Buendía y sus pércidos


Echando la barca, aunque yo hacía poco.
En estos últimos tiempos puedes dedicar algún día exclusivamente a las luciopercas en Buendía con grandes posibilidades de éxito. La población de pércidos se ha recuperado, seguramente porque este pantano ha mantenido, más o menos estable, el nivel del agua durante estos últimos dos o tres años, lo que ha redundado en que las puestas de estos peces hayan sobrevivido y vuelto a repoblar estas aguas. Pero la pertinaz sequía y el trasvase casi constante de agua durante estos últimos meses ha hecho que la capacidad del pantano haya menguado notablemente; esto, unido a la sobreexplotación de la especie, es decir, la cantidad ingente de pescadores, tanto desde orilla como con barca, que pueblan todos los días sus aguas, y que en la mayoría de los casos lucioperca que sacan, lucioperca que no vuelve al agua, auguran unos próximos años de gran penuria en la pesca del “pércido buendiense”.

Pero, aprovechando que todavía queda alguna, y que todavía queda agua -que a la marcha que va no es tema baladí comentar esta circunstancia- acompañé al amigo Adolfo en una nueva jornada de pesca en barca en este magnífico pantano. Resultado: bien. Yo sin Adolfo sacaría muy poca pesca, así que las tres piezas que pude capturar, 2 luciopercas y 1 lucio colmaron mis expectativas, aunque hubiera preferido sacar más, qué duda cabe, pero habrá días mejores. De estas capturas dos fueron al curricam con un rapala, y la pieza mayor una lucioperca de unos 3 kg que picó a un mogambo; no sé, siquiera, si se llamaba así este vinilo antediluviano y descolorido que reposaba, olvidado, en mis cajas de señuelos, pero que es con el único que conseguí picadas.

ADOLFO… Para qué comentar sus resultados. Afirmando que en el día de hoy no picaban bien, sacó 2 lucios y 7 luciopercas, todos de 1,5 kilos a los 3; dos a curricam y siete a lance. Ahora le ha dado por unos vinilos, parecidos a los mogambos clásicos, que son los que consiguen en estos momentos mejores prestaciones en estas aguas. Yo iba preparado con mis pikies, señuelo muy efectivo en otras masas de agua, pero Adolfo siempre va un paso por delante. Cuando otro día lo acompañe y vaya preparado con los señuelos que ahora le funcionan, seguro que aparece él con algún otro artefacto que deje a mis engaños obsoletos y sean los suyos los que más peces saquen. ¡No hay quien pueda con él!
Rapala, para curricam, y ¿mogambo?

Comentarios

Pizarro ha dicho que…
Buenas capturas.
Saludos
julito ha dicho que…
BUENAS CAPTURAS Y BUENAS FOTOS , JOSICO , OJALA Y PUDIERAMOS IR EL EQUIPO DE HONRUBIA POR ALLI ALGUN DIA .....IMAGINO QUE TU QUE CONOCES LOS DOS PANTANOS NOTARAS LA DIFERENCIA ENTRE AMBOS.
JOSAN ha dicho que…
Pues nada, le digo a Adolfo que vaya un día de pesca contigo en tu barca y tú te vas con él otro, y así intercambiáis impresiones.
Anónimo ha dicho que…
Es parecido a un mogambo pero no lo es compañero, es una imitacion de rana pero en blanco, si te fijas otra vez cuando este en el agua veras como imita el movimiento de una rana acuatica. Un saludo compi.
JOSAN ha dicho que…
Pues rana lo llamaremos, aunque lo importante es que pesque y este señuelo, por lo menos ese día, cumplió su cometido. Otro saludo igualmente.