Dos tardes de carpas en Alarcón

Lunes: una cómun. Como ésta hay pocas en Alarcón.
Es increible lo que cambia un día de pesca respecto a otro. Ayer estuve pescando en el Pantano de Alarcón habiéndome avisado mi amigo Rafa que la tarde dominical había sido muy propicia en capturas y picadas, indicándome el lugar donde pescó durante la tarde. Así que, ni corto ni perezoso, dedicí dedicar la tarde a perseguir al ciprínido rey de Alarcón.
Encontrado el lugar gracias a la señal a modo de robusto palo clavado en el suelo por Rafa, y después del montaje de todos los trastos que exige la pesca con enchufable, pude lanzar la caña, previo cebado inicial, a las 16:30. La temperatura seguramente rozaba, sino superaba, los 40 grados. Poco tardaron las carpas en hacer acto de aparición, dando así por sentado que ellas serían las protagonistas de la tarde. Y así fue, que no pararon de picar hasta las 21:30 que me decidía a recoger, pudiendo contar al final de la tarde 38 capturas, todas royales excepto una común -rara avis en este pantano-. Calculo que el peso de la pescata rondaría los 45 kilos. Si me hubiera centrado en la pesca en sí, y no hubiera perdido tiempo en probaturas, seguramente hubiera superado holgadamente la cincuentena de peces.
Así que, viendo el éxito del lunes, me planteo otra tarde de pesca en Alarcón, en el mismo lugar, pero esta vez con caña inglesa para ir entrenando. El tiempo es totalmente diferente al del día anterior; aunque el calor es intenso no es tan agobiante como el del lunes debido al viento y a una especie de neblina que ocultaba en parte el sol. Y es debido a este molesto vientecillo, entre fuerte, algunas veces, y moderado, lo que me hace montar la enchufable, ya que con el escaso gramaje que llevo preparado en las cañas de inglesa me es muy difícil lanzar.
Martes: hermosa royal pescada a inglesa.
Las carpas no se me cebaron en toda la tarde a la enchufable, supuestamente debido a la distinta meteorología del día anterior, no pudiendo sacar más que dos royales desde las 17:00 -hora en que inicio la pesca- hasta las 19:00. Y es en este momento, una vez que la fuerza del viento ha mitigado lo suficiente, cuando monto la caña de inglesa, echo unas pocas bolas de engodo a unos 25 metros, y empiezo a pescar a esta distancia y, efectivamente, era ahí donde estaban comiendo los peces. Al final, en otras dos horas, pude sacar otras 13 royales -una de ellas de unos 2,5 kg.-; tuve bastantes picadas más erradas; y se me escapó alguna que otra. Por tanto, al final, me divertí bastante, sobre todo teniendo en cuenta mi preferencia en la pesca con caña de inglesa.
Lo dicho: ¡cómo cambia la pesca de un día para otro!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
enhorabuena por tu pescata josan,a ver si empiezo a ir yo de carpejas con mis hijos que ya me estan dando la vara,por cierto,sabes si hay pantano en la zona del puente de la carretera o a bajado el pantano y es rio?
el año pasao es que estube por hay y sacamos bastantes carpejas,a ver si pruebo este año a la inglesa a ver que tal se me da,aunque voy de novato con esa tecnica.
sigue con este blog que lo haces de miedo y a ver si nos vemos por hay algun dia y echamos unas cervecillas en el pantano.Sueles ir por la zona de las monjas,como siempre?
a ver si convences a Pedro Salas y lo engañamos y que venga algun dia de carpejas,jajajajaja
Un saludo fiera.
JOSAN ha dicho que…
Pero...¿quién eres? Es que si te contesto es como si le hablara a la pared.
Anónimo ha dicho que…
hola josan,soy el cuñado del cuñado de pedro salas.vivo en fuente de pedro naharro y he coincidio contigo tres o cuatro veces,una en el ultimo concurso que hizo la tomson en el coto de la torre ya no me acuerdo ni los años que hace,jajajaja y alguna vez que ivas de barbos con adolfo a almoguera.por cierto le pedi tu telefono a pedro salas y le dije que algun dia te llamaria a ver si quedabamos para ir de pesca de carpejas o de lo ke surgiera,si quieres un dia de estos te doy un toke y vamos.enga fiera un saludo...
JOSAN ha dicho que…
Vale cuñado, del cuñado, de Pedro Salas. Ahora mismo no te ubico en mi mente, pero seguro que te concozco si te veo. Pues nada, hombre, si puedo y no tengo nada que hacer será un placer acompañarte a pescar a Alarcón.