martes, 3 de septiembre de 2013

¿Te gustan los concursos de pesca?

Iberian Master 2012
¿Qué prefieres, pasarte una plácida jornada de asueto esperando la picada de algún pez o buscas la emoción, la adrenalina propia de la competición? Cada pescador es un mundo y cada cual el divertimiento lo concibe de un modo distinto. ¿A ti qué te gusta más? ¿Si tuvieras que elegir, por qué te decantarías? De estas cuestiones versa mi último artículo en Coto de PeZca, así que si te interesa este interesante debate sólo tienes que pinchar en el siguiente enlace: Concursos de pesca, ¿sí o no?

martes, 20 de agosto de 2013

Engodo bueno, barato y efectivo.


Como no sólo de pescar a inglesa vive el sufrido pescador de ciprínidos, y pese al notable éxito que en mis últimas jornadas me acompaña utilizando esta técnica, además de mi clara preferencia por este tipo de pesca, decidí este miércoles 14 de Agosto probar con la enchufable en el mismo lugar de mis últimas jornadas, aunque lo cierto era que dudaba mucho que a esta distancia y en este escenario se me pudieran cebar las carpas.

 
Después de preparar todo el tinglado de “trastos” que conlleva esta pesca puedo cebar el pesquil a las 16:45, no siendo hasta casi media hora después que podré situar la caña en acción de pesca. Y… ¡Sorpresa mayúscula! No pasarían dos minutos cuando tengo la primera picada. Mi intención era hacer un vídeo, aunque no me fiaba de ponerlo a grabar dada la escasa duración de la batería, por lo que vuelto a meter la caña por si la primera picada era la excepción a la tarde. No. Al poco… otra. Presiento que ya se han cebado y me pongo a grabar, así que la siguiente hora y media fue un trasiego de capturas, pérdida de peces y cambios continuos de posición de la cámara para intentar captar la pesca con este tipo de caña desde diferentes perspectivas. ¡Vamos, un sin vivir!

Ya terminado el rodaje, allá sobre las 19:00, me pude centrar únicamente en la pesca, aunque ya a esa hora llevaba 11 royales pese a la gran pérdida de tiempo que supone la cámara. A partir de este momento y hasta las 21:00 que di por concluida la jornada pude sacar 20 más, lo que hizo un total de 31 carpas que pesaron 39 kilos. Tarde muy, muy bien aprovechada.

*Nota: para mis amigos de la Puebla de Almoradiel que piensan que saco más peces que ellos por el engodo, al inicio del vídeo que acompaña a esta crónica desvelaré el “secreto” de mi engodo milagroso, aunque seguramente se lleven una decepción porque no hay ningún aditivo mágico que acerque a las carpas a mi puesto a comer. Quizá sí haya uno, pero no se puede comprar, y se llama “suerte”, que es la base primordial para que malos pescadores como yo puedan hacer razonables pescatas, incluso cercanas a las de algún profesional que se tiene en demasiada alta estima.
 
 
 

martes, 13 de agosto de 2013

Tres jornadas de carpas a inglesa



Primer día
En ocho días, de lunes a lunes, he concadenado tres tardes de pesca de la carpa a inglesa. El primer día, lunes 5 de Agosto, pesco durante unas 3,5 horas en una zona del pantano donde los amigos de La Puebla de Almoradiel habían hecho un concurso el día anterior. Resultado: 29 carpas clavadas y 23 sacadas (26 kilos). Ellos, entre 16 pescadores, sólo fueron capaces de sacar 3 de estos ciprínidos. ¿Por qué esta diferencia? ¿Soy yo un extraordinario pescador y ellos muy malos? No, incluso me atrevería a afirmar todo lo contrario, pero es que en este pantano, y con estos peces acostumbrados a la tranquilidad, la congregación de tal número de pescadores, con el ruido que esto conlleva, unido al estrépito ocasionado por la ingente cantidad de engodo echado a las aguas al unísono, hacen que los peces se alejen despavoridos de la orilla. Si cualquiera con unas nociones básicas de pesca va al día siguiente solo, con todo un escenario cebado para sí, realizará, casi seguro, una gran pescata.
Segundo día: común de 2,5 kg
Segundo día: viernes 7 de Agosto. Acompañado por Anastasio y Sergio. No sé si porque tres pescadores hacen más ruido, porque alejé unos metros el lugar donde iba a pescar y el fondo era menos regular –lo que noté al resultarme más difícil buscar la profundidad- o porque ese día los peces estaban menos activos… el caso es que las picadas fueron muy escasas pese a que la jornada fue la más larga (7 horas), con diferencia, de las tres, pudiendo clavar 7 peces sacando sólo 5, aunque una de las carpas fue una común –pese a su nombre, rara en este pantano- que representó mi récord personal de esta especie en este escenario (2,5 kg).
Tercer día: pequeña común albina: escasísimas.
Tercer día: lunes 12 de Agosto. Mismo lugar, solo, misma técnica, aunque esta vez me vengo a 2 metros más cerca de la orilla donde sé fehacientemente que el fondo es más uniforme. Pesco durante 4,5 horas. No pasarían 5 minutos de echado el engodo cuando comienzo a tener las primeras picadas. Al final, 28 carpas clavadas y 21 sacadas (28 kilos).

¿Qué influye más? El poco ruido, un fondo uniforme libre de obstáculos, la actividad de los peces. Difícil cuestión. 

jueves, 8 de agosto de 2013

El cine y la pesca

Algunas películas sobre la pesca en aguas continentales o agua dulce se han hecho o se han basado en esta actividad, algunas buenas, otras muy malas, pero en la mayoría los conceptos son muy erráticos e incluso basados en estereotipos de pescadores, la mayoría de las veces falsos. Aunque siempre se puede salvar alguna película en la que el director o el guionista, o saben algo de pesca, o se han documentado medianamente bien. En el siguiente enlace de un nuevo artículo mío en Coto de PeZca podréis encontrar una pequeña relación de películas cuya temática se basa en la pesca y que, algunas más que otras, se acercan a la realidad de nuestra afición: 4 películas sobre pesca que no te deberías perder.
Sea como fuere, aconsejo que las veáis. Seguramente paséis un rato entretenido.

sábado, 27 de julio de 2013

Gran pescata de carpas


Muchas veces, antes de la jornada de pesca, te haces una idea de lo que pretendes llevar a cabo, pero son los peces los que al final te dirán cómo tienes que afrontar el día si quieres disfrutar de su pesca. Así fue el día de hoy, que pretendiendo pescar con caña de coup de 9 metros, al final, el grueso de la jornada lo tuve que dedicar a la pesca a la inglesa debido a que los ciprínidos no quisieron acercarse a la orilla hasta muy avanzada la tarde. Pero que todos los días de pesca el inconveniente fuera éste.

39 kilos
Lo dicho, pese a cebar más adentro para inglesa como más cerca para pescar al coup, y debido a que desde inicio las picadas empezaron a producirse más alejadas de la orilla, me concentré en esta modalidad, sin obviar probar de vez en cuando más cerca, a unos 14 metros al coup, aunque cierto es que la insistencia no fue mucha debido a que a más distancia sabía que estaban comiendo los peces. Sería al terminar la jornada, sobre las 20.00 horas, cuando hice una última intentona con la caña de 9 metros y… ¡Voilà!, allí estaban. En una última hora pude contar multitud de picadas, aunque fue escasa la efectividad, clavando siete u ocho peces y pudiendo cobrar sólo 5, pero que unidos a las 22 royales que saqué a inglesa me proporcionaron la mayor pescata de esta temporada al sumar 27 carpas con un peso total de 39 kilos.
 
Estadísticamente la efectividad fue superior pescando a inglesa, ya que pude clavar el 60% de las picadas, aunque por roturas de bajos y carpas que se soltaron por motivos varios, las capturas representaron el 50% de las mismas. Gran jornada.

domingo, 21 de julio de 2013

Ruta de las Caras

Si la jornada de pesca no es muy pródiga en capturas tampoco hay que desesperarse. Nos podemos concentrar también en disfrutar del entorno, y más si vas en barca, o dejar simplemente que las pequeñas olas o el simple zarandeo de la misma te acunen y te mezan hasta el punto de llegar a un estado de ligera somnolencia que te hará más grata y placentera la lucha con la canícula veraniega. Y a eso nos dedicamos, ya que los peces no se mostraron muy activos, sobre todo por la tarde. Bonitos parajes y estupenda travesía por las calmas aguas del pantano de Buendía… hasta que una cansina nube se posó persistente sobre nosotros, descargando con cierta furia unos enormes goterones, que hizo que tuviéramos que dar por finiquitada la jornada antes de lo previsto.


Aún así, todavía pudimos sacar 7 luciopercas y un lucio. Casi todos a curricán excepto dos pércidos que pude sacar a lance con un Storm color perla y un “mogambito”, respectivamente.




jueves, 18 de julio de 2013

Pesca a la inglesa de carpas en Alarcón


Este año la pesca está difícil en la mayoría de los pantanos, y concretamente en Alarcón la de la carpa está bastante complicada. Las buenas pescatas que hace unos años eran tónica habitual, éste se han convertido en excepcionales. Ahora hay que trabajar mucho a los ciprínidos y así podremos pasar una jornada entretenida si la diosa fortuna tiene a bien acompañarnos, ya que, como todos los pescadores sabemos, ésta es fundamental en esta actividad. Esto es lo que me pasó ayer, que en cuatro horas de pesca, y aprovechando que el perenne y cansino viento típico de este pantano estaba un tanto aletargado, estuve pescando a la inglesa. Tarde entretenida, ya que entre varias  picadas fallidas, algún ciprínido que logra zafarse del anzuelo ya clavado y unas cuantas royales capturadas, se me pasó la tarde sin enterarme.


La pesca la llevé a cabo a unos 25 metros, en una profundidad de unos 5. De inicio diez bolas de engodo: no diré marcas, pero el más barato que encontréis, añadiendo pienso de pollos y un poco harina de trigo. Cebo: maíz. Bajos: 0,18. Anzuelo: 14. Resultado: 12 carpas, todas royales, que dieron una buena lucha y que pesaron 20 kilos, con lo que la media quedó en 1,66 kg por pieza. Gran pescata, no, pero jornada amena y divertida, sí, que es de lo que se trata.
 


domingo, 7 de julio de 2013

La jornada de pesca perfecta

Alex
Hay veces que no importa tanto lo que se saca y sí con quien se comparte la jornada y el entorno en que se lleva a cabo. Si fuera por estas dos últimas premisas la jornada se podría calificar de “perfecta”, si nos atenemos sólo a las capturas conseguidas–craso error, ya que la pesca se enriquece con otra serie de intangibles más allá de los peces sacados- la jornada la calificaríamos de “mala” para los Alejandros, acostumbrados a grandes pescatas, y “muy aceptable” para quien esto escribe, acostumbrado, por el contrario, a más mediocres resultados.
Así que, contento. Nuestra prioridad eran los basses, pero la de ellos era no picar a los múltiples señuelos de los cansinos pescadores que los atosigaban. No vimos muchos, aunque alguno divisamos, pero esquivos a más no poder. Tentando a los centrárquidos Alejandro Jr. clavó un luciete kilero a Texas con un cangrejo de vinilo y yo con una spinnerbait clavé y saqué un pequeñín de apenas 300 gramos; la oportunidad la perdió Alejandro Sr que cuando una de las pocas percas que se dignó a hacer caso a nuestros señuelos atacó en superficie a su vinilo, tuvo a bien, y en un alarde de generosidad impropia de los tiempos que corren para que el pez no se hiriera su enorme bocaza, quitárselo de la misma justo en el momento que el pez engullía el engaño. ¡Eso es verdaderamente la pesca sin muerte! ¡Y sin dolor, ja, ja, ja…! ¿O sería que el “ansia viva” le hizo adelantarse a la picada y por ello se perdió la pieza? Ya lo aclarará nuestro insigne capitán.
The Champion
Así que, ya que los “blases” pasaron de nosotros nos dedicamos al curricán, técnica más descansada por lo menos, y así Alex pudo sacar un bonito esócido de 4,7 kg; su padre y patrón de la embarcación clavó y sacó otros tres (de 2, 3 y 5 kilos, logrando así la pieza mayor); y yo pude sacar uno de 4,3 y otro que se escapó cuando ya lo rozaba con los dedos, por lo que debería contar como captura, aunque los “jueces de la competición” me desposeyeron del cómputo de la pieza por no haber subido a la barca. ¡Qué mala gente!

Fijaos en los ojitos del alburno dentro de la bocaza del lucio
No saldrían muchos peces, pero eso sí, las fotos muy buenas. Repito lo escrito en otros artículos: cada vez pesco menos y peor, pero, ¡qué fotos hago! Alejandro también, conste.

sábado, 29 de junio de 2013

Los mejores pescadores de La Puebla de Almoradiel

Ya hace bastante tiempo tenía previsto compartir una jornada de pesca en el pantano de Vallehermoso con estos amigos almoradienses, la cual, por algún motivo u otro, se iba posponiendo en el tiempo más de lo deseado. Así que, y por fin, y creyendo que el día podía ser propicio, quedamos en el mencionado pantano: Pablo, Sergio, su hermano David y yo mismo.
Pablo
Buena temperatura. Escasez de viento. Condiciones óptimas para la pesca en general y más aún para la pesca con enchufable. Pero… sería la luna; sería el sol; serían las mareas; sería que los astros se habían confabulado contra nosotros; serían estos cambios tan bruscos de temperaturas; sería que todavía algunas carpas y “carpos” (macho de la carpa) siguen, aunque parezca mentira, en época de desove… El caso es que no picaban o, para ser más concreto, picaban mal o éramos nosotros los que no sabíamos hacerles comer a los peces –seguramente esto último.
David
Así que, prevista la pachanga, y no es cuestión de glosarla con minuciosidad, apuntaré que, de inicio, tanto Pablo como Sergio, cogieron un relativo ritmo, más de picadas que de capturas, y yo, ubicado entre estos dos magníficos pescadores, ni me picaban ni, por ende, sacaba pez alguno. Fue avanzando el día y seguíamos igual, siendo Sergio el que se destacaba. Así que, previendo el duro correctivo que iba a sufrir por estos afamados y expertos pescadores, me decidí a olvidarme de la enchufable y pescar en corto con caña de inglesa y veleta de coup. ¡Gran acierto! Al final de la jornada pude pesar 28,5 kg, casi todo con peces mayores de un kilo. Sergio: 24. Pablo, que encontró a los peces lamentablemente a la hora de dar por finalizado el evento: 18. Y David sobre los 14 kilos –no los pesamos-, pero hay que mencionar en su descargo que él empezó a pescar tres horas, aproximadamente, más tarde que nosotros.
Carpa común
Resumiendo: el que más kilos sacó fui yo, sin duda –la báscula no engaña, pese a ser de los chinos-, pero si nos hubiésemos centrado en la pesca con enchufable el resultado hubiera sido totalmente distinto, siendo yo vilmente vapuleado, por lo que debemos dar como vencedor del lance a Sergio, aunque Pablo terminó jurando que se tomaría cumplida venganza la próxima jornada. Grandes pescadores y mejores compañeros. El día que den con la clave para que no les rompan constantemente el bajo las carpas grandes, darán un salto cualitativo muy estimable.

Sergio
Suelta
Así que, este vídeo va dedicado a Sergio. El próximo, si la batería de la cámara nos da de sí, intentaremos inmortalizar a Pablo.



domingo, 23 de junio de 2013

El espíritu competitivo


23/Junio/2013. 4º Concurso de la regularidad del Coto La Torre.



Jesús
Dicen, de forma un tanto reiterativa, que el buen delantero centro tiene que tener “hambre de gol”, ansia de triunfo, espíritu competitivo. Pues yo, excepto el hambre… pero de barbacoa y otros manjares, lo he perdido. Ya no tengo esa pasión por los concursos que me hacía buscar apresurada y ansiosamente el mejor puesto, que me hacía salir “pitando” en cuanto daban la señal de salida, que me hacía tentar todos los sitios posibles en el menor tiempo posible para encontrar a los salmónidos. ¡Ya, no! Así me va, que mis últimos concursos son escasos en capturas y, consiguientemente, mi nombre adorna de forma casi perenne los lugares más bajos de la clasificación. Pero, paradójicamente, cada vez me lo paso mejor. Me he quitado de encima el gen competitivo, lo cual ha redundado en un mayor disfrute de la jornada de pesca y su posterior almuerzo. No ganaré ningún premio ni prebenda, pero, saque o no peces, siempre me voy contento. Antes no. Contra más abajo en la clasificación, mayor disgusto. Ahora me da igual. Claro que, no descarto que algún día, más por suerte que por pericia, dé la sorpresa y pueda llevarme alguno de los regalos destinados a los primeros clasificados.

Quien lea esto pensará que lo anteriormente escrito es excusa desde el fracaso y que si mis resultados fueran más positivos la historia sería contada desde la perspectiva del triunfador. No es así, pero el pensamiento es libre, además de gratuito, y de esto ya queda poco, así que aprovechemos esta gratuidad que tan desdeñosa se muestra en la vida y la sociedad para otras cuestiones, y que cada uno crea lo que estime oportuno.

Fernando
Consideraciones filosóficas aparte, y en lo estrictamente competitivo, sólo relatar el triunfo de Carlos, segundo consecutivo contando el “Concurso de la Amistad”, celebrado hace apenas dos semanas. 2º) cómo no, Patiño. 3º) un joven pescador que, lamentablemente, desconozco su nombre, pero que en la página del la Asociación podréis ver. 4º) otra joven promesa: Nacho. 5º) Alberto Benita. Y 6º), y de lo cual me congratulo especialmente, Rafa Martínez, gran pescador, mejor persona, que pese a estar pasando un duro trance fue capaz de compartir esta gran jornada de pesca con todos nosotros, además de, pese a sus actuales precarias condiciones físicas, consiguió, como por otra parte es habitual en él, encaramarse en los puestos honoríficos –esos que yo ya veo desde muy, muy abajo-. Anotar también la gran cantidad de truchas sacadas por los participantes.

Yo… Contento; sólo saqué 7 truchas, pero una de ellas pesó 1,43 kg, lo que supuso, seguramente, el título honorífico a la pieza mayor. ¡El que no se conforma es porque no quiere! Eso sí, he luchado con alburnos y gobios que me han dado más guerra que este desganado y laso salmónido.

Ganador del concurso: Carlos
Hoy no pondré las fotos de los triunfadores, ya que es un tanto reiterativo ver a los mismos con el jamón, el queso o la bebida espirituosa que a cada uno correspondiera. Esta crónica la decoraré con las fotos de algunas buenas capturas y sus respectivos pescadores, que le dan más lustre y esplendor a la misma, además de ser yo mismo uno de los agraciados, que todo influye. En la página de la Asociación se podrán ver las fotos de los primeros clasificados de la jornada.

viernes, 21 de junio de 2013

Lucios, basses e hidroaviones




Pantano de Buendía
Precisamente gracias al hidroavión que puede grabar y fotografiar es por lo que me he animado a hacer esta crónica. Fue lo más destacado del día ver como este majestuoso avión despegaba de las aguas del Pantano de Buendía; además de poder filmar a un macho de perca negra defendiendo su nido de los cansinos pescadores que lo importunaban y fotografiar una siniestra y espeluznante cara que emergía de forma inquietante de las profundidades de las translúcidas aguas del pantano.

Bass con popper-hélices.
La jornada fue muy mala, aunque gracias a la ausencia de viento y las temperaturas benignas nos hicieron pasar un día llevadero. ¿Capturas? Pocas y pequeñas, excepto el hermoso bass que sacó Adolfo mientras yo comía –pasadas las 4 de la tarde- y que, por lo menos, pude grabar en vídeo.

¿Qué es esto en medio del pantano?
Además del susodicho black-bass, yo pude sacar 2 lapiceretes kileros y Adolfo otro de similar tamaño. A mí, a última hora y ya cercana a la barca, se me escapó la lucioperca que hubiera supuesto mi récord personal de pércidos… pero no el mayor, sino el más pequeño: le calculé, no más allá de 30 centímetros.

En resumen: muy mal está Buendía… “Pescata minuta”.




Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....