martes, 25 de septiembre de 2012

Pantano de El Vicario. 2ª visita.


Este lunes, día 24, vuelvo, por segunda vez en mi vida, a este Pantano para compartir una jornada de pesca con mi amigo Rafa, al cual la jornada le servirá como entrenamiento para el próximo regional de 1ª que se celebrará en este escenario en fechas próximas.

Ahora estoy sentado sobre él, luego se vengó... cayéndome encima.
Rafa con uno de los tres cubos que llenó
Todo el día la temperatura fue muy agradable, un poco más fresca por la mañana, idónea para la práctica de este tipo de pesca, aunque el viento, pese a que nos dejó pescar a veces con relativa comodidad, tenía rachas que te hacían tener que agarrar la enchufable con energía para evitar que te la mandara a la orilla.

Este pantano, por la forma de comer sus peces, es muy técnico –según dicen los entendidos- ya que hay que darles de comer justo en el sitio que ellos quieren, porque si no es así, o rechazan el cebo, o te es muy difícil clavarlos. Y así debe ser, porque era variar la altura del cebo unos centímetros arriba o abajo y, tanto las picadas como la efectividad subían o bajaban sustancialmente. El caso, y sin adentrarnos en cuestiones técnicas que suelen ser muy farragosas, es que yo todo el día pesqué con sólo dos veletas: una de 0,75 gramos y otra de 2; debido al fuerte viento reinante durante casi toda la jornada fue esta última la que me proporcionó más cantidad de capturas, ya que era la que con más facilidad lograba ubicar en el fondo, donde los peces comían. Seguro que muchos profesionales de la pesca lo hubieran hecho mejor, pero yo disfruté una magnífica jornada de pesca, distinta a las que practico más asiduamente, y con unos resultados más que aceptables.
Rafa con una común cuasialbina

"Orondo" carpín
Muchísimas picadas fallidas, pero, aún así, la pescata fue superior a la del año pasado en orden al peso, siendo el número de peces parejo; esto es debido a que esta vez pude sacar unas 10 carpas aproximadamente, no sacando ninguna de éstas en el pasado. Al final: Rafa sacó, entre “orondos” carpines y carpas, 39 peces que dieron un peso en la báscula de 40 kilos. Yo, 44 peces que pesaron 41 kilos.

Gran jornada de pesca, lástima que no pudiera hacerme la foto -difícil al ser yo el protagonista del suceso- cuando, intentando coger el desanzuelador que se me había caído al agua, me caí hacia adelante llevándome tras de mí el panier, el cual me cayó  encima, pegándome un “talegazo” considerable y un baño de cuerpo entero. Menos mal que la profundidad donde caí era de un metro escaso, porque teniendo en cuenta mis dotes natatorias… malo. El panier y la caña no sufrieron daño alguno, aunque yo tengo la pierna derecha tan maltrecha que seguramente me pierda las próximas Olimpiadas.
Nuestros pesquiles
Termino diciendo que en la zona del pantano donde pescamos nos hayamos casi solos, exceptuando un pescador de Puertollano, miembro de la Sociedad de pesca "Fraternidad", con el que mantuve un rato de charla, pero que lamentablemente se me olvidó preguntarle su nombre. Le pido disculpas por este desliz, pero aprovecho la ocasión para mandar un cordial saludo a esta sociedad y a sus miembros y agradecerles, a su vez, el haber tenido la deferencia de poner el enlace de este blog en la página web de su club. Gracias, amigos.

Común. Ésta de pigmentación más oscura.
 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Concurso de las Fiestas de Honrubia 2012

Éste es el tercer año que participo en este concurso que se celebra con  motivo de las fiestas patronales de Honrubia (http://es.wikipedia.org/wiki/Honrubia). Mañana espléndida para la pesca: buena temperatura y escaso viento, pero las carpas, cercanas a la orilla y muy abundantes, abandonaron la cercanía de la misma en cuanto la veintena aproximada de pescadores ocupamos nuestros respectivos puestos preparados para sacarlas de su hábitat.
Prácticamente la totalidad de los pescadores utilizamos técnicas de fondo, excepto un valiente que estuvo pescando con una caña de coup y que abandonó con relativa rapidez el vano intento de sacar una carpa cerca de la orilla.
Se cumplieron los pronósticos que daban como favoritos a los vencedores del Campeonato 2012 del Club Fishing Carp de Honrubia, siendo el vencedor Chema (5 carpas) y segundo: Juan Luis (3 carpas). El tercer lugar lo ocupó un participante del club "Barbos del Júcar" (Motilla del Palancar), que lamentablemente no puedo aportar su nombre porque se me ha olvidado -espero que alguien me lo recuerde en este blog-. Yo, en un alarde de suerte, saqué una carpa cuando faltaban 20 minutos para la finalización del concurso que me otorgó el 4º puesto -tuve sólo otra picada más, pero el fallo imperdonable para ¿un profesional de mi experiencia? de no revisar el freno hizo que, al estar éste tan duro, el pez rompiera el bajo-. En 5º lugar acabó Julio.
Con sólo ésta fui 4º
Por tanto, buena mañana de pesca, buen almuerzo preparado por la organización, y la única pega fue la falta de capturas, concretamente sólo 11 carpas. Pero siendo estas tardías fechas, y lo poco productivo del escenario durante todo el año, era lo esperado.
Reseñar que se echó de menos al Presidente del club, Rafa, asiduo a este concurso durante tiempo inmemorial.

viernes, 21 de septiembre de 2012

De la desidia a la euforia en cinco minutos


Un día más de pesca en Buendía. Últimamente lo frecuento más de lo habitual, lo que redunda en la mejora sustancial de los resultados en relación a las capturas.

Lucio de 4 kg.
Una mini-sandra
Echamos la barca a las 11:30, y prácticamente en el lugar del desembarco nos ponemos a lanzar. Adolfo no tarda en clavar dos lucios, pero éstos logran huir sin que su captor logre subirlos a la barca. Cambiamos de sitio, y el amigo Adolfo busca zonas profundas con algas en el fondo, ya que hoy sí parece que los lucios tienen más actividad que las luciopercas. Con una especie de jig peludo con sistema anti algas, adornado con una cola doble de vinilo de color verde, sigue teniendo picadas a lo largo de la mañana, consiguiendo, hasta las 14:00 horas, 6 esócidos, mientras que yo no había tenido ni una sola -y eso que esta vez me había pertrechado de una buena colección de mogambos, jumbos y pikies, que tan buenos resultados le dieron a Adolfo el pasado sábado, más unos anzuelos plomados de 25 gramos que me aseguren que estos señuelos trabajan adecuadamente por el fondo –. En esto que un amable lucio tuvo a bien segar una de las colas del jig de Adolfo, lo que hizo que los demás señuelos que probaba no tuvieran la efectividad del susodicho, y a la vez mitigar en parte la tremenda paliza que me estaba dando. Y en mi caso, cuando la desgana hacía ánimo en mí, se me ocurrió, a eso de las 2 de la tarde, poner un mogambo, o jumbo según otras denominaciones, de unos 15 centímetros color verde, y para evitar los enganches con las algas del fondo, una vez llegado a éste recoger sin pausa como si fuera un pez artificial. ¡Y  así, sí…!  Primera picada, y después de una bonita lucha conseguí sacar un robusto lucio de 4 kg que borraron de un plumazo mi anterior apatía. Fotos de rigor, pez de nuevo al agua, y a seguir pescando; esta vez pongo un vinilo Storm perlado de 18 cm –recomendado encarecidamente por mis amigos honrubianos: Julio y Goso -; primera vez que surca el agua este pikie y… hasta tres veces repitió picada el pez, que una vez estuvo en la superficie comprobamos que se trataba de una hermosa lucioperca de casi 4 kilos de peso. Así que, en sólo cinco minutos y dos únicos lances, pasé de la más profunda desidia a la euforia desatada.

Resumiendo: día con abundantes picadas. Adolfo sacó 8 lucios, 4 sandras e, incluso, probando un popper de hélices sacó un pequeño bass de unos 300 gramos. Yo, 4 lucios y 2 luciopercas; además, a modo informativo, indicar que cada depredador que saqué lo hice con un señuelo diferente, tanto mogambos como pikies de vinilo, además de otro lucio que saqué con un artificial Lucky Craft en una zona somera. También, una vez clavados, perdí otros 2 ó 3 lucios, también con artificiales diferentes a los anteriores. Conclusión: el depredador ataca prácticamente a todo lo que pase a su lado si está activo; sólo hay que saber encontrar los peces. Y de eso se encarga Adolfo.



Todos estos señuelos sacaron peces,.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Buendía y sus pércidos


Echando la barca, aunque yo hacía poco.
En estos últimos tiempos puedes dedicar algún día exclusivamente a las luciopercas en Buendía con grandes posibilidades de éxito. La población de pércidos se ha recuperado, seguramente porque este pantano ha mantenido, más o menos estable, el nivel del agua durante estos últimos dos o tres años, lo que ha redundado en que las puestas de estos peces hayan sobrevivido y vuelto a repoblar estas aguas. Pero la pertinaz sequía y el trasvase casi constante de agua durante estos últimos meses ha hecho que la capacidad del pantano haya menguado notablemente; esto, unido a la sobreexplotación de la especie, es decir, la cantidad ingente de pescadores, tanto desde orilla como con barca, que pueblan todos los días sus aguas, y que en la mayoría de los casos lucioperca que sacan, lucioperca que no vuelve al agua, auguran unos próximos años de gran penuria en la pesca del “pércido buendiense”.

Pero, aprovechando que todavía queda alguna, y que todavía queda agua -que a la marcha que va no es tema baladí comentar esta circunstancia- acompañé al amigo Adolfo en una nueva jornada de pesca en barca en este magnífico pantano. Resultado: bien. Yo sin Adolfo sacaría muy poca pesca, así que las tres piezas que pude capturar, 2 luciopercas y 1 lucio colmaron mis expectativas, aunque hubiera preferido sacar más, qué duda cabe, pero habrá días mejores. De estas capturas dos fueron al curricam con un rapala, y la pieza mayor una lucioperca de unos 3 kg que picó a un mogambo; no sé, siquiera, si se llamaba así este vinilo antediluviano y descolorido que reposaba, olvidado, en mis cajas de señuelos, pero que es con el único que conseguí picadas.

ADOLFO… Para qué comentar sus resultados. Afirmando que en el día de hoy no picaban bien, sacó 2 lucios y 7 luciopercas, todos de 1,5 kilos a los 3; dos a curricam y siete a lance. Ahora le ha dado por unos vinilos, parecidos a los mogambos clásicos, que son los que consiguen en estos momentos mejores prestaciones en estas aguas. Yo iba preparado con mis pikies, señuelo muy efectivo en otras masas de agua, pero Adolfo siempre va un paso por delante. Cuando otro día lo acompañe y vaya preparado con los señuelos que ahora le funcionan, seguro que aparece él con algún otro artefacto que deje a mis engaños obsoletos y sean los suyos los que más peces saquen. ¡No hay quien pueda con él!
Rapala, para curricam, y ¿mogambo?

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Pesca de carpas a fondo


Carpa común de la primera tarde
Me gusta pescar con enchufable, caña de coup e inglesa. La sensación de ver hundirse la antena de la veleta, clavar y notar que tienes a un pez al otro extremo del sedal es una sensación inigualable para el pescador de ciprínidos. Pero, como una especie de terapia para olvidar la fijación y atención casi enfermiza que prestamos a la boya durante horas y horas de pesca –algo que puede ser muy gratificante… si los peces pican, y harto fastidioso si no es así- es bueno, de vez en cuando, volver a los ancestros de la mayoría de pescadores de ciprínidos, y carpas en particular como es mi caso, que es la denostada por algún purista: pesca a fondo.

He de reconocer que, después de unos años olvidada esta modalidad, la he retomado estos últimos tiempos con interés, quizá porque es la técnica más efectiva últimamente para lograr resultados medianamente aceptables en los concursos de mi club: el Fishing Carp de Honrubia. No sé. Pero el caso es que he vuelto a disfrutar con los violentos cercheos de la caña, apoyada en un pincho de forma vertical, ante la poderosa embestida de la carpa al momento de picar. También, el sonido de la alarma producido al sacar el pez hilo del carrete, da un vuelco de emotividad incomparable. El caso es que, en estas dos últimas semanas, le he dedicado un par de tardes a esta pesca en el paraje llamado  “Las Monjas”, en el pantano de Alarcón, con resultados desiguales en los dos días. La primera tarde tuve 22 picadas, pudiendo hacerme con 12 carpas, todas royales excepto una común con una pigmentación casi albina en la parte central de su cuerpo. Y, ayer mismo, tuve muchas menos picadas, concretamente sólo 10, aunque la efectividad se disparó al 80%, ya que saqué 8 royales de un kilo a kilo y medio.

De izquierda a derecha: carpa royal, yo y pieza mayor: Nuca (12 kg.)
Estas dos picaron a la vez. Cada una en su caña, claro.
Por tanto, aconsejaría a los pescadores de veleta –en sus múltiples formas y modalidades- le dedicasen unas jornadas a esta placentera pesca, y la califico así porque no tienes que llevar tanta parafernalia de material como en otro tipo de pesca, y el montar y desmontar se hace en escasos minutos: unos pinchos para poner cañas y alarmas, un poco de engodo y una silla plegable para descansar plácidamente hasta el momento que la alarma te despierte de la somnolienta y relajada espera. Merece la pena.

     ***Si quieres saber algunas recomendaciones para pescar con esta técnica, pincha en el siguiente enlace: Seis consejos para pescar carpas a fondo.



 
 
* Y si quieres saber cómo se pesca a fondo con el clip y cebador pincha aquí: Trucos para pescar carpas a fondo con clip y cebador.
 

jueves, 6 de septiembre de 2012

Cien peces... cien.



Carpitas: común y royal
Ínfima parte de mi pescata
Este es el número de peces que ayer saqué en el Puerto de Vallehermoso desde las 8:00 horas en que empecé a pescar, hasta las 19:00 en que di por concluida otra de mis maratonianas jornadas en este embalse. Quitando el tiempo de comida y almuerzo, prácticamente 10 horas de pesca. ¡Ya que vas, habrá que aprovechar el día!

Por la mañana, los peces no se acercaron a la orilla, pescando la mayoría de ellos a 11 metros, siendo prácticamente en su totalidad carpas pequeñas. Eso sí, llegada la tarde, los peces se metieron, casi literalmente, bajo mis pies, pescándolos apenas a cuatro metros de la orilla, y en este caso la mayoría eran potentes carpas –mayoritariamente comunes, aunque es el día que más royales he sacado- que sobrepasaban el kilo y muchas de ellas rozaban los dos, si es que alguna no lo superaba.

La modalidad de pesca: enchufable para 5 y 11 metros y caña de inglesa con veleta de coup para pescar más cercano a la orilla y frenar a estos ciprínidos. El cebado con engodo hecho a base de pienso de pollo, harina de trigo, engodo de Decathlon, y alguna bolsa de la misma marca que le diera algo de color y olor a la mezcla –en este embalse, y yendo por libre, no hacen falta engodos refinadísimos, que a su vez suelen ser carísimos, para atraer a los peces, debido a la abundancia de los mismos- . Cebo, sólo maíz, aunque llevaba gusano para tentar a bogas y gardones, pero cuando los saqué de la bolsa estaban rindiendo cuentas, casi en su totalidad, al dios de los gusanos en su descanso eterno. La ventaja de sólo utilizar maíz es que, por los menos últimamente, los peces gato no hacen acto de aparición en el pesquil, convirtiéndose su captura en un hecho anecdótico a lo largo del día.








Pez-gato y percasol
 

La estadística del día sería: 100 peces divididos en 96 carpas (33 de ellas de 1 a 2 kilos), 3 peces gato y un percasol, que dieron un peso de 58 kilos… ¡Y eso que no pesé a los gatos y al percasol! Lo más importante fue que, después del pesaje, con la dificultad de hallarme sólo para llevarlo a cabo y hacer las fotos que decoran esta entrada, no hubo ni una sola baja entre mis capturas.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Campeonato Honrubia 2012


Después de 10 concursos hoy, 1 de Septiembre, se ha dado por concluido el Campeonato de Honrubia 2012 organizado por el Club Fishing Carp de esta noble villa conquense. La entrega de premios, como en estos últimos cuatro años en los que yo he sido miembro de tan insigne club, se ha llevado a cabo en la cena de hermandad llevada a cabo en el Bar Buendía.

Trofeo al 3º. Junto a Julio y Rafa, que gracias al desvelo, trabajo desinteresado y poco agradecido de los dos,
es posible la pervivencia de este club. Ellos sí se merecerían el premio, y homenaje de todos nosotros.
Sin ánimo de extenderme, como es propio en mí, sólo reseñar que, después de un proceloso, por motivos diversos, campeonato en el que las carpas no se han acercado a la orilla, y los concursantes han tenido que buscarlas más alejadas de ésta con técnicas de fondo, los primeros clasificados son justos vencedores al haber sido capaces de adaptarse con éxito a estas circunstancias; y que en un campeonato de la regularidad el vencedor siempre lo es justamente al haber sido capaz de dominar la técnica adecuada a las circunstancias, sea ésta la que fuere, siempre dentro del marco legal de la competición, como así ha sido, aparte las consideraciones personales y de afinidad entre los concursantes, qué esa es otra historia y no son estas páginas las adecuadas para debatirlas.

Pieza mayor del campeonato: royal de 2,4 kg.
Trofeo al 3º y pieza mayor.
En lo estrictamente personal, y lo más importante en este caso, ya que este blog fue creado expresamente para la loa y alabanza de su autor y para la exaltación de sus menguados éxitos, además de los de sus amigos pescadores, decir que por tercer año consecutivo he quedado clasificado en este campeonato en 3ª posición, lo que demuestre mi regularidad, aunque también se podría catalogar de estancamiento, ya que ni bajo ni subo. Pero estoy contento con el resultado final, ya que, sean las circunstancias que sean… me adapto a ellas. Además, por primera vez, aunque no sea gran mérito deportivo, sino, más bien, debido a la diosa fortuna, he sido capaz de ganar también el trofeo a la pieza mayor con una royal sacada el último día de competición y que dio un peso en la báscula de 2,4 kilos – la siguiente en el ranking de este año también fue sacada por mí (2,12 kilos).

Técnicas utilizadas este año:

-          Enchufable: he pescado con ella en dos concursos sin obtener picada alguna.

-          Inglesa: la he utilizado en 5 ó 6 concursos, sólo pudiendo sacar 3 carpas.

-          Pardillera o alburnera: un día durante una hora con 17 alburnos.

-          Fondo: diversas técnicas. Fondo con cebador y clip, sin clip, con precebado, sin éste, con caña en posición vertical, tendida en punta, paralela a la orilla, imitación de feeder clásico y feeder agreste y rupestre. Así he conseguido casi todas las capturas y, he de reconocer, que con tanta probatura me he ido entreteniendo, siendo los resultados conseguidos, según estimación propia, de aceptables.

Sonriente, junto al Tío Julio, antes de comenzar el concurso.
Luego sonreía igual, aunque no sacara nada. Otra vez será.
NOTA: como no todo son éxitos y premios, sólo reseñar sucintamente, ya que no es cuestión de hurgar en los fracasos puesto que este blog es precisamente, como he señalado, para lo contrario, pero también trato de reflejar en él lo más importante de mi trayectoria como pescador, sería injusto no mencionar que este domingo participé en el concurso de pesca de salmónidos organizado por la federación conquense en el coto bajo el puente San Antón en la misma ciudad de Cuenca. Entorno idílico, bucólico y pastoril, pero… ¡no saqué ni una trucha! Y no digo más.

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....