domingo, 21 de abril de 2013

2º Concurso de la Regularidad del coto La Torre


Pronto voy a terminar esta crónica. Si sólo tuviera que relatar mi actuación sería así: una, dos, tres, cuatro y… ¡Mierda, se me fue la quinta! Cuatro únicas capturas que dieron un peso de 1´250 kg. y una que me picó a una cucharilla vibrax verde fosforito que al izarla fuera del agua rebotó en la orilla y después de un par de coletazos volvió de nuevo al río, provocándome la inevitable congoja por la pérdida del salmónido. ¡Encima de pocas! Puesto: 14º y gracias.

El desarrollo del concurso “a groso modo” sería el siguiente: inicio a las 7:30 de la mañana, temperatura gélida de inicio, fuerte corriente, aunque buenas condiciones del río Júcar para la pesca, sobre todo a cebo, y pocas capturas, lográndose el primer puesto con una tarjeta de 12 arcoíris, en este caso Alberto Benita. 2º Pedro Parra (Montoya) que con 8 capturas, dos de las cuales superaban con creces el kilo,  logra este meritorio puesto. 3º Aguilar. 4º Morón. 5º Rafa. Y 6º Fernando Carretero. Buen almuerzo a base de huevos fritos, chistorra y jamón, todo ello regado con caldos de la tierra a tiro de porrón, entrega de premios y a ver cómo a Fernando Alonso se le “jode” el DRS del alerón y se queda otra vez en las últimas posiciones; claro que, mientras, Djokovic apaliza a Nadal  en Montecarlo. Nada, que no era el día de los iconos mundiales del deporte patrio: Alonso, Nadal y Josan.



Y aunque haya demostrado fehacientemente mi impericia en la pesca en cotos intensivos de truchas, me atrevo, sin rubor alguno, a escribir un artículo en Pézcalo, página con la que colaboro, precisamente dando una serie de pautas para pescar en dichos lugares. Poco aprenderéis algunos, seguramente, pero si sirve para entretener a alguien… objetivo cumplido. A leer: Cuatro nociones básicas para iniciarse en la pesca en cotos intensivos de truchas.

viernes, 19 de abril de 2013

Puerto de Vallehermoso. Última hora.


Me lo habían advertido: ¡no vayas! Pero eran más mis ganas por ver hundirse la veleta -aparte de así gastar un litro de gusano cuya fecha de caducidad hacía bastante tiempo había expirado y que dejaba en mi frigorífico un persistente tufillo a putrefacción-  que, en un alarde de osadía, y aún sabiendo de primera mano que el fin de semana anterior las varias pachangas y concursos celebrados en este escenario habían llenado de “ceros” las estadísticas de los concursantes y que las aguas seguían muy tomadas, me aventuré a llevar a cabo una jornada en este pantano.

Inicio la pesca a las 9 de la mañana y, sorpresivamente, pronto empiezo a tener picadas, pero sólo las logro con línea muy fina (0,15), y bajos del 0,12 con anzuelo del 18. Eso hace que saque varias carpas pequeñas, bogas y “gallardones”, pero también me parten 4 carpas kileras. ¿Cómo no con estas finuras? Pero utilizando grosores mayores era incapaz de tener ni una sola picada. Esta actividad, sin ser excesiva, sí resultaba entretenida. Fue después del almuerzo cuando los peces pequeños desaparecieron y ya casi todo el día las picadas y capturas eran de carpas de uno a dos kilos. Alguna rotura más tuve, se me fueron bastantes y alguna fui sacando. Fue un día entretenido, lejos de las pescatas de tiempos mejores en este pantano, pero mereció mucho la pena la jornada, ya que de antemano asumí la escasez de capturas, y al conseguir una digna pescata hizo que diera por bueno el esfuerzo de desplazarme a pescar a este, un tanto lejano para mí, bonito y agradecido pantano. Al final pesé 26 kilos, mucho más que las previsiones más optimistas al inicio del día.

¿Se van recuperando estas aguas después de las inundaciones y riadas pasadas? Creo que poco a poco  lo irá haciendo, pero la pesca está todavía bastante difícil, ya que tres pescadores cercanos a mi puesto con cañas de coup no pudieron sacar ni un pez, y algunos más a fondo sacaron uno o dos carpas. Otro compañero, éste con enchufable, al que pregunté al irme y que estaba en una zona distinta me comentó que en toda la tarde no había tenido, tanto él como un amigo, ni una sola picada. Pero, lo que está claro es que sin intentarlo no sacarás nada. Puede que te acompañe la suerte como me ocurrió ayer a mí. ¿Quién sabe?
 
 
Y cómo no… el vídeo. ¡Ay, el vídeo! Ahora que me he podido hacer con una cámara medianamente decente, resulta que el camarógrafo no tenía muchas ganas de grabaciones, y que tampoco le había cogido el tranquillo a la nueva cámara, lo que hizo que se perdieran varias de las mejores tomas. Pero, ahora sí estamos en condiciones de hacer un vídeo de relativa calidad. El tiempo que tardemos en conseguirlo… es otra canción, así que por ahora nos conformaremos con esto.
 
 

 
 

domingo, 14 de abril de 2013

Desove del lucio en Buendía


   Había que intentarlo. Temperatura al inicio de la jornada, sobre las 11:00 A.M., de 14 a 15 grados, subiendo seguramente sobre los 23 en las horas centrales del día; la temperatura del agua era de unos prometedores 12 grados. Día esplendoroso “de luz y de color” (para los más jóvenes tengo que explicar que esta frase era parte de la canción “Tómbola” de Marisol, la cual hizo famosa allá por los lejanos años 60; y para los que se acuerdan de ella… os acompaño en el sentimiento) por lo que había que disfrutarlo, aunque no se sacaran peces.

Seguramente nuestras ansias de pesca se hayan adelantado al periodo reproductor de los esócidos y éstos se hallaban más centrados en su anual desove que en perseguir nuestros señuelos, aunque los pércidos nos tenían un tanto despistados, ya que estamos en la creencia, puede que infundada, que todavía le quedan días para el mismo. Sea como fuere, el día fue escasísimo en picadas hasta el punto que sólo fuimos capaces de sacar 5 piezas, 2 lucietes Adolfo, y otros dos, más una pequeña lucioperca, yo; además estos peces eran bastante “pequeñajos”, por lo que supusimos que sólo estaban activos los de este tamaño (entre 50 a 60 centímetros) porque no habían alcanzado su madurez sexual y no estaban pendientes de sus actividades “amorosas”. Claro que, los biólogos nos aseguran que los esócidos con 40-50 cm, tamaño al que llegan con dos años, alcanzan esta madurez, por lo que no encontramos un razonamiento lógico al resultado que conseguimos ayer. ¿Por qué sólo mostraban cierta actividad, aunque poca, los individuos más pequeños si también estaban en época de desove, como sus hermanos más grandes? No hay quien entienda a los peces.


Borja con su luciete
Además, en nuestro deambular por las aguas de este pantano nos encontramos con dos jóvenes pescadores de Tarancón, Borja y Edu, amigos de mi compañero, y ejemplo de la nueva y buena generación de pescadores nacidos en la filosofía del “captura y suelta”, que estaban tentando tanto a carpas como a depredadores desde orilla, comentándonos la ausencia desesperante durante todo el día de picadas, habiéndoseles escapado un buen ciprínido –piensan que barbo- y consiguiendo sólo una pequeña “sandrita”, aunque fue llegar nosotros, lanzar Borja, y clavar un bonito “lapicerete” del tamaño medio que se estaban sacando este día. Qué menos que grabar un pequeño vídeo y hacerles una foto. Hay que cuidar a las nuevas generaciones de cívicos y respetuosos pescadores. Son el futuro. ¡Enhorabuena, muchachos!

Adolfo 2 - El Menda 3
Pero, no puedo obviar un hecho, por único, que hace que esta jornada de pesca de depredadores en el Pantano de Buendía sea especial para mí: por primera vez en mi carrera de pescador, y después de muchos años compartiendo jornadas de pesca… ¡He podido derrotar a Adolfo! ¡Aleluya! ¡Loado sea Dios y los ángeles del Pantano!

lunes, 8 de abril de 2013

El salmónido sin nombre


 

Retomo un enigma que ya propuse hace un tiempo en este blog aprovechando la nueva aparición de uno de estos desconocidos salmónidos.

¿Salvelino, salmón? Bolarque
Misteriosamente, cada poco tiempo, y más usualmente en el mes de Abril, tengo constancia de la captura de un salmónido en aguas de los pantanos de Entrepeñas, Buendía, Alarcón y Bolarque, pescado por algún amigo, o un amigo de un amigo, o un conocido de este amigo… aunque las pruebas del hecho, sobre todo mediante documento fotográfico, son escasas. Así que, aprovechando que este pasado jueves mi amigo Salvatore tuvo la inmensa suerte de conseguir, después de una inusitada lucha, subir a la barca uno de estos peces, el cual dio un peso de 6 Kg, vuelvo a abrir este tema tan interesante para ver si somos capaces de dar luz, por fin, a este misterio.



Salvatore y su ¿trucha común?
Julio con un Salmón de Alarcón.
Estas capturas se pueden considerar pura casualidad, ya que prácticamente siempre se producen tentando a otras especies. Sólo conozco a un pescador, Julio, que dedicando alguna jornada en exclusividad a la búsqueda de este pez sin nombre ha conseguido varias capturas, perdiendo alguna buena pieza  de “bestias” de 5 a 6 kilos –todos sabemos que los pescadores, unos más que otros, tendemos un tanto a la exageración y a engordar en ocasiones nuestras capturas, pero este pescador, en concreto, es de una honestidad intachable-. Eso sí, por lo difícil de conseguir una picada de este misterioso salmónido le llamé el “pez de los 10.000 lances”, aunque seguramente fui un tanto optimista al adjudicarle sólo tal número.

Otro de Julio, ¿pero qué es?
También conozco casos de sacar uno de estos salmónidos pescando carpas con maíz, como es mi caso, que saqué uno de estos peces en el Pantano de Bolarque en el año 1997 pescando carpas a fondo. Además, conocido es que en algunos concursos de ciprínidos en Alarcón también se sacaron peces de esta clase pescando con maíz, aunque lo que hace tiempo ocurría de forma esporádica, se ha tornado en excepcional, no conociéndose un caso similar hace años. También pude ver como unos pescadores en la presa de Buendía, pescando lucios con pez vivo, clavaron uno de estos misteriosos peces que rondaría los 4 kilos de peso; pescadores bisoños, por cierto, ya que al clavar al pez y al notar su potencia y sus exagerados saltos y cabriolas encima del agua con el fin de desprenderse de la potera les pude oír comentar: “¡Qué lucio tan raro, éste salta más que los otros!” Luego su sorpresa fue mayúscula. Además, sólo como anécdota, comentar que de esto hace unos 10 años, y que ya abundaban por la zona los cormoranes, y que a punto estuvieron de sacar una de estas insaciables aves estos pescadores dados los ataques que le hacían a las truchitas que utilizaban como cebo, hundiéndoles las boyas de forma violenta en varias ocasiones.
Bote con la captura de Salvatore
 

Por tanto, vuelvo a colgar las fotos para que, de una vez por todas, podamos, entre todos, discernir qué tipo de salmónido son los que aparecen en las mismas. Creo, seguro que equivocadamente, que los sacados en Alarcón por Julio y por mí mismo en Bolarque son salmones atlánticos por la librea y, sobre todo, por informaciones aportadas por otros pescadores –un dato común a todos ellos es que se escaman en extremo al manipularlos-, y que el sacado por Salvatore el pasado jueves en Buendía pienso que es una trucha común de buen tamaño por la diferente librea y por el dato que me aporta el agraciado pescador sobre que el pez no se escamó al hacerse las fotos. ¿Creéis que es así? Si alguien tiene fotos de capturas de estos peces desconocidos que me las mande y gustosamente las publicaré en esta página, además de cualquier dato, documentación y opinión  sobre el tema.
 


¿Salmón atlántico, del pacífico, salvelino, trucha, reo, hucho o hibridación?

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....