Una nueva ornada de moscas del maestro artesano Adolfo, referente mundial -y si no lo es, está en ello-, de la creación de estas pequeñas obras de arte. Además, cada una presentada en un entorno natural y agreste. Gran composición técnica y artística.
El tener
sólo unos conocimientos básicos sobre algún tema o actividad, y en este caso me
refiero a la pesca, tiene el inconveniente obvio de que nunca llegaremos a la
excelencia en el conocimiento o desarrollo de la misma, pero, por contra,
aunque parezca contraproducente, tiene una ventaja: el sólo tener esos básicos
conocimientos, si por lo menos los tienes claros, serán una ayuda al intentar
explicarlos, evitándonos así divagaciones sobrantes y poco entendibles para
principiantes que se adentran en este mundo. Así que, y debido principalmente a
la consulta de un amable lector, me he propuesto hacer este vídeo explicando de
manera sencilla –por otro lado no sé otra- la forma de plomear una veleta o boya de coup,
esperando que le sirva de ayuda a alguien.
El invierno no suele ser buena época para la pesca de la mayoría de los peces de agua dulce, pero podemos entretener nuestras horas de ocio en prepararnos para tiempos más propicios. Y qué mejor manera que ir haciendo unas moscas, en este caso para la pesca del black-bass, para cuando el centrárquido inicie su periodo más activo.
De esta manera inicio una serie de entradas mostrando moscas para diversas especies de peces, no mías, aclaro, ya que Dios no me ha llevado por el camino de la manufactura y la artesanía, sino de mi amigo Adolfo, gran hacedor de moscas de todo tipo y condición, y de una efectividad y fiabilidad incuestionable y demostrada.
¡Que no! Que
no hace falta gastarse un “pastizal” para poder dedicar alguna jornada de pesca
de depredadores en barca. Y si no, aquí la muestra: con una inversión hasta
cierto punto modesta y la dedicación de algunas horas de trabajo extra para
aportarle algún complemento que le sumen comodidad y polivalencia al conjunto,
se puede conseguir una barca neumática que daría envidia hasta al “archifamoso”
yate “Bribón no sé cuantos”, con la ventaja añadida de poder echarla en cualquier
sitio donde haya dos dedos de agua. Ahí os dejo el vídeo de la Julito One –que así se llama esta espléndida
embarcación- demostrativo de lo anteriormente expuesto.
A quien le guste la pesca a inglesa de carpas le aconsejo que eche un vistazo a estos vídeos. Son buenos, bonitos y, lo más importante, no baratos, sino GRATIS.
Un nuevo artículo para Coto de Pezca, en este caso dedicado al material que nos hará falta para ir en busca tanto de lucios como de luciopercas con ciertas probabilidades de éxito. Luego, claro, estamos a expensas de si estos dos depredadores desean atacar nuestros señuelos. Si te interesa leerlo sólo tienes que pinchar sobre el siguiente enlace: MATERIAL NECESARIO PARA LA PESCA DE LUCIOS Y LUCIOPERCAS
Quienes llevamos mucho tiempo en este mundo damos por obvios y sabidos conceptos que consideramos tan básicos que es innecesario explicar, pero olvidamos que en nuestros inicios lo que ahora consideramos fácil y básico era, muchas de las veces, una incógnita casi insondable para nosotros. Así que, para los amigos que empiezan en este apasionante mundo de la pesca es a quienes va dirigido este vídeo, en el que se explica la mejor forma de poner el maíz en el anzuelo cuando utilizamos éste como cebo.
Comento en
el inicio del vídeo que adjunto en esta entrada que no todos los días, aunque ésta
sea la intención, se consigue grabar suficientes escenas de capturas para poder
hacer un digno documento videográfico; es más, hay veces que el “bolo”, es decir, la ausencia total de
capturas e, incluso, de picadas, se produce, no siendo esto un hecho aislado y
excepcional, repitiéndose más de lo que todos los pescadores quisiéramos, pero
es
esta penosa circunstancia la que, paradójicamente, forja el espíritu del verdadero
pescador, el que se lleva en el ADN, el que no se rinde ante esta circunstancia
adversa y persevera y sigue buscando a nuestros esquivos, en muchas ocasiones,
amigos los peces.
Lo
anteriormente expuesto es el reflejo de nuestra pasada jornada en el Pantano de Contreras. Muy, muy difícil
poder sacar algún depredador. Con muchos lances, tentando en este caso al lucio,
yo tuve varias picadas pudiendo sacar sólo un pequeño esócido de apenas kilo y
medio. Alejandro, igualmente, cambiando mil y una vez de señuelo y
lanzando a toda cobertura posible donde se pudiera cobijar en este caso el centrárquido,
pudo hacerse con 4 ó 5 de éstos, siendo el mayor uno al que algo faltaría para
el kilo. Y Adolfo, después de una jornada totalmente aciaga, pero inmune
al desaliento, virtud que hace bueno a un pescador y es la que consigue las
capturas de mérito, unido, por supuesto, a una gran pizca de suerte, la cual
siempre es necesaria e imprescindible, por qué negarlo, y con una insistencia
casi enfermiza, logró con su popper de hélices favorito, ya cuando “sonaba la campana”, clavar y sacar un
majestuoso black-bass de algo más de 2
kilos y medio. Estas excepcionales piezas son las que salvan toda una
jornada, tanto para el agraciado pescador como para los compañeros de fatigas,
dando moral para seguir intentando pescar el pez de nuestra vida, o uno
pequeño, el caso es sacar algo, ja, ja, ja...
Con dos cañas baratas relativamente
potentes, un par de pinchos, un avisador acústicoelectrónico o unos cascabeles,
que siendo igual de acústicos que el primero suenan menos, unas latas de maíz, algún boilie combinado con pop-up o sin él, todo esto utilizando
unas veces cebador, otras no, echando
engodo con tirador según se tercie, utilizando el sistema “hair” en algunas ocasiones o poniendo el cebo ensartado en el
anzuelo otras. Todo este batiburrillo y mezcla de técnicas es lo que se
denomina –bueno, mas bien soy yo solo quien lo hace- “Carpfishing Agreste” o “Feeder
Rupestre”, y dedicándole sólo unas pocas horas puedes conseguir sacar unas
bonitas y potentes carpas de 4 a 7 kilos. Pero, lo más gratificante de esta
pesca, sin duda, es el momento que con suma delicadeza soltamos a estos
admirables seres y vemos cómo raudos buscan las profundidades del lugar donde
nacieron, habitan y merecen morir de viejos. ¡Captura y Suelta, joder!
De muchos entuertos me ha sacado, y muchos remiendos he tenido que hacer con él, pero siempre se ha mostrado competente e indestructible; me refiero a este nudo que, de casualidad, intentando un día unir dos líneas con el famoso "nudo de sangre", me salió de esta manera, comprobando después de muchos años de usarlo que es más simple, más discreto y me atrevería a afirmar, un poco inconscientemente eso sí, que tiene más resistencia a la rotura que su famoso congénere. Ahí os dejo el vídeo explicativo de la forma en que se hace.
Indagando y escudriñando en lo más recóndito de internet me he encontrado este magnífico y extraordinario vídeo -claro que puede que tanto elogio desmedido se deba a que es mío, ja, ja, ja...- de pesca de carpas a fondo con cebador, de muelle con elástico en este caso. Os recomiendo su visualización. Puede que no sea muy instructivo, aunque también puede que sí, pero creo que, y al fin y al cabo es de lo que se trata, resulta por lo menos entretenido. Además... te dejará, sin duda, los oídos pitando.