jueves, 19 de junio de 2014

Pesca para principiantes: inglesa contra fondo con cebador

Competir consigo mismo no es sinónimo de mucha sensatez y cordura, aunque he de advertir que, por ahora, no estoy lelo, por lo menos en demasía, y lo que trato con este vídeo explicativo de estas dos técnicas es hacer una comparativa nada académica y cuyos resultados son muy cuestionables, más a modo de entretenimiento que de desprestigiar una técnica u otra, es más, y si veis el vídeo, en él comento que, y así revelo el resultado, que la superioridad en este caso de la pesca a inglesa se debió en gran medida a que con ésta pesqué con relativa finura, pudiendo centrar en el pesquil a las carpas, mientras que pescando a fondo con cebador no tuve el día y la precisión necesaria para poder hacer un cebadero para los ciprínidos, ya que no fui capaz de hacer prácticamente ni un lance en el mismo punto espacial previsto de antemano. Por tanto, lo que trato es sólo de disfrutar de dos técnicas que me gustan, sin querer –cosa que sería por otra parte un sinsentido- aupar a una técnica sobre otra en grado de efectividad. Ya sabemos todos que la superioridad de una forma de pescar sobre otra se basa en muchos condicionantes: escenario, forma de comer los peces y, muy importante, habilidad del pescador. Por eso gano yo de vez en cuando... porque me gano a mí mismo; eso sí, por lo menos no me hago trampas.


martes, 10 de junio de 2014

Vídeo de pesca de carpas a inglesa

Lo mejor para explicar algo a un principiante es que esta labor didáctica la lleve a cabo alguien que tenga alguna experiencia y conocimiento más, pero no excesivo, que quien pretende aprender, lo que evitará que nos perdamos en disquisiciones y tecnicismos muchas veces incomprensibles para el neófito pescador, y por ello me he atrevido, siendo un principiante también en este tipo de pesca, a hacer este vídeo en el que trato de explicar de forma sencilla y básica los puntos que creo más esenciales de esta técnica.


lunes, 9 de junio de 2014

Jornada de esócidos y centrárquidos

Hace un par de domingos, pensando que lucios y basses se iban a mostrar activos a más no poder –cosa que siempre piensa el sufrido pescador y luego llegan los disgustos y desazones- nos dirigimos al Pantano de Contreras los 4 mosqueteros, o mosqueperros, o lo que sea, y en lugar de espadas y floretes oponíamos a nuestros amigos depredadores artificiales y vinilos de mil formas y colores, y utilizando las técnicas más sofisticadas, incluida la última, inventada y patentada por el amigo Alejandro (pescador adelantado a su tiempo y de exquisita habilidad y técnica), llamada “paquirrín”, no se sabe a santo de qué, pero que al fin y a la postre consiguió sacar el black-bass mayor de la jornada.
Así, y resumiendo, en la Julito I pudimos sacar sólo tres esócidos, siendo los mayores uno de Julio (patrón de tan conocida embarcación) de 3 kilos y otro de “muá” que pesaría sobre los 4. Hay que señalar que al bass apenas lo tentamos, centrándonos en el lucio.
En la Victoria 1934, Adolfo perdió un par de basses cercanos a los 2 kilos, siempre con wacky, y un buen ejemplar de esócido de unos 6 kilos debido a que le pedí a voz en grito que sujetara al animal antes de cobrarlo para poder inmortalizarlo con mi cámara de vídeo; pido públicas disculpas por ello. Alejandro, el patrón, sacó un buen ejemplar de “Blas” cercano a los dos kilos, perdiendo también alguno más. Creo que con la técnica “paquirrín”, pero que él lo confirme. Además, en breve, daremos en este blog –bueno, yo no, su inventor- unas nociones básicas del empleo de esta novedosa e infalible técnica.

Nota: las fotos que acompañan esta entrada son de las capturas de la jornada, excepto la de Adolfo, que a modo de desagravio por haber sido el causante de que perdiera el buen lucio publico ésta, que es de una jornada anterior en Buendía donde pudo hacerse con un buen ejemplar de 8 kilos. La foto no es de la calidad que merece la pieza, pero hay que subrayar que se la tuvo que hacer a sí mismo con el móvil; gran mérito también, por cierto.

sábado, 7 de junio de 2014

Lucios al curricán


Hay días que se nos hace muy difícil localizar al esócido a base de lanzar constantemente nuestros artificiales, no teniendo ningún resultado positivo en esta ardua tarea, así que, un método que nos puede salvar del "bolo" no es otro que la pesca al curricán, cuya técnica explico en mi último artículo para la revista digital Coto de Pezca y que podéis leer en el siguiente enlace: 5 Pautas para la pesca del lucio al curricán

lunes, 2 de junio de 2014

Descansa en Paz, Pablo.

Te conocí una mañana del mes de Junio de hace apenas dos años. Iba a llevar a cabo una jornada de pesca en el Pantano de Vallehermoso, y al llegar al lugar me encontré a tres pescadores de la Puebla de Almoradiel, quienes, tras el saludo del “buenos días” inicial, me mostrasteis de inmediato, sobre todo tú, Pablo, una cordialidad en desuso muchas veces ya, desgraciadamente, en este mundillo de pescadores, invitándome tú mismo de inmediato a ponerme a tu lado y así compartir entre todos la jornada.
Poco tiempo te he conocido, amigo Pablo, sólo en tres o cuatros sesiones compartidas de pesca y en otras tantas conversaciones telefónicas, amenas y largas pero que ahora se me hacen cortas, siempre tratando el tema que tanto nos apasiona: la pesca, pero este corto lapso de tiempo en el que te pude tratar me bastó para apreciarte como amigo; como pescador eras tranquilo, pausado, y aún cuando la jornada era escasa en capturas y las dificultades aumentaban, lejos de caer en el desaliento y la frustración, como nos puede pasar a pescadores más vehementes, siempre seguías mostrándote afable y cordial de trato. Te hacías querer.
Así que, allí donde quiera que ahora estés, sé que estarás pescando con tu enchufable, concentrado en tu veleta, siempre sosegado en tu panier y mostrando una ligera sonrisa plena de satisfacción porque ahora sí sabes fehacientemente que vas a hacer eternamente lo que tanto te gustaba. Siempre te recordaré con cariño, pese al dolor que ahora siento por lo injusto de tu excesiva y pronta partida en plena juventud, sobre todo la franca mirada que dedicabas a todo el mundo, siempre desde tus sempiternas gafas. Fue un placer haberte conocido y haber pescado y aprendido contigo.

Descansa en paz, chaval, y nunca dejes de pescar. Yo por lo menos así te recordaré... siempre.

miércoles, 14 de mayo de 2014

El ansia viva del pescador

Hace un tiempo, pescando con mi amigo Alejandro, tuve un momento hilarante al ver cómo, tentando al bass con un señuelo de superficie, en el momento que el centrárquido iba a echárselo a la boca, en su afán por clavar al pez y obnubilado por el “ansia viva” de la captura, prácticamente se lo quitó de la boca antes que el black-bass siquiera llegara a rozarlo. Fue largo el recuerdo del hecho y el cachondeo subsiguiente, incordiando más de una vez a mi sufrido compañero por el penoso lance, atribuyéndole, de forma irónica, se entiende, la creación de una nueva técnica: “La pesca sin dolor”.

Pero, ¡Ay, amigo!, como suele ocurrir en innumerable ocasiones, y como no se cansa de repetir el refrán: “A todo cerdo le llega su San Martín”, es decir, que nadie estamos exentos de cometer estos fallos, y más si somos mediocres pescadores como yo, por lo que esta vez me tocó a mí todo el proceso, pero a la inversa: fui yo quien, cuando el bass iba a engullir mi shadow color perla, y en un alarde de impaciencia (ansia viva), le pegué un cachete tan apresurado que se lo quité de la boca; fue a mí, entonces, al que fueron dirigidos los dardos irónicos de Alejandro recordándome “la pesca sin dolor” y otras lindezas y cachondeos varios con que yo le había agasajado durante mucho tiempo, así que, sólo un consejo: no reírse nunca de los fallos y fracasos ajenos porque el dios de la pesca –creo que es Lución, o algo así- al final nos lo hace pagar con un castigo igual o superior del que nos hemos mofado.

Pero, como todo no iba a ser malo, hay que reconocer que la jornada fue muy entretenida, sacando algunos buenos lucios y algún buen bass. ¡El día que aprenda!








viernes, 9 de mayo de 2014

Pesca de barbos a ova

Algún amigo me pregunta por la forma de poner un cordón de ova en el anzuelo para pesca barbos con este cebo con la técnica de "veleta corrida", así que, pese a no ser yo ningún experto, sí he podido hacer un vídeo con alguna captura de este ciprínido, además, y lo más importante, donde se ve la manera correcta de poner este cebo. Así que, adjunto el enlace de la revista digital Coto de Pezca donde podréis verlo perfectamente: Barbos del Tajo

sábado, 3 de mayo de 2014

La Victoria 1934, Reina del lucio

Hace pocas jornadas relataba la atracción casi hipnótica que ejercía la Julito l sobre las luciopercas. Es un don que tiene, nadie sabe el porqué, pero el caso es que lo mismo ocurre con la Victoria 1934, pero con el lucio. Es montarte en ella y enfilar su alta y poderosa popa hacia el interior del pantano y tener la seguridad que los esócidos atacarán los señuelos que se lancen desde su amplia cubierta.
El don lo posee esta barca, qué duda cabe, pero no se puede obviar que también ayuda la pericia de su capitán, Alejandro, en el conocimiento de los apostaderos más querenciosos para este pez. Así que, uniendo estos dos factores es como se consigue llevar a cabo una memorable jornada de pesca pródiga en capturas de lucios, aunque los basses, objeto también de nuestra atención, se mostraron esquivos, pudiendo localizar algunos pocos grandes, pero que mostraban un desprecio supino hacia nuestros señuelos.

Así que no me canso de agradecer a mi compañero y guía su amabilidad por llevarme en su majestuosa barca, además de agasajarme con una abundante y sabrosa comida a base de moje frío, tortilla y costillas fritas hecha, como siempre, por su santa esposa –ha llegado un punto que estoy deseando que me invite a una jornada de pesca casi más por el condumio que por sacar peces, je, je, je...- dejándome a mí sólo el quehacer de lanzar el artificial para que pique el depredador. Muchas gracias. 


lunes, 28 de abril de 2014

La pesca en el Quijote

Un saludo para los lectores del excelente blog de pesca de mi amigo Josan. Es un honor escribir para vosotros y lo hago con muchísima humildad, pues no sé nada de pesca, pero suelo seguir las entradas de Josan y me asombra la complejidad técnica de este fantástico deporte.
Yo os quiero hablar de cómo se trata el asunto de la pesca en el libro básico de la literatura en español: el Quijote; un libro que he estado estudiando con detalle recientemente para escribir sobre ciencia, magia y religión.
Tratándose de un relato que transcurre, mayormente, por el interior de la meseta, uno no espera encontrar muchas referencias a la pesca en el Quijote. Sin embargo una lectura detenida nos ofrece algunos datos que pueden resultar interesantes, o al menos, despertar la curiosidad de un lector-pescador del presente. Así pues, aquí están mis conclusiones.

El pescado en la dieta

Cuando don Quijote llega a la venta en su primera salida (P1-C2), cansado y hambriento, el ventero solo le puede ofrecer: unas raciones de un pescado que en Castilla llaman abadejo y en Andalucía bacallao y en otras partes curadillo y en otras truchuela. Poco le importa al famélico hidalgo que le den varias truchuelas o una trucha, pues para él: lo mismo valen ocho reales sencillos que una pieza de a ocho, salvo que pase como con la ternera, que es mejor que la vaca y el cabrito que el cabrón. Pero sea lo que fuere, el caballero tiene hambre y pide de comer presto, pues: el trabajo y el peso de las armas no se puede llevar sin el gobierno de las tripas. Después comprobamos que las cocinas de la venta no son gran cosa, ya que: el bacallao está mal remojado y peor cocido.
Sancho tiene fama de buen comensal y, en P1-C18, tenemos ocasión de ver que también le gusta el pescado, cuando dice que: prefiere comerse una hogaza de pan y dos cabezas de sardinas arenques, que cuantas hierbas describe el Dioscórides.
También es Sancho el que, después de haber dimitido del gobierno de la ínsula, se encuentra con su ex-vecino morisco Ricote (P2-C54), y almuerza con él un manjar negro que dicen que se llama cavial y que está hecho de huevos de pescados, gran despertador de la colambre (la sed).
Tras la aventura de los toros (P2-C59), don Quijote y Sancho llegan a una venta que, por primera vez, al hidalgo no le parece castillo y en la que para cenar tienen disponibles todos los manjares puesto que, según el ventero:la venta estaba provista de las pajaricas del aire, de las aves de la tierra y de los pescados del mar. Aunque finalmente nos enteramos de que solo tiene un cocido de garbanzos con uña de vaca y tocino.

Gustavo Doré: en la barca del Ebro
Ríos y peces en el Quijote

El Quijote es una novela itinerante, en la que el viaje enmarca la acción. Los protagonistas van hacia el sur en la primera parte, y hacia Aragón y Barcelona en la segunda. En su periplo cruzan los cursos de agua más importantes de esas zonas; en sus charlas, mencionan otros ríos de la geografía de los reinos peninsulares.
Así, en el Quijote aprendemos que los peces del Tajo, son de mucha mejor calidad que los del Guadiana. Cuando don Quijote cuenta su aventura de la cueva de Montesinos, el río Guadiana aparece mencionado varias veces en sentido metafórico como curso de agua triste y melancólico por dondequiera que va; un río que: no se precia de criar en sus aguas peces regalados y de estima, sino burdos y desabridos, bien diferentes de los del Tajo dorado.
Al llegar a la ribera del río Ebro, don Quijote siente gran gusto al contemplar: la amenidad de sus riberas, la claridad de sus aguas, el sosiego de su curso y la abundancia de sus líquidos cristales, cuya alegre vista renovó en su memoria mil amorosos pensamientos. El hidalgo quiere subir a una barca allí amarrada que a él le parece barco y Sancho le advierte que no es barco de encantados sino de algunos pescadores dese río, en el que se pescan las mejores sabogas del mundo. Las sabogas son sábalos (Alosa Alosa), peces de mar que remontan el río.
El Betis (Guadalquivir) es referido como río olivífero de corrientes cristalinas (P1-C18) y el Tajo como el siempre rico y dorado (por sus arenas); el Genil como divino y de provechosas aguas; el Pisuerga como de corriente mansa; el Guadiana como tortuoso y de escondido curso, cuando en su imaginación don Quijote ve ejércitos en lo que son sólo rebaños de ovejas.
Altisidora cita varios ríos en su romance burlesco al don Quijote asomado a la ventana, en el castillo de los duques (P2-C44), al decir que Dulcinea será famosa:desde el Henares hasta el Jarama, desde el Tajo hasta el Manzanares, desde el Pisuerga hasta el Arlanza. Como vemos, Altisidora gasta bastante ironía, pues se trata de territorios más bien poco extensos.

Pescadores en el Quijote

CK HOWE: Pescadores y molineros alarmados
Sabemos que don Quijote es gran madrugador y amigo de la caza, aunque no pescador. Sin embargo la pesca es una actividad que parece bastante común, incluso en los parajes manchegos por los que transcurre la acción.
El escudero del caballero del Bosque (en realidad Tomé Cecial, vecino de Sancho en el lugar de la Mancha, que se ha disfrazado con una enorme nariz postiza) propone la caza y la pesca al buen Sancho, como entretenimiento más suave que la escudería andante y le pregunta de forma retórica: ¿qué escudero hay tan pobre en el mundo, a quién le falte un rocín y un par de galgos, y una caña de pescar con que entretenerse en su aldea?
También don Diego de Miranda, el caballero del Verde Gabán, otro manchego de interior, declara, en P2-C16, que tiene como ejercicios la caza y la pesca.
Los encuentros con pescadores son más probables junto a los grandes ríos. Así, los pescadores del río Ebro montan en cólera, al ver su barco destrozado en las palas de la aceña y tras un intento de cobrarse con las ropas del pobre Sancho, se contentan con una compensación de 50 reales y quedan admirados de las figuras de aquel hidalgo y su escudero, tan fuera del uso.
En el cuento inacabado de Sancho, en P1-C20, el pastor Lope Ruiz, que huye de la moza Torralba, quiere pasar de Extremadura a Portugal y llega a un Guadiana crecido y casi fuera de madre. Allí ve a un pescador que tenía junto a si un barco tan pequeño que solo podían caber en él una persona y una cabra.

El mar para dos manchegos del siglo XVII

El mar, al que se hacen tantas referencias implícitas en el libro, con los viajes por la Berbería y hasta Constantinopla y también a las Indias (América), hace acto de presencia imponente cuando amo y escudero llegan a Barcelona. Desde el puerto, ambos tienden la vista por todas partes y ven el mar:hasta entonces dellos no visto. Su único punto de comparación son las lagunas de Ruidera y, evidentemente, el Mediterráneo les parece:espaciosísimo y harto más largo.

José Jiménez Aranda: bacalao mal remojado y peor cocido.
Los refranes de Sancho

Todos los lectores del Quijote conocen la locuacidad de Sancho y su habilidad para ensartar refranes. Terminaremos este artículo recordando uno de ellos:No se toman truchas a bragas enjutas (secas),que en versión moderna vendría a ser algo así como: el que quiera peces, que se moje el culo.

En fin, amigos, recibid el abrazo de un admirador de los pescadores como Josan y, si os gustan estas lecturas, os animo a que echéis un vistazo a mi libro. Por el momento solo está disponible como ebook para Kindle, y hay que comprarlo a través de Amazon. Su precio es de 5,14€. Si la maquetación va bien, espero que pronto esté también disponible en papel.

*Nota del autor del blog: extraordinario, además de inédito y original, artículo de mi amigo Eloy Caballero, que en la concienzuda elaboración de su libro: "Ciencia, magia y religión en el Quijote", ha tenido a bien dedicar un esfuerzo ímprobo e impagable a sonsacar de esta obra, cumbre de la literatura universal, las referencias al mundo de la pesca, por lo que desde aquí le doy públicamente las gracias por ello, a la vez que recomiendo la lectura de su libro, asegurando que se trata de una recomendable, entretenida y excelente lectura. Si estáis interesados en su compra, a través del banner de Amazon que aparece en la parte superior derecha del blog lo podréis llevar a cabo. Muy aconsejable su lectura.


viernes, 25 de abril de 2014

Artículo nuevo en Coto de Pezca: Barbos a veleta corrida

Si eres un experto en esta modalidad de pesca, te felicito, ya que es una habilidad que, sencillamente, admiro en un pescador; y si quieres iniciarte en la misma aquí te dejo un enlace donde señalo unos sencillos pasos que te ayudarán a intentar sacar al pez ibérico más valiente y terco, a la hora de luchar, que habita nuestras aguas continentales, simplemente dejando derivar una boya o veleta por la corriente de un río. Suerte.
Pesca de barbos a veleta corrida


lunes, 14 de abril de 2014

La Julito l, Reina de la lucioperca

No importa su imponente eslora, ni su velocidad de crucero, ni sus pequeñas o grandes dimensiones, ni el material en que esté realizada; hay embarcaciones que tienen un don –nadie sabe el por qué- para la pesca de un cierto tipo de depredador. Esta gracia es la que posee la Julito l para la pesca de luciopercas –acompañada, claro está, por el innegable conocimiento e intuición de su patrón, Julio, para localizar a estos peces-. Es montarte en ella y tienes la seguridad que tus señuelos serán atacados por los pércidos. También se sacan “a lomos” de la misma otros depredadores que pueblan nuestras aguas embalsadas, lucios y basses más concretamente, pero es con la lucioperca con la que esta barquichuela muestra más fehacientemente su innegable poder de atracción.
Y así fue, que después de varios “bolos” consecutivos en busca de los depredadores patrios –aunque ahora, después de tantos años asentados en nuestras aguas resulta que son “exóticos”... ¡Manda huevos!- pude concluir una mañanera jornada entretenida sacando luciopercas; no muy grandes –entre algo menos del kilo y kilo y medio-, ni luchadoras, como todo el mundo sabe, pero que me devolvieron de nuevo la fe en la pesca de depredadores con sólo notar la sutil picada de unos pocos de estos pércidos en mi caña.
Cuatro pescadores afrontamos la jornada y cuatro sacamos peces. La Julito l se impuso a la imponente Victoria 1934 (Alex y Alejandro eran sus navegantes), pero debido a que esta última el don lo posee para el black-bass, lo que atestigua la foto de Alejandro con un buen ejemplar de esta especie sacado el pasado fin de semana en el que compartimos jornada, y en la que yo me vine compuesto, sin captura y sin apenas señuelos. Además esta mención se la debo, y pido públicas disculpas por ello, porque, y desgraciadamente, no me acordé de darle al botón de “grabar” cuando filmaba –o eso creía yo en ese momento- la captura del majestuoso bass que aparece en la foto.


El almuerzo, a base de “huevada” y pisto, insuperable. Gracias María Rosa.




Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....