martes, 31 de julio de 2012

Tío Julio Vs Josan


Hoy por la tarde, día 30 de este caluroso mes de Julio, nos hemos acercado al pantano de Alarcón para llevar a cabo una lucha fratricida en la pesca de la carpa, quien esto comenta y el amigo Tío Julio.
Tío Julio
Llegados al lugar le preparo a mi contrincante dos cañas con cebador para que pesque a fondo. En el primer lance, del “zurriagazo” que le mete al lanzar sin soltar el dedo del hilo, parte el sedal y el cebador desaparece en las aguas del pantano sin solución de una posible recuperación. ¡Empezamos bien!

Sacando un pez
Una vez reparado el entuerto gracias al montaje de otro cebador puedo centrarme en montar las cañas de inglesa con las que he de llevar a cabo el duelo sin cuartel, pudiendo iniciar la pesca sobre las 18:30. Poca actividad tanto a fondo como a inglesa. Al Tío Julio se le escapa la primera que ha picado, y yo llevo una o dos. En esto hacemos alguna foto y algún vídeo con las pocas que vamos sacando. Por cierto, el vídeo de más duración, que es el que me hizo el Tío Julio sacando un pez con la caña de inglesa, se malogró porque… ¡había apagado la cámara! Con razón durante la grabación me aseguraba que no me veía en la pantalla de la cámara digital.

Una carpita royal
En plena lucha con el pez
Así las cosas, al final de la tarde la cosa se animó un tanto, pudiendo sacar mi colega cuatro royales, escapándosele las dos últimas junto a la orilla debido a la falta de sacadera, lo que le obligaba a arrastrarlas a la orilla. Yo, mientras, pude sacar ocho con técnica de inglesa. Buena tarde con una pequeña pega, y es que, mientras recogía el material le dije al amigo Tío Julio que se ubicara en mi panier, ya que estaban picando, le lancé y le advertí que estuviera atento a la veleta, y que clavara al mínimo movimiento de ésta. Lo hizo bien y, sorprendentemente, clavó a la primera, pero la falta de experiencia en la pesca le hizo destensar el sedal dos o tres veces, lo que aprovechó el ciprínido para escabullirse en alguna irregularidad del terreno, haciendo que tuviera que romper todo el aparejo, perdiendo éste... más la valiosa veleta, lo que me ocasionó una profunda desazón y disgusto, más que por la pérdida, porque ya estaba preparado para inmortalizar a mi amigo con su primera captura a inglesa. Después de varios intentos infructuosos por recuperarla veleta, sobre las 21:30, dimos por terminado el fraternal duelo. Espero otro día hacer que el Tío Julio saque su primera carpa a inglesa, con pocas pérdidas de mi material… a ser posible.

Hozando en el lodo


Hay veces que en los concursos te encuentras unos puestos idílicos para el pescador, como puede ocurrir en el Vicario (Ciudad Real); otras veces los puestos se pueden hacer relativamente cómodos, como en Vallehermoso (La Solana); también los hay un poco peligrosos, aunque limpios, como en el Canal de Castrejón (Puebla de Montalbán); pero en nuestro querido escenario de "Las Monjas", en el pantano de Alarcón (Honrubia), y debido al alarmante y paulatino descenso de sus aguas, hace que algunos puestos queden cubiertos de una vasta capa de algas secas, las cuales ocultan un terreno lodoso y escurridizo que hacen peligrar la estabilidad del pescador e, incluso, castigan el aparato respiratorio debido al olor fétido que desprende este lodo.

Mi pesquil una vez retirado el panier
Pero es lo que hay, por lo que, y haciendo de tripas corazón, e intentando olvidar el desagradable olor, lo que se trata es de pescar, y lo máximo posible al tratarse de un concurso -claro, que yendo por libre jamás te pondrías en un puesto de este tipo- por lo que a ello dediqué mis esfuerzos y, teniendo en cuenta la falta de pesca, no me puedo quejar, pudiendo pescar y pesar 5 rollizas royales que dieron un peso en la báscula de 6,6 kg., lo que me proporcionó un sufrido, trabajado y sucio 2º puesto.

Devolviendo al agua a las carpas.
Todas las carpas las saqué a fondo con cebador tradicional de muelle, excepto una que pude clavar a inglesa. A fondo perdí dos peces y con la inglesa fallé otras dos picadas. Lo más anecdótico de la tarde fue que, quedando 15 minutos para dar por concluido el concurso, me picó una carpa en la caña con la que probé toda la tarde, sin ningún éxito, una especie de surrealista pesca al Feeder, y harto de su poca efectividad lancé donde había conseguido las picadas con la otra caña, es decir, donde había hecho un cebado, un tanto disperso, con el tirador. Una vez clavada la carpa, y en plena lucha con el ciprínido, se me lió el sedal de la caña con el de la otra que tenía también en acción de pesca a fondo, haciendo que ésta se moviera al ritmo de los tirones del pez, lo que hizo que me percatara tarde que en esta vorágine de cañas, nudos y enganches había picado otra carpa en esta segunda caña. Con el tiempo apremiando, y el jaleo de cañas, al fin pude sacar la primera de las carpas abandonando a ésta en el suelo dentro de la sacadera, cortando raudo el hilo de la primera caña con los dientes, y cogiendo la segunda para iniciar la lucha con el tardío pez. En un momento dado, en plena lucha, y con el freno regulado a su mínima expresión para asegurar la captura, ya que no había tiempo para mas, la carpa que había en la sacadera pegó un brinco y rodó hacia el agua, lo que hizo que tuviera que, con una mano sujetar la caña, y con otra agarrar al ciprínido que intentaba escaparse. Ya el pez asegurado centré todo mi atención en cobrar el que luchaba al extremo del sedal, y una vez que lo tenía a tiro de sacadera, lamentablemente logró soltarse del anzuelo, aunque esta vez, y debido al desgaste físico de la carpa ocasionado por la larga lucha, no pudo reaccionar a tiempo, lo que me dio la oportunidad de, en un alarde de habilidad y todavía más de suerte, meter la sacadera por debajo y cobrar la pieza con el jolgorio consiguiente por mi parte. Así que, y gracias a estos últimos instantes de emoción, di por bueno el haber estado toda la tarde hozando en el lodo como los cerdos. En algo se debía notar mi pertenencia durante tantísimos años a la Peña “El Gorrino Alegre” de Montalbo.

lunes, 23 de julio de 2012

IIIº Trofeo de la Amistad del Coto La Torre

Falta uno... el que hace las fotos.
Este pasado domingo se ha celebrado el tercer "Trofeo de la Amistad" en el Coto La Torre", organizado por Alberto Benita junto a la sección de pesca -esto hay que remarcarlo- de la Asociación de Caza, Pesca y Tiro de Cuenca, valedero a su vez para la clasificación general del campeonato de la regularidad 2012.
Las capturas han sido pocas, no sabiendo quien esto escribe, si por la falta de salmónidos, si por las condiciones del río: con muy poca agua al inicio del concurso, si por la impericia de los pescadores. El caso es que las truchas estaban duras de sacar y los sufridos concursantes nos fuimos moviendo de aquí para allá, la mayoría de las veces con escaso éxito, en busca del plateado pez.
En mi caso, y después de patearme el coto de arriba abajo, pude conseguir 11 arcoíris que dieron un peso de 3,2 kg., pescadas todas "al arrastre" con masilla, tanto naranja como blanca, no pudiendo en este concurso sacar ninguna a lance, concretamente con cucharilla, habiendo tenido sólo una picada con esta modalidad de pesca. Pero, y pese a que mi pescata no fuera muy grande, me proporcionó un tercer lugar en el concurso, ya que, como he comentado, las truchas se mostraron reacias a ocupar el lugar que con tanta ansia les reservábamos en nuestras respectivas nasas.
Con el trofeo a "la barra mayor"
Terminado el concurso (cuatro horas de pesca, desde las 7:30 a las 11:30) procedimos a dar buena cuenta del cordero frito con ajos y el forro al "ascua viva" con que nos agasajó el gran chef de barbacoas Bustos. Y pese a las críticas infundadas sobre la elaboración de estos manjares por parte de algunos pocos comensales, en el perol no quedó ni una triste "tajá", y el forro desapareció incluso antes de tocar la mesa.
Posteriormente se hizo una emotiva entrega de premios, siendo tal la abundancia de los mismos que incluso el cocinero Bustos recibió una copa en desagravio a las escasísimas, todo hay que decirlo, e injustas, críticas a su labor al mando de los fogones del coto.
1º Marcos (12 truchas)
2º Alberto Benita; además,organizador junto a Visier (derecha).
3º Josan
4º Carlos
5º Jesús
6º Rubén, junto a su hermano Alberto.

8º Patiño probando su premio... por si era de pega.
9º Miguel Angel con su premio: chaleco de pesca.
10º Carlos López
11º León
12º El  otro León.

13º Luis Miguel: Premio del jamón.
14º Fernando Molinero -Nadal para los amigos- con su copa (Wimbledon... creo).
15º Fortunato... acojonado ante el acoso del "azafato".
Bustos: trofeo al mejor chef de barbacoas.
Así que, todos contentos, aunque unos más que otros debido en parte a la abundancia de líquidos espirituosos en su organismo y, en mi caso, por ver al amigo Patiño, por fin, detrás de mí en la clasificación final. Y, advierto... esto no ha hecho más que empezar.
LA DIÁSPORA DEL JAMÓN: Respecto al jamón que vino conmigo, luego se fue, llegó al coto de nuevo buscando a su legítimo dueño, y éste, Fernando Molinero, no lo quiso aceptar cediéndolo generosamente a su primer propietario, es decir, a mí, e instado por la organización a devolverlo a su hogar durante este último mes: mi despensa, no me quedó más remedio que rodearlo tiernamente en mis brazos y echarlo al maletero del coche. Una vez saldada la deuda moral con su legítimo propietario, y renunciando el mismo a su derecho de usufructo, no sería justo abandonar al pobre pernil a su suerte, como jamás se debe abandonar a un perro en la carretera, ni dejarse al abuelo olvidado en la gasolinera. Amén.

jueves, 19 de julio de 2012

Triangular Interclubs Honrubia 2012

El autor con la pieza mayor

Este jueves, 19 de Julio, se ha celebrado en el pantano de Alarcón el concurso oficioso más importante llevado a cabo hasta esta fecha, entre los tres más afamados clubs de pesca de Castilla-La Mancha. Los concursantes, o mejor dicho, los púgiles, dada la extrema dureza de la competición, que defienden la bandera y el honor de sus respectivas sociedades son:

-          Con calzón gris y camiseta azul, con 1,69 y 79 kilos de peso, y representando al Club Gaucho de Albacete: Juan.
Juan y su captura

-          Con calzón gris y camiseta azul claro, con 1,76 y 86 kilos, y representando al Club Garibolo de Albacete, del cual también es su Presidente: José Ródenas.

Jose con una de sus carpas
-          Y, con calzón azul y camiseta del mismo color, con 1,75 y 105 kilazos… ¡tachaaaaán! Yo, es decir, Josan, miembro numerario y honorario del Club Fishing Carp de Honrubia, representando a la noble provincia de Cuenca.

Llegados los tres excelsos pescadores al escenario donde se habría de llevar a cabo la contienda a las 7:00 horas, y después de repartirnos los puestos “a boleo” empezamos la competición sobre las 8:15, ya que Jose tiene que ayudar a Juan a montar la caña de inglesa debido a que era la primera vez que este monstruo de la pesca de competición pescaba con este modalidad. Yo, a la vez, para empezar lo antes posible, ayudaba a Jose a plomear la caña enchufable, no porque él solo no sepa  –que ya te veo con ganas de decirme cuatro cosas- sino por agilizar el inicio del concurso.

Así las cosas, y prohibida la utilización de caña de fondo para este triangular por parte del Presidente del Garibolo, y decidiéndose también que el triunfo se obtendría mediante el cómputo de piezas sacadas –por no manchar el rejón…  ¡que después huele muy mal!- empezamos a pescar: Juan con caña de inglesa y caña telescópica de coup; Jose con enchufable y caña de inglesa; y yo monto dos cañas de inglesa. Escasísimas picadas durante las dos primeras horas de competición. Sólo la zona de Jose muestra algo de actividad, escapándosele dos carpas cerca de la orilla, clavadas con la caña de inglesa. Mientras Juan no tiene más que problemas con la inglesa, lo que me obliga a montarle de nuevo el aparejo, buscarle el fondo, etc. Como se ve se trata de un concurso muy insolidario entre pescadores.

¿Cómo alguien puede matar un animal así? Fijaos con que ternura nos mira.
¡Me refiero al pez... que hay mucho listo!
Pasadas largamente las dos horas es el momento en que empieza a entrar en funcionamiento la máquina saca-carpas de Josan, pudiendo contar al final de la jornada –sobre las 13:00 horas- una decena justa de royales, una de las cuales pesaba 3 kg exactos, dando, cómo no, un buen juego y una bonita lucha a la hora de cobrarla. Mientras, a Juan se le va una a la inglesa, y Jose pierde otras dos o tres más, lo que hace que, los dos amigos-rivales de quien esto escribe, pongan una caña de fondo para ver si con esta modalidad tienen más éxito y salvan el bochornoso “bolo”. Al final, Jose logra sacar dos royales a inglesa y Juan una a fondo, que teniendo en cuenta mis 10 capturas, me proporcionan un extraordinario y holgado triunfo; aunque si hubiera sido por peso la diferencia hubiera sido todavía más abultada, ya que mis capturas eran, en su mayoría, hermosas royales, llegando una a los 2,5 kg y la mencionada anteriormente de 3.

Pero, aparte la “competición”, el objetivo primordial, que era compartir una mañana de pesca con dos buenos amigos, quedó ampliamente cumplido. Eso sí… si algún miembro de estos dos clubs de Albacete quisieran vengar la afrenta sufrida por sus compañeros, que no se preocupen, pues estaré encantado de ofrecerles cumplida revancha cuándo y dónde quieran. Para ello estas páginas están a disposición de cualquier retador que se precie. Pero, advierto, la próxima vez hay que preparar almuerzo. Si no… no juego.

domingo, 15 de julio de 2012

Primer triunfo Honrubia 2012


A la tercera fue la vencida, pudiendo saborear las mieles del triunfo en un concurso del campeonato de Honrubia 2012 organizado por el Club Fishing Carp de Honrubia, al que me precio de pertenecer.
La pesca ha sido escasísima, sólo habiéndose sacado 8 carpas entre los doce participantes que nos hemos dado cita en el pantano de Alarcón en un día caluroso y, como la mayoría de las veces en estas aguas, bastante ventoso. Pese al cambio de escenario, llevado a cabo para conseguir una mejora en las prestaciones respecto a número de capturas de los concursantes, las carpas no han dado la cara o no las hemos sabido atraer a nuestros pesquiles. ¿Seremos malos o, incluso, pésimos pescadores? ¿Habrá sido por el viento reinante? ¿Será la presión atmosférica? ¿Será la luna lunera? ¿Será porque ya nos conocen estos ladinos peces? Ruego a quien lo sepa me lo comunique para tomar las medidas oportunas.


Así las cosas, yo no me puedo quejar, ya que saqué 4 carpas con las cañas de fondo, escapándoseme otras dos, y una royal más con la caña de inglesa – a la que no se cebaron en ningún momento -, completando así 5 capturas que me otorgaron el primer puesto del concurso y, por consiguiente, el premio correspondiente que todavía no está claro de que se trata, aunque haberlo… “hailo”.

Segundo ha quedado Rafa, que sólo con alburnos ha pesado más de 2 kilos, y tercero Montoya con una carpa de 1,37 kg. Otros dos concursantes pudieron tocar escama con un ciprínido cada uno.

Escaso bagaje en orden de capturas, pero suponemos que habrá mejora, aunque sólo sea porque a peor es difícil ir. Ya veremos y contaremos.

viernes, 6 de julio de 2012

Récord de carpa y récord en desgracias

Esta tarde he decidido pasar la tarde pescando, cómo no, en mi querido pantano de Alarcón. El resultado de esta decisión se puede calificar de agri-dulce, ya que las capturas han sido pocas -concretamente sólo seis-, el tiempo no ha acompañado debido al fuerte viento, y me han ocurrido, en tan sólo 3 horas de pesca, más desgracias que en muchas temporadas pasadas.

El inicio prometedor. Después de cebar a 25 metros para pescar a la inglesa, a los pocos minutos... picada, clavo y del carrete empieza a salir hilo de manera rápida e incesante, lo que me indica que la pieza debe ser de buen porte, parándose el pez cuando llevaba más de 50 metros recorridos, pudiendo, poco a poco, aguantando sus embestidas, hacerme con la pieza, que resulta ser una bonita royal de más de 4 kg, que resulta ser mi récord personal de ciprínidos en este pantano. Sin lugar a dudas, no es una pieza excepcional para otras masas de agua, pero para este pantano es una captura de muchísimo mérito.
Pero... ¡Ay, amigo! ¡Cómo se tuercen las cosas! Al siguiente lance sufro un enganche, doy un fuerte tirón para soltarlo, y parto mi querida inglesa por la mitad. ¡Mecagüen la p...!
Cojo la otra caña de inglesa, me pica otra carpa y, ¡la muy p... se me va a unos matojos! Fuerzo para sacarla, se me rompe el sedal y pierdo veleta y montaje completo. Hago otro montaje, me pica otra, la acerco a la sacadera, la cobro y al subirla da un fuerte coletazo y me rompe el aro de la misma. Y, por último, después de pescar la última de la tarde, al irme a limpiar con uno de los trapos que tengo para dicho uso, sufro un pinchotazo con un alfiler que había escondido en el paño que me atraviesa hasta el hueso. Supongo que esto será la venganza del dios de los ciprínidos, a los que tanto atosigo. O algún amigo que me está haciendo vudú. ¡Vete tú a saber! Así que, viendo el percal, decido abandonar el escenario antes de lo previsto y volver en ocasión más propicia.
Resumiendo: bueno (récord de carpa); malo (récord de desgracias).

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....