el segundo de 2 con lo que también me fastidió la comida, teniendo que soltar de entre mis hambrientas fauces el bocata cada vez que le picaba uno para grabar la captura.

4 kg
Menos mal que, y ya rondando en mi mente la posibilidad de no volver a este dificilísimo pantano, tuve la inmensa suerte de poner un pikie color verde y clavar un buen ejemplar de esócido que representó mi récord personal histórico: 6 kilos y pico, lo que hizo que me embargara una profunda emoción, cercana al llanto, e hiciera que la consideración de la jornada en pocos minutos pasara de mala a buenísima.

Después sacamos algún lapicerete más y mi compañero otro bonito ejemplar de 4 kilos también al curricán y con el mismo artificial. Así que la jornada concluyó con la captura y… de unos 12 lucios Adolfo (todos pequeños excepto los tres mencionados) y 4 yo (todos enanos excepto el “gordo”). Habrá que darle otra oportunidad a Bolarque por si vuelve a sonar la flauta.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

El desquite del pescador



 Después del varapalo terapéutico del domingo anterior, no era cosa de quedarse con el regusto amargo de la exigua pescata –recordemos que 6 truchitas-, por lo que para resarcirme me di un garbeo por Alarcón para probar  un nuevo lugar y para intentar sacar algún pez. Para asegurar pesco de nuevo a inglesa, ya que es sabido que los peces más adentro se encuentran más tranquilos. No pasarían más de 10 minutos de cebado el pesquil cuando veo la veleta hundirse, clavo y al otro extremo del sedal empieza a tirar de forma furibunda algo que pensé que podría ser una carpa descomunal. Pero no. Resulta que el freno del carrete estaba un tanto flojo, lo que hacía que el ciprínido podía sacar hilo con bastante facilidad y con poco esfuerzo, además de que mis sensaciones habían cambiado al haber tenido que “luchar” el día anterior con enormes truchas de 250 a 300 gramos, lo que hizo que al notar esta carpa –que pesaría sobre el kilo y medio- me diera la sensación que era un atún de 250 kilos debido a la desproporcionada diferencia entre la lucha que ofrecen estas respectivas especies y también, claro está, a su notable diferencia de peso.

Así que, como en el fútbol, después de una mala jornada rápidamente llega otra en la que desquitarse. Jornada de ciprínidos a inglesa muy entretenida, ya que en apenas 3,5 horas pude clavar 18 carpas, aunque sólo pude capturar 13. No sé porqué en esta zona están más fuertes que en otras, llegando la última a partirme la línea por encima del plomeado (seguramente por algún roce anterior del sedal), lo que hizo que mi querida veleta quedara a la deriva arrastrada por el oleaje, seguramente ya cerca de los regadíos de Levante.
 
* Además, aprovechando esta crónica sobre pesca a inglesa, ahí os dejo mi último vídeo pescando con esta técnica. Se trata de PICADAS espectaculares producidas por las carpas de Alarcón.
 

domingo, 8 de septiembre de 2013

Cómo desengancharse de los concursos de pesca


Arcoíris pescada con cucharilla vibrax
Para desintoxicarse de cualquier tipo de adicción –y mira que hay muchas- no es recomendable ni saludable hacerlo de sopetón. Hay que hacerlo despacio, gradualmente. Aun así tendremos alguna puntual recaída. Alguna vez nos entrará “mono” de concurso. ¡No hay que alterarse! Te apuntas a uno de ellos, tranquilo, sin agobios y sin pretensión alguna de conseguir resultado positivo alguno; totalmente laxo. Si luego suena la flauta por casualidad… bien, y si lo que consigues es un puesto entre los últimos de la clasificación… todavía mejor. Esto último te hará tomar conciencia de la futilidad de los mismos porque, ir “pa ná”, es una tontería, así que lo que en épocas pretéritas, cuando te carcomía el vicio de la competición, te cabreaba y abochornaba, ahora te resultará beneficioso y terapéutico para poder eliminar esta perniciosa perversión.

Y así fue como me presenté este 8 de Septiembre al 5º Concurso de la regularidad 2013 en el Coto La Torre, que, por cierto, el premio final me lo tendrían que dar a mí, ya que si es “de la regularidad”, más regular que yo… ¡Imposible! Entre el puesto 14 a 15 siempre (de 19 a 20 pescadores). Conste que épocas más gloriosas tuve, pero he de apuntar, pese a que alguno lo considere rencor proveniente de mi actual mediocridad, que no lo hago por el despecho del perdedor; además, puedo asegurar y aseguro, que los concursos se viven mucho más a gusto desde la parte más baja y recóndita de la clasificación. Además, a los últimos se les tiene en alta estima, ya que no representan peligro para ningún pescador ávido de triunfo y ayudan al mantenimiento del estatus quo del evento. Sólo harás amigos en estas posiciones, pero en la parte alta de la competición las relaciones personales se tornan un tanto más, digámoslo así, incómodas.

En lo estrictamente competitivo sería reiterarme al nombrar a los primeros; resumiendo: los de siempre. Y en la parte menos noble, es decir, en el grupo de los torpes: Yo, en compañía de otros.

¡Ah, se me olvidaba! Sólo un último apunte: no me fui “bolo”; saqué 6 truchitas (1,8 kg). La técnica utilizada me la guardo, no sea que me la copien. ¡Como me funciona tan bien!

Nota: este artículo está escrito en tono jocoso e irónico, que hay muchos que estas cosas se las toman muy en serio.

martes, 3 de septiembre de 2013

¿Te gustan los concursos de pesca?

Iberian Master 2012
¿Qué prefieres, pasarte una plácida jornada de asueto esperando la picada de algún pez o buscas la emoción, la adrenalina propia de la competición? Cada pescador es un mundo y cada cual el divertimiento lo concibe de un modo distinto. ¿A ti qué te gusta más? ¿Si tuvieras que elegir, por qué te decantarías? De estas cuestiones versa mi último artículo en Coto de PeZca, así que si te interesa este interesante debate sólo tienes que pinchar en el siguiente enlace: Concursos de pesca, ¿sí o no?

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....