domingo, 19 de febrero de 2012

Truchas comunes gigantes

¡Qué sí, que es un montaje! Es el monstruo que mi mente imaginó.
Aunque la percepción de quien pueda leer esta entrada sea que intento hacer una crítica a los que gestionan el coto La Torre, he de decir de antemano que no es así; bien al contrario, lo que trataré de explicar, más en tono irónico y humorístico que serio, es una jornada de pesca condicionada por el nefasto Real Decreto 1628/2011 que regula las, supuestamente, especies invasoras, con el que tuvo a bien agasajarnos la anterior Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Dª Rosa Aguilar, para así terminar brillantemente una legislatura llena de éxitos y aciertos… como todo el mundo sabe.

¿Y cómo puede condicionar una ley una jornada de pesca, se preguntarán mis sufridos lectores? –otros directamente pensarán que ya estoy con las gilipolleces propias de mi cercana senectud. Pues me explicaré: dada la imposibilidad de repoblar un coto intensivo con truchas arcoíris debido al susodicho y desafortunado “decretazo”, algunos valientes que velan de forma altruista por el mantenimiento de estos lugares, y aquí me estoy refiriendo al tesorero de la Asociación, Don Miguel Visier, han intentado paliar este tremendo desaguisado intentando llevar a cabo acciones tendentes a que los socios del coto y pescadores en general podamos disfrutar de nuestra actividad lúdica preferida, y así, gracias a sus desvelos,  pudo lograr hacer una repoblación legal, no lo olvidemos, con trucha común, y aunque el resultado, como relataré a continuación, no fue el esperado, no por ello debemos dejar de agradecer el esfuerzo llevado a cabo por el Sr. Visier.

Relato de la jornada: desde la Sociedad, durante toda la semana, se me enviaron notificaciones anunciándome la repoblación con 200 truchas comunes el viernes 17, para poder pescar al día siguiente sábado. Después, pidiendo que se me concretara  más, se me aseguró que dentro de los salmónidos repoblados habría abundancia de “reproductores” que en algunos casos podrían alcanzar los cuatro, e incluso más, kilos de peso, con lo que mi desbordante imaginación hizo que me viera luchando con un monstruoso reproductor XXL, e incluso ya me podía imaginar disecando al enorme pez  y así  poder  decorar mis desvalidas, en trofeos de pesca, estanterías. También hay que reconocer que un posterior  aviso, vía email, me decía que, por problemas de diversa índole, me olvidara de los magníficos reproductores, que si eso, hoy no, mañana…que esta vez sólo se repoblaría con individuos de una media de 200 gramos. ¡Bueno, qué le vamos a hacer! Aún así, decidido a darme un homenaje, tanto a lance como con cola de rata, me  aventuré en la misión de divertirme, aunque fueran pequeñas, con las prometidas salmo trutta. ¡Craso error! En el momento de sacar el permiso, el guarda, compungido, me notifica que las truchas –otra vez por otra serie de problemas insondables para mi poco despierta mente- ni siquiera dan la talla legal, lo que nos obligará a devolverlas de nuevo al agua so pena de ser agraciados por una bonita receta, en forma de multa, por parte de la autoridad competente por sacrificar un pez que no da la talla exigida por la legislación de pesca vigente. Así las cosas, y ya que me había hecho desde mi pueblo los preceptivos 75 kilómetros para llegar al lugar, armándome de más paciencia que el Santo Job, aunque he de decir que no es una de las virtudes, si es que alguna poseo,  que adornan mi personalidad, me dispuse, armado con mi caña de lance de 1,80 y cucharillas y artificiales varios, a sacar alguna “minicomún” de las numerosas que poblaban el río Júcar.

Así que, aterido de frío –el termómetro, a las 8 de la mañana, marcaba -11 grados; sí, leéis bien: ¡once  “gradazos” bajo cero!- me puse manos, o más bien guantes, a la obra y fui buscando a los “minisalmónidos” en los lugares más propicios, según mis conocimientos de la pesca de este pez. Pero, nada de nada. Ni una picada. No fui capaz de ver siquiera un pez. Aunque podría ser que la falta de picadas y, por tanto, de capturas, se debieran a mi falta de destreza o pericia para pescar esta “minitrucha-reproductora-común”; pero no, no era por eso, ya que, y debido a la anunciada repoblación, se juntaron los más insignes y reputados pescadores de Cuenca ataviados, como siempre, con los mejores modelos de alta costura de vadeadores, chalecos, sombreros…sin mencionar, por supuesto, las formidables, y de prestigiosísimas marcas: cañas y carretes; pero ellos tampoco fueron capaces de lograr ni tan siquiera una triste picada. Eso sí, hubo algún afortunado que las vio. ¡Qué suerte tienen algunos!

Pero bueno, la mañana, entre dimes y diretes, la fuimos pasando  e, incluso, la mayoría nos lo llegamos a pasar bien: unos haciendo una buena barbacoa, otros bebiéndose unas cervezas o pegándose un lingotazo de orujo, otros fumándose unos “cigarros de la risa” y,  en mi caso, fui invitado a un buen almuerzo a base de forro y un buen vino tinto que hizo que poco a poco se me fueran desentumeciendo  mis castigadas articulaciones.

Así que, en resumidas cuentas, achaco la nefasta jornada de pesca - en orden a capturas-  a la perniciosa ley que se nos ha dejado en herencia quienes tenían poco interés en la pesca y, aún, menos conocimiento de la misma y no, como he apuntado, a los que realizan un esfuerzo digno de agradecimiento para mitigar el perjuicio que nos está causando.

Decía Goya que: “el sueño de la razón produce monstruos”. Pues yo adjunto foto de lo que mis sueños o mi sinrazón, no sé, crearon en mi mente en forma de captura de un monstruo reproductor XXL.

jueves, 9 de febrero de 2012

Maestros de la pesca

Lo que pretendo con esta entrada es hacer un homenaje a los amigos pescadores que a lo largo de estos 16 años de pescador, puedo considerar como maestros en esta afición. No puedo poner a todos los que me han dado algún consejo, alguna indicación puntual, pues entonces este artículo se haría demasiado prolijo, además,  el nombre de muchos pescadores anónimos que he conocido durante todos estos años y que han contestado alguna de las numerosas preguntas con las que muchas veces he atosigado al personal, han quedado en el olvido y muchos otros ni siquiera he conocido como se llamaban. Así que, e intentando mencionar por orden cronológico a los verdaderos protagonistas de este artículo, paso a enumerar la relación de los mismos:


-          Pedro G. Salas: fue quien me pidió la primera caña –por catálogo en Álvarez Monterroso-, la cual aún conservo y a la que tengo especial cariño; era, y es, una todoterreno telescópica  de 2,40 metros y de acción 10-30 con la que he pescado truchas a cebo, a lance, carpas a fondo, black bass, cachuelos, lucios y  luciopercas, lo dicho: una todoterreno. Pero, centrándonos en el primer maestro, he de reconocer, aunque a él muchas veces se lo niegue, que él fue quien me enseñó a lanzar, quien me dio las primeras y básicas nociones de pesca y el primero que me llevó a pescar truchas y me explicó cómo se pescaba con cucharilla.

-          José L. Plaza (el Hacha): en este caso fui yo el que lo introduje en este mundo, pero lo considero uno de mis maestros por todos los días que hemos pasado juntos pescando, seguramente con más fracasos que éxitos, pero estos últimos, aunque seguramente escasos, los disfrutamos como ahora sería imposible concebir, y porque los dos nos hemos equivocado juntos, hemos aprendido juntos, yo le he enseñado y él me ha enseñado, sus éxitos eran míos, y los míos suyos. Después, pasado el tiempo, yo he podido ser maestro de otros, pero en este caso algún alumno ha convertido mis éxitos en sus fracasos, por lo que considero que, aunque éste llegue a pescar  bien, no fui capaz de enseñarle lo más importante, es decir, disfrutar de la pesca con los amigos.

-          Juan Andrés Parra: cuando el Hacha y quien esto escribe iniciamos camino en el proceloso mundo de la pesca, buscábamos siempre a quien nos pudiera enseñar, y fue el  caso que en nuestro mismo pueblo había otro pescador –cosa difícil considerando que vivimos en un secarral- llamado, para los siglos, “Parrita Brava”, con el que contactamos y compartimos grandes jornadas de pesca, no tanto en capturas como en risas y anécdotas; baste decir que la primera clase del maestro Parra fue en Casalonga pescando basses, y que su técnica era la siguiente: a una caña de lance le ponía como señuelo un pez artificial de 15 centímetros, y cada anzuelo de las poteras lo cubría con un grano de maíz. A nosotros -el Hacha y yo-  esta técnica nos pareció estupenda, aunque algo rara, por lo que llegamos a la conclusión, pese a muestra bisoñez, que el maestro no nos iba a la zaga en desconocimiento de la técnicas de pesca. Pero poco a poco fuimos aprendiendo, unas veces de oído y otras por instinto, y fuimos sacando peces.

-          Adolfo: taranconero de pro y uno de los pescadores que más pasión ponen en esta actividad. Pescador inmume al desaliento, siempre positivo, nunca negativo (Van Gaal).

Tuve la suerte de conocerlo en el Pantano de Bolarque, concretamente en la playa de la Nueva Sierra de Madrid (Guadalajara) pescando carpas acompañado por su hermano pequeño, y como persona abierta que es, no tardó en explicarnos todas las formas de pescar carpas, dónde había lucios, cómo se pescaban, etc. A partir de ese día hemos compartido muchos días de pesca y siempre, siempre…él ha sido capaz de sacar más peces que yo. Pero, lo importante, es que me ha enseñado a pescar barbos con gusano y con ova, me indicó las primeras nociones básicas y rudimentarias de cebado para ciprínidos, me llevó a los mejores lugares de pesca de barbos, lucios y luciopercas y me dijo cómo debía pescarlos –era digno de ver cómo iba con el R-11 rojo de segunda mano, cargado hasta arriba de pescadores y aparejos, y metiéndose por unos parajes  en los que muchos todoterrenos se hubieran negado a pasar- y últimamente me ha llevado con su barca a la busca del exócido por los pantanos de Bolarque y Buendía, encontrando él a muchos de estos peces y yo a pocos, pero siempre alegrándose más de mis capturas que él de las suyas.

-          Rafael Moya: Insigne y querido Presidente del Club Fishing Carp de Honrubia, y a quien debo pertenecer al mismo y haberme iniciado en la pesca con enchufable. A Rafa lo conocí en el coto truchero de La Torre, y dada su afabilidad innata y carácter extrovertido, pronto hicimos buenas migas, hablándome del club que presidía, dónde pescaban, cómo lo hacían y otra serie de explicaciones, que con el tiempo me hicieron llegar a formar parte de este queridísimo, para mí, club honrubiano. Rafa fue el primero que puso una caña enchufable, de su propiedad, en mis manos, quien me inició en el mundo de la competición de ciprínidos, quien me prestó el material con el que concursé en el regional de 2ª División, y el que trató, sin ningún éxito, por cierto, de hacerme pescador de alburnos (no me gusta este tipo de pesca). Eso sí, la pesca de truchas “al arrastre” la he aprendido yo solito, copiando a los expertos, por supuesto. Además muchas veces ha aguantado estoicamente mis burlas y chanzas, cosa de agradecer y, pese a ello, nunca ha dudado en darme algún valioso consejo o alguna atinada indicación de pesca.



-          Julio César Haro: como los dos anteriores, honrubiano, gran pescador multidisciplinar, y compañero de club y amigo. Julio, al igual que Rafa y Chema, nunca ha dudado en enseñarme todo lo que sabe respecto a la pesca de carpas, sea al coup o con enchufable. Además, considerado “un manitas” merecidamente (señalar que se hizo él solo un panier que poco o nada tiene que envidiar a los de las grandes marcas) , no hay caña, carrete, o artefacto para la pesca que se le resista, estando siempre disponible para arreglar todo lo que le pidas. Pero, en lo que destaca, y no porque en la pesca de la carpa no sea un hábil y fino pescador -pero es que es un tipo de pesca que le atrae menos- es en la pesca de depredadores a lance, dándole igual el bass, lucio, lucioperca e, incluso y lo más difícil, la pesca del “salvelino de Alarcón”. Gracias a él y sus enseñanzas he sido capaz este pasado año de reconciliarme con la pesca de esócidos, ya que mis capturas han aumentado notablemente gracias a sus consejos y recomendaciones. Pero es respecto a la pesca del black bass donde he dado un salto, tanto cualitativo como cuantitativo, gracias a las impagables clases didácticas de Julico, tanto en relación a materiales, técnicas, señuelos, etc…¡Y eso que era yo el experto en la charca!

No quiero terminar esta entrada sin indicar que además de los mencionados han pasado por mi vida de pescador muchos otros de los que he aprendido algo, ya sea por las explicaciones del mismo pescador, o porque mis ansias de aprender me han hecho fijarme, o copiar, como se quiera llamar, lo que yo consideraba interesante y aprovechable para aumentar mis conocimientos en este noble arte. Aunque, he de decir, que estoy abierto a nuevas enseñanzas, que falta me hacen, y a que nuevos maestros se unan a mi Olimpo particular de docentes. Eso sí, siempre, y no concibo otra manera de pescar,  mis vivencias de pesca las he compartido con quienes  compartían mi filosofía del “captura y suelta”.

martes, 24 de enero de 2012

Barbos en Enero

Adolfo y su pescata del día anterior
Me dice Adolfo, gran pescador taranconero, maestro de quien esto escribe en muchas modalidades de pesca, especialista en barbos y lucios, aunque hábil, también, en la captura de todas las demás especies de agua dulce que habitan las aguas castellano-manchegas y limítrofes, que lleva unos días sacando barbos en el río Tajo, lo que me sorprende, no por lo descabellado de esta afirmación, sino por mi desconocimiento de las costumbres de este ciprínido. Así que, preparamos una partida de pesca por las aguas del Tajo a su paso por la provincia de Madrid.
Como siempre, y en palabras de otro amigo: "cuando yo paso por un sitio, el día anterior se acabó la fiesta", así que, pese a que Adolfo fue capaz de sacar nueve barbos el domingo, acreditados con la foto que hizo de los mismos, el lunes las picadas fueron escasas, pudiendo sacar, yo, sólo dos bonitos barbos, y ninguno Adolfo, debido a que se dedicó más al asesoramiento que a la pesca.
Otro "barbete"
La técnica utilizada fue la que llamo, no sé si de forma correcta, "a veleta corrida" o "a la pasada", es decir, dejar que la veleta derive por el río arrastrada por la corriente. El cebo: ova.
Buen día: temperatura extraordinaria, más propia de la primavera que del invierno; poca pesca, pero muy agradecida por su brava lucha; grata compañía; suma de experiencia y de aprendizaje en la pesca del barbo con ova -era la primera vez que sacaba peces con este cebo-; grabación de vídeo demostrativo de la jornada (aunque de poca calidad debido a que se hizo con el móvil, no me resisto a ponerlo en esta entrada). ¡Qué más se puede pedir! ¿Más pesca? Ya llegará.
Adolfo cogiendo la ova.

sábado, 14 de enero de 2012

Primera jornada de pesca Año 2012


Trucha de 2,4 Kg.
Teniendo en cuenta que el Real Decreto Ley de 14 de Noviembre pende amenazante, cual espada de Damocles, sobre los intensivos de trucha arco iris, aprovechamos que todavía se repuebla en estos cotos para llevar a cabo una jornada de pesca en el coto La Torre, e inaugurar, en mi caso, el año nuevo en la práctica de mi afición preferida.
León con dos truchas de más de 2 Kgs. cada una
Así que, a las ocho de la mañana, con una temperatura de -7 grados, y una vez conseguido el permiso preceptivo, nos ponemos manos a la obra en el intento de sacar alguna trucha de las gélidas aguas del Júcar. En mi caso, inicio la jornada con una cucharilla del nº 2 e intento sacar alguna de las hermosas truchas repobladas el día anterior, pero, pese a que mi objetivo son las "gordas", sólo tengo picadas de las pequeñas, lo que hace que en poco tiempo saque siete de éstas, obligándome a cambiar de táctica para poder sacar las grandes. Vano intento. Más de hora y media sin ninguna picada, hasta que vuelvo a la caña de lance, pongo un artificial de 7 centímetros, y al segundo lance clavo una de más de dos kilos, y pese a que la lucha no es muy intensa,  debido a que las anillas están congeladas, al rozar el sedal con el hielo hace que se rompa el hilo y la hermosa trucha huya con mi pez en su boca. Gran disgusto. Pongo otro señuelo, y a los pocos intentos otra picada de otra buena trucha; mediocre lucha, para el tamaño del salmónido y, no sin muchas dificultades por el escaso tamaño de la sacadera, logro echarla a tierra. Gran alivio por sacar una grande, foto de rigor, y ya no puede sacar ninguna más, en parte porque aparecieron bastantes amigos pescadores, y el resto de la jornada, hasta las 12:00, me la pasé de "cháchara" con los colegas, y haciedo fotos que decoraran la futura entrada del blog.

¡Vaya frío!



jueves, 29 de diciembre de 2011

Prohibido el Captura y Suelta

No lo queríamos creer, pero ya está aquí. Ya nos han convertido a los pescadores que practicamos el “captura y suelta” en potenciales delincuentes, en parias de la sociedad, en maleantes sin conciencia que se dedican a destrozar la naturaleza devolviendo al agua a unos pobres peces que la única culpa que tienen es haber sido introducidos por la mano del hombre hace muchísimos años, más que la memoria, en algunos casos, llega a recordar, en un entorno en el que no tuvieron más remedio que adaptarse. Después de tantos años, ahora los señores políticos no tienen otra mejor  idea, amparándose en la aplicación de unas directivas comunitarias llevadas a cabo por ecologistas indocumentados que no tienen ni “puta” idea, de crear mediante el Real Decreto 1628/2011 de 14 de Noviembre, ya publicado en el B.O.E. y, por tanto, en vigor, un Catálogo y un Listado de especies exóticas o alóctonas que hay que erradicar –me permito recordar lo que significa erradicar: proceso tendente a la eliminación de toda la población de la especie.
Como esta ley, como todas por otra parte, es larga y farragosa, y lo que nos preocupa a los pescadores es principalmente la pesca, me permito hacer sobre la misma una serie de consideraciones un tanto resumidas.
Como ya he comentado se ha hecho una Catálogo con las especies exóticas que constituyen una amenaza para las especies autóctonas, dentro del que se incluyen: alburno, pez gato, lucio, percasol, black bass, salvelino, lucioperca, siluro, y más. Y un listado, donde aparecen las especies exóticas susceptibles de convertirse en una amenaza grave donde, entre otras especies, está la carpa y la trucha arcoíris, que serían las dos que más pueden interesarnos.
Por tanto, esta ley lo que establece es la tajante prohibición de devolver al agua los peces capturados y que estén incluidos tanto en el Catálogo como en  el Listado. En concreto se establece:  “Los ejemplares de las especies animales incluidas en el Catálogo que sean capturados, retenidos o extraidos de la naturaleza por cualquier procedimiento, no podrán ser devueltos al medio natural. En caso de ser capturados o retenidos por un particular, éste deberá entregar el ejemplar o ejemplares a las autoridades competentes, o proceder a su eliminación o retirada del medio ambiente”. Conclusión: prohibición del “captura y suelta”.
Muchos de los pescadores conocedores de esta inquisitiva ley ven claramente lo pernicioso de la misma para nuestro deporte, aunque algunos otros inconscientes se lo toman a broma.
Para conocimiento de todos, y dada la gravedad del asunto he de decir que un abogado, en el programa “Linde y ribera” de Onda Cero, ya advertía de las desagradables consecuencias que pueden conllevar no respetar este precepto, llegando algunos casos, eso sí en actuaciones muy graves, a considerarse delito, penado por nuestro código penal con una pena de 4 meses a 2 años de prisión. Sería algo excepcional, pero la ley es clara y si estos peces se devuelven al agua las sanciones administrativas y pecuniarias pueden ser muy gravosas para los pobres pescadores que liberen, como hasta ahora hacíamos, a nuestros queridos peces.
También se prohíbe la introducción de estos peces en cualquier masa de agua. ¿Qué va a ocurrir con los cotos de pesca de trucha intensivos? ¿Van a desaparecer? Según la ley sí. ¿Dónde podremos disfrutar de la pesca de la trucha? Creo que en la cabecera de un río queda una común. ¿Qué se hará con las personas que viven de la trucha arcoíris; los uniremos a la enorme lista de parados del país?
Así que, resumiendo, más vale que nos unamos todas las sociedades, clubs, pescadores individuales para que no se nos persiga como  a los cristianos en la Antigua Roma, que ya sabéis que, primero viene la sanción, luego el circo y más tarde la crucifixión. ¡Si llego a saber hace años lo peligroso de esta actividad no me hago pescador!
Y, ya sabéis, hasta que esto no se soluciona, pez que pesquéis, llamad a la autoridad competente para que se hagan cargo de él. Vamos a ver si les damos un poco la lata y así cedan en el intento de “jodernos” la pesca, o lo que es igual, la vida.
Por favor, no lo dejéis. Que se oiga la voz de los pescadores. En este blog, en todos los foros de pesca, en vuestras sociedades, clubs... Nos jugamos mucho: la pasión de nuestra vida.

Ya empieza la movilización. ¡Qué no pare! Todos los comentarios y apoyos son necesarios.
     *Adjunto siguiente enlace, importantísimo, aparecido en el Diario Marca.

http://www.marca.com/blogs/cuaderno-pesca/2011/12/30/nace-el-movimiento-a-favor-de-la-trucha.html

     *Díselo a los políticos: http://actuable.es/peticiones/diselo-los-politicos-defensa-nuestro-deporte

domingo, 18 de diciembre de 2011

Misteriosa desaparición en el Coto La Torre

Concurso social de Navidad 2011


Mañana invernal. El mercurio marcaba 6 grados bajo cero. El viento ululaba entre los viejos y decrépitos olmos de aspecto fantasmagórico  que decoran las orillas del río cortando la cara de los ateridos y asustados concursantes.  Ambiente tétrico que  vaticinaba algo extraño, fuera de lugar, anómalo; no se sabía, pero se percibía, se palpaba, y el miedo se pegaba a la ropa, se introducía en la piel  y helaba el corazón incluso del más valiente y bravo de los pescadores.

Y lo que empezó como premonición se convirtió en certeza al momento de empezar a pescar. ¡Habían desaparecido las truchas! Nadie sabía cómo. El misterio era insondable, fuera de toda razón. ¿Por qué? –gritaban los pobres concursantes-. ¿Quién ha cometido tamaña felonía, despojando de las frías aguas del Júcar a su más insigne habitante, la trucha? Unos sollozaban apoyados en un pino; otros se mesaban, ralos en unos casos y abundantes en otros, los cabellos; algunos amenazaban con lanzarse a las heladas aguas del río; y entre tanta pena e iracundia, en algunos casos, sólo se dejaba oír una amarga pregunta, ¿dónde cojones están las truchas?

Las teorías sobre la falta de salmónidos fueron diversas, destacando las siguientes:

-           Un UFO (Unidentified flying object) - ¡vamos! El  platillo volante de toda la vida - había aterrizado en el Coto durante la noche y había abducido a todas las truchas.

-          Algunos pensaban que había sido un cormorán “Pterodactilus”  de 180 kilos el que se había comido todos los peces.

-          También hubo quien dijo que las truchas, asustadas del cormorán gigante, estaban “aberronchadas” contra la orilla, junto al “rocaje vivo” para no ser descubiertas por éste.

-          Los más suspicaces  dudaban de la cantidad de arcoíris repobladas para el concurso. Teoría ésta considerada por los pescadores la más alejada de la realidad, ¡faltaría más! Dando mayor crédito a las anteriores por ser más lógicas y probables que esta última e insidiosa tesis.

El caso, y sea como fuere, es que de los 16 sufridos participantes sólo 7 fueron capaces de sacar una trucha, siendo el vencedor, ¡cómo no!, Patiño, con la exorbitante cantidad de 4 piezas; otros dos pescadores sumaron dos cada uno, y otros cuatro, una; en total: 12 piezas. ¡Manda huevos! Yo, encabezando el pelotón de los torpes o poco afortunados - porque tenías casi menos posibilidades que te picara algo que te toque cien veces seguidas el gordo de Navidad- me tuve que conformar con una estadística de cero picadas y, por tanto, cero capturas. Ahora sí que a peor no puedo ir.

Terminar diciendo que, como siempre, lo mejor fue “la barbacoa…la barbacoa…” (música del ínclito Georgie Dann), el buen ambiente entre los participantes pese al fiasco competitivo, rematado con el regalo de una cesta que, aunque modesta, representó un detalle por parte de la organización.

León Martínez recibiendo el premio de manos del redactor jefe del blog.
Se remató el evento con la entrega del vale-regalo a los primeros diez clasificados del año en el campeonato de la regularidad (canjeables por productos gastronómicas en Carnicería Jesús); yo, para rematar el mal año en la regularidad me quedé el 11º, o sea, el primero de los no receptores de prebenda  cárnica alguna. Se hizo la foto de confraternización entre todos los asistentes y también, por primera vez, se otorgó el premio al concursante más simpático del campeonato otorgado por el editor, promotor y creador de este blog -es decir yo- que fue a manos, en forma de cuadro con foto del premiado, de León Martínez Valera.

Último concurso de este prolífico, para mí en cuestiones de pesca, año 2011 y, aunque no lo haya podido rematar con una, siquiera, digna actuación, sirva como excusa el refrán castellano que dice: “De donde no hay, no se puede sacar”.

FELICES FIESTAS Y PRÓSPERO AÑO 2012 A TODOS LOS PESCADORES DE BUENA VOLUNTAD.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Veda del ciprínido


Ayer, 26 de Noviembre, con la jornada de pesca en el embalse de Vallehermoso (La Solana) cierro, por fin, un año de pesca de ciprínidos que, en mi caso, empezó en el pasado y casi remoto mes de Abril. Un año excepcional en la pesca de estos peces, ya que, unido a que en estos pocos meses me he iniciado en la pesca al coup con caña de 9 metros y la pesca con enchufable, he pescado peces hasta ahora desconocidos por mí -por lo menos su pesca-, como el "orondo" carpín, la boga "gigantesca" y el gardón, a parte de la carpa, tanto común como royal, que son la base de mi actividad de pesca de ciprínidos.
Los pantanos donde he llevado a cabo estas jornadas de pesca han sido Alarcón, principalmente, el embalse de Vallehermoso -en seis ocasiones- y una sola vez, pero muy satisfactoria, en El Vicario; sin olvidar la charca sin nombre en la que he disfrutado con el Carp Fishing Agreste.
Pieza mayor
En lo concerniente a la pesca de este sábado en Vallehermoso, indicar que estuvimos Rafa, Montoya y yo, y que, suponemos que debido a lo avanzado de las fechas y al frío que ya se hace notar, los peces no se llegaron a cebar, supuestamente porque ya se van enclaustrando en las profundidades del embalse para pasar el invierno; el caso es que entre los tres organizamos una pequeña competición en la que el último clasificado pagaría a los dos primeros un "botellín" de cerveza, así que teniendo en cuenta lo costoso y valioso del premio pusimos todo nuestro saber y empeño en ganar la competición para no tener que pagar.
Pusimos como tope horario las 17:00 horas, y llegada la finalización era de admirar la insistencia de Montoya para que termináramos la competición al creerse vencedor de la misma y, lo que es más importante, creyendo que me había ganado a mí -de los lectores de este blog es sabida la obsesión enfermiza que tiene en ganarme, creyéndola yo mitigada, pero resulta que estaba sólo larvada esperando la ocasión de mostrarse en toda su crudeza. Pues bien, pesamos las capturas y...¡oh, sorpresa! y decepción para Monti, cuando él habiendo pesado 14,5 kilos vió como mi pescata llegaba a los 16 kilos. ¡Cachis! Otra vez será; y él piensa que pronto, ya que vociferando me dijo que el año que viene me vencería en todas las lides "pescatiles", tanto trucha, carpa y lo que se terciara. ¡Qué miedo! En la orilla nos encontraremos.
La actuación de Rafa la resumiremos en que se llevó el premio simbólico a la pieza mayor, pero es el que tiene que pagar los botellines.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Otra tarde en el Cerro Julico

Otra tarde tentando a nuestros depredadores favoritos en nuestro Cerro Favorito. Como siempre, este lugar produce agradables momentos de pesca; concretamente hoy he podido sacar tres lucietes de kilo y medio aproximadamente, otros dos de sus congéneres me han dejado dos vinilos sin cola, y el más grande, seguramente, por lo que tiraba -aunque no he conseguido verlo- llegando incluso a sacar hilo de un carrete ajustado a conciencia, me venció en una justa lucha y huyó una vez que se deshizo del molesto anzuelo.
Las luciopercas no han participado en la pesca esta tarde y, cuando ya me resignaba a no poder ver hoy una de nuestras sandras, prácticamente a punto de irme, sobre las 17:45, me picó una a un vinilo color rosa a una notable profundidad -calculo que sobre los 25 metros-  por lo que con tranquilidad y parsimonia para evitar que se le saliera la vejiga natatoria por la descomprensión y así poderla soltar en perfecto estado de salud, completó otra buena jornada de pesca en este querido Cerro Julico.
Sólo reseñar que el tercer lucio que saqué, al picarme prácticamente en la orilla, y al no haber tenido que luchar durante muchos metros, al cogerlo estaba cual toro sin picar, conservando intactas su fuerza y ferocidad innatas en su especie, lo que provocó que al intentar desansuelarlo pegó un brusco coletazo, cerró su bocaza y me dejó un bonito recuerdo en forma de múltiples cortes producidos por sus afilados dientes.
¡Lucio malo!

jueves, 17 de noviembre de 2011

El Cerro Julico

Señuelos más efectivos.
Esta tarde ventosa y, en última instancia, un poquito lluviosa, he estado pescando en el "archiconocido" Cerro Julico, llamado así por ser Julio su descubridor y el que más capturas ha conseguido en sus orillas.
Tarde entretenida, con varias picadas, dos depredadores que se han escapado una vez clavados y, como capturas computables, es decir, sacadas de las claras aguas del pantano: una lucioperca y un lucio.
Los señuelos utilizados han sido vinilos de varios colores sin ser predominante uno sobre los otros en lo relativo a la efectividad, ya que he tenido picadas con todos ellos. Eso sí, la técnica a utilizar sólo es una: lanzar y recoger, lanzar y recoger, lanzar y recoger...He comprobado, para mi sorpresa, que si no está el señuelo en el agua es prácticamente imposible que piquen y, si una vez lanzado no recoges, es decir, lo mueves, también muy difícil que engañes al pez. Aunque, ¡quién sabe! No sería la primera vez que se utiliza esta técnica, ya que, sin dar el nombre del amigo pescador, puedo asegurar que una vez fuimos a pescar truchas en el río Jucar y, el anterior, lanzó su cucharilla al fondo del río creyendo que, sin nada más que hacer, el inocente salmónido vería el artefacto quieto en el suelo y picaría con inusitada ferocidad. ¡Qué tiempos aquellos!

domingo, 13 de noviembre de 2011

El orondo carpín. El Vicario

De todos es sabida mi reticencia a la pesca de minitalla y peces pequeños, por lo que había postergado mi viaje de pesca al Vicario durante bastante tiempo, ya que la pesca primordial que sale de sus turbias y oscuras aguas es el carpín, pez que en este embalse, durante muchos años, no llegaba a los 200 gramos de peso. Pero, por lo que se ve, se ha producido un cambio radical en estos últimos tiempos, y es que estos pequeños peces se han convertido en "orondos" carpines (no quiero utilizar de nuevo el adjetivo "gigantesco" para evitar el cachondeo generalizado) con un peso que, en algunos casos, supera el kilo.
Así que, con mi amigo Rafa, de madrugada, partimos a este embalse cercano a la noble ciudad manchega de Ciudad Real, concretamente junto a un pueblo llamado Las Casas, y nos dispusimos a afrontar una incierta jornada de pesca. En el escenario nos encontramos a las 8:30 y yo no pude, o no supe, empezar a pescar hasta las 10:15, debido a mi poca experiencia en la técnica que se debía utilizar para pescar a este carassius carassius, muy diferente a la pesca de la carpa, que es la única especie que domino un poco con la enchufable. Mi incapacidad de encontrar el fondo adecuado, debido en parte a la pérdida de todas mis ranas o sondas, lo que hizo que mis increpaciones al altísimo se oyeran en todo el embalse y que me ganara a pulso un lugar destacado en el infierno de los pescadores furibundos, el fuerte, incesante y molesto viento, y las picadas constantes de los percasoles, hicieron que hasta las 12:30 sólo había sido capaz de sacar 4 rollizos carpines. Pero, a partir de esta hora, no sé si porque ya, después de muchas pruebas, conseguí la profundidad y plomeado justo, o porque por fín los carpines se cebaron, o por pura suerte o casualidad, me empezaron a picar pudiendo sacar unos cuarenta, que dieron un peso de 33 kilos. Rafa sacó 26 kilos de estos bonitos peces.
Mi pesquil en El Vicario
En resumen, este tipo de pesca me ha resultado muy grato, ya que, para mí, lo bonito de la pesca a enchufable es la picada, siendo secundario e incluso un tanto engorroso tener que luchar con un pez grande con esta caña, por lo que la pesca de carpines "orondos", con esa picada tan fina y sutil y una lucha ligera, debida más a su tamaño que a su potencia, lo que hace que se domine fácilmente, creo que es la pesca ideal para esta modalidad. Experiencia buenísima, placentera y, por que no decirlo, exitosa. Cuando te quedan ganas de repetir un escenario es que te ha gustado, y este ha sido mi caso.

Rafa con un orondo carpín

jueves, 10 de noviembre de 2011

Carpas a lance





No era, ¡Vive Dios! mi intención esta tarde soleada de otoño pescar carpas a lance con vinilos, sino que en mi mente estaba el poder sacar algún lucio o alguna lucioperca con esta modalidad y así estrenar mi nueva, reluciente y recién adquirida caña. Pero hete aquí que cuando un señuelo surca las aguas de un embalse, está demostrado que cualquier pez que esté escaso de alimento y hambriento puede atacar todo lo que su instinto considere comida. Y así es como me aconteció a mí, que sin buscar al ciprínido, sino al esócido, el primero creyó ver un apetitoso manjar en mi pececillo fosforescente y lo engulló con inusitada saña, y yo creyendo ser lucio, saqué lo que en verdad fue carpa. La verdad que me satisfizo la captura al ser la primera que llevaba a cabo de esta especie con esta técnica, ya que, aunque buscaba a otro tipo de pez, la tarde fue pródiga en la captura de éstos, puesto que pude capturar tres bonitos lucios de kilo a kilo y medio, y tres, un poco más rollizas, luciopercas, la última de ellas con un peso -calculo a ojo de buen cubero- de más de 3 kg.
Así que, el estreno de la caña fue apoteósico, ya que, además de sacar sandras y lucios, pude sacar una carpa, lo que completó el podium de las tres especies de peces más abundantes en Alarcón.
Nota: pese a la consideración de estos peces como exóticos por parte de nuestros "admiradísimos y sapientísimos" políticos, y el deseo de éstos de conseguir su total exterminio, procurad devolverlos vivos y en las mejores condiciones al agua y, así, otro día, podremos pasar una agradable tarde pescando y sacando...que es de lo que se trata, pues, os aseguro, que toda una tarde lanzando sin tener una sola picada se hace... muy, pero que muy larga.

Barbos y cámara deportiva barata

  Grabar la pesca del barbo con una cámara deportiva barata es una excelente forma de compartir capturas y técnicas sin gastar mucho dinero....