martes, 20 de agosto de 2013

Engodo bueno, barato y efectivo.


Como no sólo de pescar a inglesa vive el sufrido pescador de ciprínidos, y pese al notable éxito que en mis últimas jornadas me acompaña utilizando esta técnica, además de mi clara preferencia por este tipo de pesca, decidí este miércoles 14 de Agosto probar con la enchufable en el mismo lugar de mis últimas jornadas, aunque lo cierto era que dudaba mucho que a esta distancia y en este escenario se me pudieran cebar las carpas.

 
Después de preparar todo el tinglado de “trastos” que conlleva esta pesca puedo cebar el pesquil a las 16:45, no siendo hasta casi media hora después que podré situar la caña en acción de pesca. Y… ¡Sorpresa mayúscula! No pasarían dos minutos cuando tengo la primera picada. Mi intención era hacer un vídeo, aunque no me fiaba de ponerlo a grabar dada la escasa duración de la batería, por lo que vuelto a meter la caña por si la primera picada era la excepción a la tarde. No. Al poco… otra. Presiento que ya se han cebado y me pongo a grabar, así que la siguiente hora y media fue un trasiego de capturas, pérdida de peces y cambios continuos de posición de la cámara para intentar captar la pesca con este tipo de caña desde diferentes perspectivas. ¡Vamos, un sin vivir!

Ya terminado el rodaje, allá sobre las 19:00, me pude centrar únicamente en la pesca, aunque ya a esa hora llevaba 11 royales pese a la gran pérdida de tiempo que supone la cámara. A partir de este momento y hasta las 21:00 que di por concluida la jornada pude sacar 20 más, lo que hizo un total de 31 carpas que pesaron 39 kilos. Tarde muy, muy bien aprovechada.

*Nota: para mis amigos de la Puebla de Almoradiel que piensan que saco más peces que ellos por el engodo, al inicio del vídeo que acompaña a esta crónica desvelaré el “secreto” de mi engodo milagroso, aunque seguramente se lleven una decepción porque no hay ningún aditivo mágico que acerque a las carpas a mi puesto a comer. Quizá sí haya uno, pero no se puede comprar, y se llama “suerte”, que es la base primordial para que malos pescadores como yo puedan hacer razonables pescatas, incluso cercanas a las de algún profesional que se tiene en demasiada alta estima.
 
 
 

martes, 13 de agosto de 2013

Tres jornadas de carpas a inglesa



Primer día
En ocho días, de lunes a lunes, he concadenado tres tardes de pesca de la carpa a inglesa. El primer día, lunes 5 de Agosto, pesco durante unas 3,5 horas en una zona del pantano donde los amigos de La Puebla de Almoradiel habían hecho un concurso el día anterior. Resultado: 29 carpas clavadas y 23 sacadas (26 kilos). Ellos, entre 16 pescadores, sólo fueron capaces de sacar 3 de estos ciprínidos. ¿Por qué esta diferencia? ¿Soy yo un extraordinario pescador y ellos muy malos? No, incluso me atrevería a afirmar todo lo contrario, pero es que en este pantano, y con estos peces acostumbrados a la tranquilidad, la congregación de tal número de pescadores, con el ruido que esto conlleva, unido al estrépito ocasionado por la ingente cantidad de engodo echado a las aguas al unísono, hacen que los peces se alejen despavoridos de la orilla. Si cualquiera con unas nociones básicas de pesca va al día siguiente solo, con todo un escenario cebado para sí, realizará, casi seguro, una gran pescata.
Segundo día: común de 2,5 kg
Segundo día: viernes 7 de Agosto. Acompañado por Anastasio y Sergio. No sé si porque tres pescadores hacen más ruido, porque alejé unos metros el lugar donde iba a pescar y el fondo era menos regular –lo que noté al resultarme más difícil buscar la profundidad- o porque ese día los peces estaban menos activos… el caso es que las picadas fueron muy escasas pese a que la jornada fue la más larga (7 horas), con diferencia, de las tres, pudiendo clavar 7 peces sacando sólo 5, aunque una de las carpas fue una común –pese a su nombre, rara en este pantano- que representó mi récord personal de esta especie en este escenario (2,5 kg).
Tercer día: pequeña común albina: escasísimas.
Tercer día: lunes 12 de Agosto. Mismo lugar, solo, misma técnica, aunque esta vez me vengo a 2 metros más cerca de la orilla donde sé fehacientemente que el fondo es más uniforme. Pesco durante 4,5 horas. No pasarían 5 minutos de echado el engodo cuando comienzo a tener las primeras picadas. Al final, 28 carpas clavadas y 21 sacadas (28 kilos).

¿Qué influye más? El poco ruido, un fondo uniforme libre de obstáculos, la actividad de los peces. Difícil cuestión. 

jueves, 8 de agosto de 2013

El cine y la pesca

Algunas películas sobre la pesca en aguas continentales o agua dulce se han hecho o se han basado en esta actividad, algunas buenas, otras muy malas, pero en la mayoría los conceptos son muy erráticos e incluso basados en estereotipos de pescadores, la mayoría de las veces falsos. Aunque siempre se puede salvar alguna película en la que el director o el guionista, o saben algo de pesca, o se han documentado medianamente bien. En el siguiente enlace de un nuevo artículo mío en Coto de PeZca podréis encontrar una pequeña relación de películas cuya temática se basa en la pesca y que, algunas más que otras, se acercan a la realidad de nuestra afición: 4 películas sobre pesca que no te deberías perder.
Sea como fuere, aconsejo que las veáis. Seguramente paséis un rato entretenido.

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....