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lunes, 16 de abril de 2012

Canal de Castrejón. Regional 2ª

Pez gato record: 380 gramos. Autor de la foto: Julián Jr.
DÍA 14 ABRIL. 1ª JORNADA.
Frío al borde del abismo
LA TEMPESTAD
Día horroroso para la pesca. Viento, en algunos momentos huracanado, que probablemente no bajara en toda la jornada de 30 Km/hora (16 nudos para los anglófonos), lo que imposibilitaba en muchas ocasiones para poder sujetar la caña en el panier pese a que la mayoría de pescadores pescábamos sólo a 11 e incluso 9 metros. Lluvia que, aunque poco intensa, provocaba que el cemento donde había de posicionarse el panier se tornara resbaladizo y, por tanto,  muy peligroso, por lo que estuve más pendiente de mi seguridad procurando guardar el equilibrio y no caerme al canal, lo que hubiera supuesto un inconveniente algo más que notable para mi integridad física, sobre todo teniendo en cuenta mis nulas dotes natatorias. Aunque este acontecimiento luctuoso para mí y mis deudos podría haber resultado providencial para el afortunado pescador que consiguiera hacerse con mi cuerpo inerte, ya que si la organización se lo hubiera computado como captura válida, y teniendo en cuenta mis más de cien kilos de peso, se hubiera destacado de forma determinante en la clasificación general. Pero éste no fue el caso, de lo cual me alegro profundamente y, a la vez, me permite poder escribir este artículo…entre otras cosas. ¡El cielo puede esperar!

"Extraordinaria pescata": 4 gatos: 450 gramos.
Con lo dicho anteriormente, aunque en tono humorístico, quiero dar a entender la peligrosidad de este escenario pese a que en cada puesto se hayan clavado unos hierros a modo de sujeción para el panier, sin los cuales en el pasado los pescadores se veían obligados a atarse a coches, picas o lo que estimaran conveniente para no rodar hasta las aguas de canal. Os puedo asegurar que en estas condiciones jamás hubiera pescado aquí e incluso ahora mismo me resulta poco atractivo pescar este escenario.

En otro orden de cosas, y sin ánimo de extenderme en clasificaciones, estadísticas y números, que por otro lado desconozco en su mayoría, sólo comentar que esta primera jornada del concurso fui capaz de sacar sólo 4 pequeños peces gato que dieron en la báscula la exorbitante cifra de...¿450 kilos? ¡No! ¡450, pero gramos! , que pese a lo irrisorio de la pescata me otorgaron 6,5 puntos de 11 participantes, así que os podéis hacer una idea de cómo estaba el personal. Creo que el sector lo ganó un afortunado pescador con cerca de 1,5 kilos de peces gato. También decir que en toda  la jornada, con unos 50 participantes más o menos, sólo se sacó una “triste” carpa. Adjetivo al pez de “triste” porque supongo que al ciprínido no le haría mucha gracia ser el único de su especie que fue engañado por unos tipos que no deberían ser muy listos teniendo en cuenta que estaban meciéndose en un abismo, sentados sobre una especie de silla y sujetando algo parecido a una vara larga soportando todas las inclemencias meteorológicas descritas en el Diluvio Universal. Imaginaos el cachondeo de los congéneres de esta pobre carpa, y la mofa y befa que sufriría cuando fue soltada de nuevo a las aguas del canal.


DÍA 15 DE ABRIL. 2ª JORNADA.

A 100 euros el kilo
EL PEZ MÁS CARO DEL MUNDO
Seguramente si nos preguntaran por el pez más caro del mundo la mayoría contestaríamos que es el atún rojo, o el esturión siberiano, o puede que el famoso “campanu”  asturiano. Pero no. Ninguno de estos peces es el más caro. El más caro, no por unidad, sino por kilo es…el pez gato. ¡Que no! Pues yo afirmo que sí, porque teniendo en cuenta que, en mi caso, la segunda jornada del regional fui capaz de sacar 780 gramos de peces gato, haciendo un total entre los dos días de 1,23 kilos, y teniendo en cuenta los gastos generados para lograr esta pescata, es decir, viajes, comidas, alojamiento, cebos, engodos, etcétera… me sale un precio para este pez de unos 100€, más o menos, por kilo de este “bigotudo”; y eso sin contar amortizaciones: de la caña, panier, rodillos y demás aparejos, lo que dispararía de tal modo el precio del kilo de este animal que incluso temblarían los cimientos de la Bolsa de Wall Street -las Bolsas hispanas tiemblan ya sin necesidad de estos extraordinarios avatares mercantiles.

2º día
En lo estrictamente competitivo sólo debo añadir, aparte de mi mencionado pesaje de peces gato, que el día meteorológicamente fue extraordinario para la práctica de la pesca, pero ésta no dio la cara, aunque mejoró respecto al día anterior habiendo algunos pocos afortunadísimos participantes que pudieron sacar alguna carpa, y, que en mi caso, también he de admitir que por desconocimiento, poca experiencia y bisoñez en este escenario y en esta modalidad de pesca, e incluso por una cierta racanería o tacañez al utilizar engodo de Decathlon –por ser más barato que el de Sensas y pensar que sería suficiente para entrar entre los primeros- no fui capaz de hacer una pescata digna y suficiente que me hubiera podido clasificar para el regional de 1ª, ya que conseguido un ocho en mi sector hizo que no fuera suficiente para acompañar  a los afortunados que pasan a la categoría superior que, aunque mi deseo más ferviente hubiera sido conseguir esta ansiada clasificación, al final casi supuso un alivio teniendo en cuenta que las dos primeras jornadas se celebrarán en este escenario al que le he llegado a coger algo de antipatía por su ya mencionada, digámoslo así: inseguridad.

Pese a la escasísima pesca, la tempestad y el sufrimiento del primer día, he de terminar afirmando que la experiencia la considero valiosa y, en cierto modo, gratificante, más por lo novedoso que por el resultado obtenido. Sólo un pero: creo que los responsables de la Federación, si es que fuera posible, deberían buscar escenarios donde la pesca, aunque ésta es imposible de garantizar como todo pescador de bien sabe, tenga viso de aparecer, ya que un concurso de pesca sin sus más insignes protagonistas: los peces, se convierte en algo un tanto insípido pese a que se haya llevado a cabo una correcta organización. En mi caso busco sacar peces para así pasármelo bien y si encima me clasifico, fantástico.
Felicitaciones a todos los clasificados para la 1ª Regional, especialmente a mis compañeros de club: Rafa y Juanma. Por mi parte… otro año será.

Así que: objetivo cumplido: ¡No me caí al canal!

domingo, 18 de marzo de 2012

Canal de Castrejón. Primera visita y quizás…

"Extraordinaria pescata" Diez gatos diez
Después de meses preparando, preguntando, informándome… llegó el día de pescar en el famoso –totalmente desconocido para mí hasta hace apenas dos meses- Canal de Castrejón.

La impresión inicial que me produce  la visión de este escenario no es del todo favorable. Es más, ver el agua tan sucia, casi descompuesta, la corriente con la que deriva el agua en el canal –aunque con ésta ya contaba- y la pronunciada pendiente en la que había que, casi colgar, el panier con la simple sujeción de dos trozos de hierro anclados al cemento, podrían desalentar al más valiente de los pescadores, o al más pusilánime, según se mire. Pero, haciendo de tripas corazón, y teniendo en cuenta el largo viaje hecho hasta este lugar y el ansia de poder sacar de estas oscuras  aguas algún pez que acrecentara  mi vanidad de pescador multidisciplinar y así ganar experiencia para el próximo regional de 2ª División, el cual después de este día veo cada vez más lejano, pudieron más que mi miedo cerval a caerme al agua y acabar en la desembocadura del Atlántico, me armé de valor y con extremo tiento y “más miedo que once viejas” fui montando mi puesto de pesca, preparando engodos, cebos y aparejos varios.

Dos "descomunales" piezas de pez-gato.
La pesca, cómo no, y en este caso según lo esperado, se mostró remisa a entrar a mi pesquil  y, por ende, al de mis compañeros de viaje. Además,  la falta de experiencia en pescar con enchufable en corriente, y pese al esfuerzo didáctico de muchos amigos foreros que me han dado múltiples y valiosos consejos sobre la forma de pescar este escenario, hicieron que cometiera fallo tras fallo, como el pensar que a 13 metros se pescaba en el cauce del canal, por lo que creyendo pescar en zona plana, lo que hacía era pescar en plena pendiente –cosa que supimos a posteriori  por informaciones de pescadores locales- lo que hizo que tanto el sondeo de la profundidad, el lugar donde debía echarse el engodo y tantas otras cosas que se supeditan al suelo donde posar el cebo, al estar confundido respecto a su forma, hicieron que en toda la jornada no fuera capaz de hacer un cebado uniforme en el lugar donde colocaba la veleta y que el fondo nunca fuera el idóneo, no siendo capaz de posar el cebo ni con una veleta de 10 gramos, pese a que la corriente era moderada. De todos modos, y más por casualidad que por pericia, logré, en ciertos momentos de la jornada, poder hacer una presentación adecuada con una “piruleta” de 12 gramos, con lo que logré la “increíble” cifra de 10 peces-gato, que, teniendo en cuenta el mal inicio del día, y pese a ser una pescata que cualquier pescador aventajado calificaría, y no sin razón, de irrisoria, me dejaron una sensación de poder hacer algo más practicando con más asiduidad en este escenario, al tener ya sí, de forma cierta, una clara composición del escenario.

Los cuatro componentes del Club Fishing Carp de Honrubia.
Así que, la experiencia la calificaría de agri-dulce, quedándome una sensación de creciente duda sobre mi participación en el próximo regional, no ya por intentar la clasificación, cosa que estimo de ardua dificultad, por no decir de profunda imposibidad, sino simplemente por no saber si seré capaz de sacar más allá de estos tristes diez “gatitos” en el concurso.

De todos modos, y pese a todo, el día fue animado al compartirlo con otros miembros, tan bisoños en este escenario como yo, del club honrubiano; el almuerzo y la comida abundante y sabroso; el conocimiento de un nuevo lugar de pesca; y el poco o mucho conocimiento que cada uno haya logrado asimilar. Por tanto, cosas positivas  y otras tantas negativas, aunque nos quedaremos con las primeras y consideraremos la jornada, por lo menos, como provechosa.

Apuntar solamente que el día no fue muy propicio para la pesca, debido en gran medida al fuerte viento reinante, lo que, en algún momento, hizo que pudiera más éste que la corriente, tirándonos las cañas en múltiples ocasiones e incluso rompiéndose, por el mismo, el tramo de una caña de un compañero, lo que pudo influir también en las pocas capturas conseguidas –sólo dos carpas entre los cuatro y unos 50 peces-gato- aunque achaco más este pobre resultado a la inadecuada  forma de pescar en este canal.

De todos modos, y lamentando que sus enseñanzas –como ya advertí de antemano- no hayan sido mejor aprovechadas por mí, agradezco a todos los amigos pescadores todas las aportaciones que me han hecho para poder pescar este “inhóspito” lugar toledano. Si vuelvo…espero mejorar, aunque nunca se sabe.

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....